Impacto de la guerra en la región
11/05/2026 | 03:55
Redacción Cadena 3
BANGKOK — Las defensas iniciales de Asia ante los impactos energéticos provocados por la guerra con Irán comienzan a desvanecerse, dando paso a una segunda ola de consecuencias más severas. Desde el inicio del conflicto, los gobiernos se han visto obligados a adaptarse al cierre del estrecho de Ormuz, un punto crítico para el transporte de energía hacia la región. Las decisiones han sido difíciles: priorizar el suministro de gas para hogares, sacrificar la producción de fertilizantes y recurrir a reservas energéticas para enfrentar la crisis.
Sin embargo, estas medidas se implementaron bajo la suposición de que la guerra tendría una duración breve, lo que permitiría una rápida reanudación de los flujos de energía. La realidad ha demostrado ser muy distinta, con la crisis energética expandiéndose y afectando a diversas economías.
Los costos de transporte aéreo y marítimo, así como las tarifas de servicios públicos, han aumentado, poniendo en riesgo el crecimiento económico. Se estima que aproximadamente 8,8 millones de personas podrían caer en la pobreza, y el conflicto podría ocasionar pérdidas económicas de 299.000 millones de dólares en la región de Asia-Pacífico, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
"Los países con menos recursos para responder, o los consumidores que menos pueden permitirse pagar, son los que sienten todo primero", afirmó Samantha Gross, del centro de estudios Brookings Institution.
Los gobiernos asiáticos habían planeado sus presupuestos suponiendo que el precio del petróleo se mantendría alrededor de 70 dólares por barril, pero la guerra ha llevado el precio del crudo Brent a cerca de 120 dólares por barril. Esto ha generado un dilema: mantener subsidios costosos, lo que tensiona las finanzas públicas, o recortarlos, trasladando mayores costos a los consumidores y arriesgando una posible reacción pública.
En India, las medidas iniciales para redirigir suministros de combustible hacia el gas de cocina han reducido el abastecimiento para plantas de fertilizantes, generando preocupación en el mayor exportador de arroz del mundo. El primer ministro Narendra Modi instó a los ciudadanos a comprar productos locales y a reducir el uso de fertilizantes.
Filipinas ha implementado una semana laboral de cuatro días para ahorrar combustible, mientras que Tailandia ha abandonado el tope al precio del diésel y Vietnam ha extendido la suspensión de impuestos a los combustibles. Sin embargo, estas medidas han tenido un impacto limitado en los consumidores, quienes siguen enfrentando altos costos energéticos.
La escasez de combustible ha llevado a países como Pakistán y Bangladesh a comprar petróleo a precios de mercado, lo que eleva los costos de importación y presiona sus reservas de divisas. Ahmad Rafdi Endut, analista energético, advirtió que la falta de subsidios y el aumento de la inflación podrían generar una "bomba de tiempo fiscal" en la región.
El eventual fin del conflicto no traerá alivio inmediato, ya que la recuperación del comercio global de petróleo y gas llevará tiempo. La crisis energética también resalta la fragilidad de la clase media en Asia, con muchos en riesgo de caer nuevamente en la pobreza.
Los países están considerando soluciones a largo plazo, como diversificar proveedores de combustibles fósiles y desarrollar fuentes de energía renovables. Albert Park, del Banco Asiático de Desarrollo, enfatizó que la guerra está transformando el riesgo geopolítico en un aspecto central de las perspectivas económicas del sudeste asiático.
¿Qué está ocurriendo en Asia?
Asia enfrenta una segunda ola de crisis energética a causa de la guerra con Irán, afectando su economía.
¿Quiénes son los más afectados?
Los países con menos recursos y los consumidores de bajos ingresos son los que sienten el impacto primero.
¿Cuáles son las pérdidas económicas previstas?
Se estima que el conflicto podría causar pérdidas de 299.000 millones de dólares en Asia-Pacífico.
¿Qué medidas están tomando los gobiernos?
Los gobiernos están reduciendo subsidios y ajustando políticas energéticas para enfrentar la crisis.
¿Qué pasará después de la guerra?
El comercio de petróleo y gas no se recuperará rápidamente, y se prevén efectos prolongados en la economía.
[Fuente: AP]
Te puede Interesar
Polémica en Puerto Triunfo
El gobierno planea controlar su población, pero muchos temen por el futuro de estos animales y el impacto en el turismo.
Controversia en Colombia por hipopótamos
"Estos ochenta hipopótamos no eligieron dónde nacieron, ni crearon las circunstancias a las que ahora se enfrentan", declaró Ambani en un comunicado.
Crisis de combustibles en Bolivia
La creciente crisis de combustibles en Bolivia impulsa la demanda de automóviles eléctricos. En cinco años, las ventas pasaron de 500 a más de 3.300 unidades. Simón Huanca, un artesano local, es uno de los beneficiados.
Investigaciones en Massachusetts
Investigadores exploran el potencial del kelp como biocombustible. A pesar de sus ventajas, existen retos significativos que impiden su implementación masiva en la industria del transporte.