Crisis sanitaria en el Congo
28/05/2026 | 12:31
Redacción Cadena 3
BUNIA, República Democrática del Congo (AP) — Este jueves, trabajadores humanitarios realizaron una urgente entrega de suministros al núcleo del brote de un tipo raro de virus del ébola en la República Democrática del Congo. El personal médico enfrenta múltiples desafíos, incluyendo escasez de equipo, desconfianza de la población y la amenaza de grupos armados en una región conflictiva.
Un avión de carga, que transportaba ayuda donada por la Unión Europea, aterrizó en la ciudad nororiental de Bunia, epicentro del brote en la provincia de Ituri. Entre los suministros se encontraban mascarillas, guantes, botas y medicamentos, todos ellos en escasez. Montacargas con el emblema de la ONU cargaron varias cajas en camiones para su distribución.
El personal de salud, con recursos limitados, ha luchado por controlar el brote del virus Bundibugyo, un tipo de ébola para el que no existen tratamientos ni vacunas aprobadas. En algunas áreas, los médicos se han visto obligados a utilizar mascarillas caducadas al atender a pacientes sospechosos.
La situación se complica debido a la indignación de los habitantes frente a los estrictos protocolos médicos que regulan el manejo de los cuerpos de las víctimas, los cuales entran en conflicto con las tradiciones funerarias locales. Esto ha llevado a los residentes a atacar al menos tres centros de salud en la provincia de Ituri.
Se prevé que la ayuda de la Unión Europea llegue en varias tandas durante los próximos ocho días, según lo indicó Jérôme Kouachi, jefe de operaciones de emergencia de UNICEF en el Congo.
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se dirige al Congo para observar de cerca los esfuerzos de respuesta. La OMS ha calificado el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional, buscando intensificar la ayuda disponible.
Estados Unidos anunció que destinará 80 millones de dólares adicionales a su asistencia para el Congo y Uganda, elevando su compromiso total a más de 112 millones de dólares desde el inicio del brote. Este financiamiento se utilizará para adquirir equipo de protección personal para los trabajadores de salud, kits de prueba de ébola y apoyo para controles de salud en aeropuertos.
Desde la declaración del brote el 15 de mayo, el gobierno congoleño ha confirmado más de 1.000 casos sospechosos, con al menos 220 muertes. Sin embargo, la OMS sospecha que el brote es más extenso de lo reportado, ya que el virus había estado circulando sin ser detectado durante semanas. También se han confirmado casos en Uganda, donde se reportaron siete casos y una muerte.
El miércoles, el primer sobreviviente que se recuperó del virus fue dado de alta de un centro de salud. La ministra de Relaciones Exteriores del Congo, Thérèse Kayikwamba Wagner, expresó: "Tratamos de ponernos al día. Es una carrera contra el reloj".
La respuesta en el terreno enfrenta múltiples obstáculos, como la burocracia aduanera, la falta de instalaciones de almacenamiento, carreteras en mal estado y telecomunicaciones deficientes, según informaron varias agencias humanitarias.
En un llamado a la paz, Tedros solicitó un alto el fuego en la región, donde grupos armados han perpetrado ataques violentos durante décadas. "No podemos generar confianza en la comunidad ni aislar a los enfermos mientras caen bombas", afirmó.
Ubicada en el noreste de Congo, cerca de la frontera con Uganda, la provincia de Ituri ha sido escenario de ataques por parte de las Fuerzas Democráticas Aliadas (FDA), un grupo rebelde vinculado al Estado Islámico, así como de milicias étnicas. A principios de mayo, las FDA asesinaron al menos a 40 personas y destruyeron varias viviendas en la provincia.
La enfermedad también ha sido reportada en Kivu del Norte y Kivu del Sur, donde el grupo rebelde M23, apoyado por Ruanda, controla importantes ciudades como Goma y Bukavu. Los rebeldes han reportado dos casos. El principal aeropuerto regional en Goma, clave para los esfuerzos humanitarios, ha estado cerrado desde enero de 2025, cuando el M23 tomó la ciudad.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
¿Qué sucedió en el Congo?
Trabajadores humanitarios llevaron suministros de emergencia al centro del brote de ébola en la República Democrática del Congo.
¿Quién está involucrado?
La Unión Europea, UNICEF, la OMS y el gobierno de Estados Unidos son actores clave en la respuesta al brote.
¿Cuándo se declaró el brote?
El brote fue declarado el 15 de mayo de 2026.
¿Dónde se encuentra el epicentro?
El epicentro del brote se ubica en la ciudad de Bunia, en la provincia de Ituri, República Democrática del Congo.
¿Por qué es crítico el momento?
La situación se complica por la escasez de suministros y la desconfianza de la población hacia los protocolos de salud.
[Fuente: AP]
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