El temor al crimen impulsa medidas al estilo Bukele
17/06/2026 | 06:15
Redacción Cadena 3
BOGOTÁ — Al inicio de esta década, América Latina parecía inclinarse hacia la izquierda, con líderes progresistas que accedieron al poder en naciones como Brasil, Chile, Colombia y Perú, aprovechando el descontento por las desigualdades exacerbadas por la pandemia.
Sin embargo, una nueva ola de reacción política se está manifestando. A pesar de que las tasas de homicidio han disminuido en términos generales en la región en comparación con hace diez años, el aumento de ciertos delitos, especialmente la extorsión, ha propiciado que líderes conservadores ganen apoyo al prometer estrategias de seguridad más estrictas contra la delincuencia y la inmigración.
Las campañas electorales que retratan a los migrantes como criminales y que promueven medidas de seguridad inspiradas en el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, han encontrado respaldo en figuras como Donald Trump, quien ha respaldado a candidatos conservadores en sus campañas, apelando a un electorado desencantado. Sin embargo, esto ha generado preocupaciones sobre posibles abusos a los derechos humanos y amenazas a la democracia.
"Se está formando una derecha emergente que trabaja en conjunto en la región y con Estados Unidos a través del movimiento MAGA, utilizando la delincuencia como un grito de guerra para movilizar políticamente", afirmó Enrique Roig, vicepresidente de Human Rights First y exfuncionario del Departamento de Estado estadounidense. "Es más sencillo vender la idea de encarcelar a la gente que abordar las causas que llevan a los jóvenes a unirse a pandillas en lugares como El Salvador".
A pesar de que las políticas populistas han demostrado ser efectivas en varios sectores ideológicos, es la derecha la que ha presentado soluciones de seguridad a corto plazo que prometen hacer que los votantes se sientan más seguros en poco tiempo, a menudo a expensas de la democracia y los derechos humanos, como indicó Adam Isacson, director de supervisión de defensa en la Washington Office on Latin America.
Las propuestas de la izquierda, que incluyen programas comunitarios de prevención de la violencia y reformas judiciales, requieren más tiempo para mostrar resultados, y la paciencia del público se ha visto agotada. "Los Bukele del mundo ofrecen soluciones rápidas", agregó Isacson.
En Colombia, donde el conflicto ha resurgido en amplias áreas rurales, el empresario proTrump Abelardo de la Espriella lidera las encuestas para la segunda vuelta electoral, siguiendo el modelo de Bukele. En Perú, la candidata Keiko Fujimori se presenta con una campaña centrada en la ley y el orden, prometiendo desplegar militares en cárceles y fronteras, apelando al legado autoritario de su padre, el ex presidente Alberto Fujimori.
Los costarricenses, alarmados por un aumento récord de asesinatos relacionados con las drogas, eligieron a la conservadora Laura Fernández en febrero, quien prometió medidas drásticas contra el crimen. En Honduras, Nasry Asfura ganó las elecciones con el apoyo de Trump, quien lo ve como un aliado en la lucha contra el "narco-comunismo".
A pesar de que la tasa promedio de homicidios en América Latina ha disminuido en más del 5% en el último año, persisten preocupaciones. En Perú y Colombia, las cifras de homicidios han alcanzado niveles récord, con 2.400 y 14.780 asesinatos, respectivamente, y en Ecuador los homicidios han aumentado un 31% en un año.
Las pandillas son en gran medida responsables del aumento de la violencia en Ecuador, donde los cárteles han ampliado sus operaciones, lo que ha llevado a un aumento en los homicidios y la extorsión. Las autoridades ecuatorianas reportaron más de 16.100 casos de extorsión el año pasado.
Las organizaciones criminales también han aprovechado la migración masiva de venezolanos, con bandas como el Tren de Aragua infiltrándose en redes de trata de personas. El crecimiento de la delincuencia en Chile ha beneficiado al ultraconservador José Antonio Kast, quien ha prometido medidas de seguridad inspiradas en Bukele, lo que ha llevado a un aumento en su popularidad.
Los desafíos para los gobiernos de la región son evidentes, ya que las promesas de mano dura chocan con la realidad de gobernar democracias complejas. El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha abandonado algunas de sus promesas de campaña, como la construcción de prisiones flotantes, debido a las limitaciones financieras y la necesidad de mantener un enfoque democrático.
Las expectativas de la población en cuanto a la seguridad siguen siendo altas, pero la implementación de políticas efectivas en un entorno democrático es un desafío constante.
¿Qué está sucediendo en América Latina?
La ultraderecha se fortalece en la región, impulsada por el temor al crimen y la promesa de mano dura.
¿Quiénes son los líderes destacados?
Políticos como Nayib Bukele, Abelardo de la Espriella y Keiko Fujimori están ganando apoyo con tácticas de seguridad agresivas.
¿Cuándo se produjeron estas elecciones?
Las elecciones y el ascenso de estos líderes han tenido lugar a lo largo de 2026.
¿Dónde se observan estos cambios?
En países como Colombia, Perú, Costa Rica y Chile, donde el crimen ha aumentado.
¿Por qué es relevante?
El aumento de la ultraderecha plantea preocupaciones sobre la democracia y los derechos humanos en la región.
[Fuente: AP]
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