Riesgo en aumento
17/03/2026 | 18:25
Redacción Cadena 3
La calificadora internacional Moody’s advirtió que el sistema financiero argentino atraviesa un proceso de deterioro en la calidad de su cartera de préstamos y anticipó que los niveles de morosidad seguirán en aumento durante el primer semestre del año, en un contexto marcado por tasas de interés elevadas, caída del poder adquisitivo y cambios regulatorios que podrían incrementar el riesgo crediticio.
Según el último informe de la agencia, el incremento de los incumplimientos ya impacta en la rentabilidad de los bancos y podría extenderse hasta la segunda mitad de 2026, cuando recién se espera una estabilización gradual.
El reporte señala que la morosidad total del sector privado alcanzó el 5,5% en diciembre de 2025, el nivel más alto desde julio de 2021. El deterioro se concentró principalmente en los préstamos a familias, donde la mora llegó al 9,3%, mientras que en el segmento corporativo se ubicó en 2,5%.
Moody’s explicó que este escenario se produjo en un entorno macroeconómico volátil, con tasas de interés altas tanto en términos nominales como reales, lo que elevó el costo de financiamiento y complicó la capacidad de pago de los deudores.
La calificadora remarcó que la relación entre deuda y salarios fue uno de los factores determinantes. La pérdida de poder adquisitivo y el proceso de desinflación redujeron el alivio que antes generaba la licuación inflacionaria sobre las cuotas, aumentando el peso real de los compromisos financieros.
Además, la recuperación económica desigual también influyó. Sectores como industria, comercio y construcción mostraron un desempeño más débil que el agro o los servicios, lo que impactó en la solvencia de empresas y hogares.
El informe también vincula el deterioro de la cartera con el fuerte crecimiento del crédito al sector privado registrado en 2025, que amplió el universo de clientes e incorporó segmentos con menor calidad crediticia.
Durante gran parte del año pasado, el sistema operó con spreads elevados entre tasas activas y pasivas, lo que incentivó la colocación de préstamos pese al aumento del riesgo. Sin embargo, en el segundo semestre los bancos endurecieron las condiciones de financiamiento y restringieron refinanciaciones, lo que terminó acelerando la mora.
“La cartera deteriorada continuará presionando la rentabilidad del sistema financiero, principalmente a través de mayores cargos por incobrabilidad”, advirtió Moody’s.
Los cargos por créditos incobrables alcanzaron el 3,4% del activo neto en diciembre de 2025, lo que refleja un escenario más exigente para la generación de ganancias.
La calificadora también señaló que el sistema financiero viene atravesando una transición desde 2024, con menor peso de los ingresos provenientes de títulos públicos y mayor dependencia del negocio tradicional de intermediación.
Este cambio incrementa la exposición al riesgo de crédito y obliga a competir más por los resultados.
Según Moody’s, en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica los márgenes financieros tenderán a moderarse, aunque podrían compensarse con mejoras en eficiencia, volumen de negocios y calidad de activos.
Uno de los puntos más sensibles del informe fue la advertencia sobre la flexibilización regulatoria que permite ampliar los préstamos en moneda extranjera.
La agencia alertó que habilitar el uso de depósitos en dólares para financiar a sectores que no generan divisas puede incrementar el riesgo del sistema.
“Una eventual flexibilización regulatoria que habilite el uso de depósitos en moneda extranjera para otorgar crédito a sectores no generadores de divisas implicaría un aumento relevante del riesgo crediticio”, señaló el documento.
El problema radica en los posibles descalces de moneda y en la mayor vulnerabilidad frente a shocks cambiarios. Hasta octubre de 2025, estos préstamos representaban apenas el 1,6% del crédito en moneda extranjera, por lo que el impacto aún es limitado, pero la calificadora advirtió que el riesgo podría crecer si se amplía esa práctica.
En materia de fondeo, Moody’s sostuvo que los depósitos siguen siendo la principal fuente de financiamiento del sistema, con una participación del 64,8% del total a diciembre de 2025.
Sin embargo, el crecimiento de los depósitos se desaceleró tras episodios de volatilidad y continúa predominando el ahorro de corto plazo: el 85,1% de los depósitos vence en menos de 30 días, lo que limita la capacidad de otorgar créditos de largo plazo.
La agencia también advirtió que la mayor participación de los fondos comunes de inversión, especialmente los money market, introduce nuevos desafíos por su mayor volatilidad y concentración.
Las fuentes alternativas, como obligaciones negociables o líneas del exterior, aumentaron durante 2025 pero todavía representan una porción reducida del financiamiento total.
Pese al deterioro de la cartera, Moody’s consideró que el sistema financiero argentino mantiene niveles adecuados de capitalización y liquidez para enfrentar escenarios de estrés moderado.
Las previsiones cubrían el 93,7% de la cartera irregular a fines de 2025, lo que refleja una elevada capacidad para absorber pérdidas.
Además, los indicadores de capital continúan por encima de los requisitos del Banco Central y de los estándares internacionales, por lo que la calificadora estima que no hay limitaciones inmediatas para la expansión del crédito.
No obstante, advirtió que el crecimiento del financiamiento al sector privado, junto con el aumento de la mora esperada, seguirá presionando gradualmente los indicadores de solvencia, previsiones y liquidez.
En conclusión, Moody’s proyecta que el sistema bancario argentino atravesará un primer semestre complejo, con mayor morosidad, menor rentabilidad y mayores riesgos asociados al crédito, aunque con fundamentos suficientes para evitar un deterioro abrupto.
La evolución dependerá de la estabilidad macroeconómica, la recuperación del ingreso real y el manejo prudente de las regulaciones financieras, especialmente en lo que respecta al financiamiento en dólares.
¿Qué advirtió Moody’s sobre el sistema financiero argentino?
Advirtió que el sistema financiero argentino atraviesa un proceso de deterioro en la calidad de su cartera de préstamos y que los niveles de morosidad seguirán en aumento.
¿Cuál es el nivel de morosidad total del sector privado?
La morosidad total del sector privado alcanzó el 5,5% en diciembre de 2025, el nivel más alto desde julio de 2021.
¿Qué factores contribuyen al aumento de la morosidad?
El aumento de la morosidad se debe a tasas de interés elevadas, caída del poder adquisitivo y un entorno macroeconómico volátil.
¿Cómo afecta la flexibilización regulatoria a los préstamos en dólares?
La flexibilización regulatoria podría incrementar el riesgo crediticio al permitir el uso de depósitos en dólares para financiar sectores no generadores de divisas.
¿Cuál es la principal fuente de financiamiento del sistema?
Los depósitos siguen siendo la principal fuente de financiamiento del sistema, con una participación del 64,8% del total a diciembre de 2025.
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