Montironi
30/04/2026 | 11:58
Redacción Cadena 3
El mantenimiento del auto suele quedar relegado hasta que aparece una falla visible. Sin embargo, los especialistas coinciden en que revisar el vehículo de manera periódica es una de las formas más efectivas de evitar problemas mecánicos, reducir gastos imprevistos y circular con mayor seguridad.
En Argentina, donde muchos vehículos combinan trayectos urbanos, calles irregulares, viajes en ruta y cambios bruscos de temperatura, respetar los controles recomendados por el fabricante puede marcar una diferencia importante en la vida útil del motor, los frenos, la suspensión y los neumáticos.
No se trata solo de cambiar el aceite
Aunque el cambio de aceite es una de las tareas más conocidas, un mantenimiento correcto incluye una revisión más amplia. En un service programado también se controlan filtros, frenos, neumáticos, batería, fluidos, tren delantero, suspensión, sistema de refrigeración y componentes electrónicos.
El aceite cumple una función central porque lubrica, ayuda a controlar la temperatura del motor y reduce el desgaste interno. Por eso, postergar su reemplazo puede afectar el rendimiento y generar daños costosos con el paso del tiempo.
En ese punto, no existe una única regla universal. El intervalo depende del modelo, del tipo de motor, del lubricante utilizado y del uso que tenga el vehículo. Para entender mejor cada cuánto cambiar el aceite del motor, la referencia más segura siempre es el manual del fabricante, que suele indicar kilómetros o tiempo, lo que ocurra primero.
El uso urbano también desgasta
Uno de los errores más comunes es pensar que el mantenimiento depende únicamente del kilometraje. En realidad, el paso del tiempo también influye. Un auto que circula poco, pero realiza trayectos cortos, permanece mucho tiempo detenido o se usa principalmente en ciudad, puede exigir controles igual de importantes que un vehículo con mayor recorrido.
El tránsito pesado, los arranques frecuentes, las frenadas constantes y el motor trabajando sin alcanzar siempre su temperatura ideal aceleran el desgaste de distintos componentes. Por eso, incluso cuando el vehículo no llegó al kilometraje previsto, conviene revisar los plazos de mantenimiento establecidos.
Señales que no conviene dejar pasar
Más allá del calendario de service, hay síntomas que pueden anticipar una revisión urgente. Testigos encendidos en el tablero, ruidos anormales, vibraciones, pérdida de potencia, aumento del consumo, olor a aceite quemado o manchas debajo del vehículo son señales que no deberían ignorarse.
También es importante prestar atención al estado de los neumáticos. Una presión incorrecta o una mala alineación pueden afectar la estabilidad, aumentar el consumo de combustible y reducir la vida útil de las cubiertas. Lo mismo ocurre con frenos, amortiguadores y batería, elementos clave para la seguridad diaria.
La importancia del service oficial
Realizar el mantenimiento en un servicio oficial permite seguir los procedimientos definidos por cada marca, utilizar repuestos adecuados y contar con herramientas específicas de diagnóstico, algo especialmente relevante en vehículos modernos, donde la electrónica tiene un rol cada vez mayor.
Desde Montironi señalan que el mantenimiento preventivo no solo ayuda a evitar roturas, sino que también permite conservar mejor el valor de reventa del vehículo y sostener una experiencia de manejo más segura y confiable.
Prevenir antes que reparar
La diferencia entre un mantenimiento preventivo y uno correctivo suele verse en el costo final. Revisar a tiempo permite detectar desgastes normales antes de que se conviertan en fallas mayores. En cambio, esperar a que el problema aparezca puede implicar reparaciones más caras y más tiempo con el vehículo fuera de uso.
En tiempos donde el auto sigue siendo una herramienta central para el trabajo, la familia y la movilidad diaria, cumplir con los controles periódicos deja de ser solo una recomendación técnica: es una forma concreta de cuidar la inversión y circular con mayor tranquilidad.
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