Otra mirada
12/06/2026 | 09:37
Redacción Cadena 3
Fernando Genesir
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La prohibición de redes a los niños en Australia muestra sus primeras fallas
Australia fue el primer país del mundo en aplicar una prohibición nacional para que los menores de 16 años no tengan cuentas en redes sociales. Sin embargo, a seis meses de su puesta en marcha, los primeros indicios muestran que la norma no logró sacar de las plataformas a buena parte de los adolescentes.
El balance inicial resulta decepcionante para una medida observada con atención por familias y gobiernos de distintos países. Encuestas y testimonios de padres y jóvenes revelan que muchos chicos siguen usando TikTok, Instagram, Snapchat, Facebook o YouTube, ya sea porque nunca perdieron el acceso o porque encontraron formas simples de eludir los controles.
Pese a ese escenario, algunos padres australianos sostienen que el verdadero efecto de la ley podría verse en la próxima generación de chicos: aquellos menores de 12 años que todavía no ingresaron plenamente al mundo de las redes sociales y que podrían crecer con otra norma cultural.
Uno de esos casos es el de Ethan, de 12 años, hijo de Naomi Parrish. El niño recibió un teléfono inteligente en Navidad, justo cuando comenzó a regir la ley, y desde entonces intenta convencer a su madre para que le permita descargar TikTok. Varias veces al día, el celular de Parrish recibe pedidos de autorización. Ethan incluso escribió cartas y una lista de razones para justificar por qué debería tener acceso a la aplicación.
Parrish, sin embargo, se mantiene firme. “Me da una razón por la que no puede tenerla, y eso es poderoso”, explicó. Según contó, suele responderle a su hijo que no puede habilitarle la cuenta porque “es contra la ley”.
La Comisión de Seguridad Electrónica de Australia, organismo encargado de controlar el cumplimiento de la norma, informó en marzo que siete de cada diez padres dijeron que sus hijos aún tenían una cuenta en alguno de los servicios alcanzados por la restricción de edad.
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/Fin Código Embebido/Los adolescentes, además, describieron distintos métodos para evitar los controles: desde modificar su apariencia para superar escaneos de estimación de edad hasta crear nuevas cuentas con fechas de nacimiento falsas o utilizar perfiles de padres y hermanos mayores. Otros directamente afirmaron que sus cuentas nunca dejaron de funcionar.
“Los chicos se ríen de eso. Dicen: ‘Qué broma, no nos quitaron nada’”, contó Lauren Hillier, madre de un adolescente de 13 años y madrastra de una joven de 15. Según relató, esperaba que la ley la ayudara a no quedar como la única adulta estricta frente al uso del celular, pero sus hijos siguen con acceso a Instagram y Snapchat.
Una adolescente de 15 años de Canberra, Olivia Olsen, también admitió que todavía usa TikTok y sostuvo que varios amigos que fueron expulsados de algunas aplicaciones lograron volver a ingresar. “Siento que nada cambió”, resumió.
Aun así, las fallas iniciales no frenaron el interés internacional. El Reino Unido, por ejemplo, analiza medidas similares y su ministro de Seguridad en Línea, Kanishka Narayan, viajó a Australia para conocer de cerca cómo se implementa la ley.
La discusión, ahora, empieza a correrse del impacto inmediato sobre los adolescentes de entre 13 y 16 años hacia los chicos más pequeños. Muchos padres creen que la ley puede servir como respaldo para demorar el acceso a redes sociales y teléfonos inteligentes.
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/Fin Código Embebido/Bec Barton, madre de dos hijos en Quakers Hill, al oeste de Sídney, señaló que en conversaciones entre familias ya se percibe un cambio cultural. Según dijo, cada vez más padres deciden, en conjunto, postergar la entrega de celulares o la apertura de cuentas en redes sociales.
Su hijo menor, de 10 años, ya siente que se está perdiendo algo porque varios de sus amigos usan Snapchat y otras aplicaciones de mensajería. Sin embargo, Barton cree que los niños más chicos podrían tener mejores condiciones si crecen en un entorno donde el acceso a redes no sea automático. “Los niños van a crecer en un entorno donde ninguno de sus amigos tiene acceso. Ya no será la norma”, afirmó.
El Gobierno australiano asegura que buscará hacer cumplir la prohibición y que la responsabilidad recaerá sobre las empresas tecnológicas. Las compañías pueden enfrentar multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos, unos 34,8 millones de dólares estadounidenses. La Comisión de Seguridad Electrónica indicó que mantiene investigaciones sobre cinco de las diez plataformas alcanzadas por la ley: Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok y YouTube.
Los padres, en cambio, no serán multados, aunque muchos utilizan ese argumento en sus hogares para reforzar la negativa ante sus hijos.
Dany Elachi, padre de cinco hijos en Sídney, fundó en 2022 Heads Up Alliance, un grupo pensado para que las familias tengan apoyo colectivo a la hora de resistir la presión de dar teléfonos inteligentes a sus hijos. Según sostuvo, la ley debería haber convertido a todo el país en una gran red de acompañamiento para los padres, aunque admitió que el cambio real también debe producirse dentro de cada hogar.
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/Fin Código Embebido/“En última instancia, los padres se están dando cuenta de que esta es una pieza del rompecabezas para evitar que la próxima generación de niños caiga en la adicción. Los padres todavía deben ser los guardianes”, afirmó.
Otra madre, Carol Greive, de Newcastle, contó que busca rodear a su hijo Jimmy, de 12 años, de familias con preocupaciones similares. También intenta fomentar actividades sin pantallas y hasta le ofreció un incentivo económico: si llega a los 18 años sin usar redes sociales, recibirá 2.000 dólares australianos.
Jimmy reconoce que muchos chicos de su entorno están en YouTube y publican videos editados. Aunque dice que no le interesa demasiado tener redes, admite que algunos compañeros consideran que no estar en ellas resta popularidad.
Para Ethan, el hijo de Parrish, la presión aparece sobre todo después de la escuela, mientras espera el colectivo durante 35 minutos junto a otros estudiantes que, en su mayoría, miran sus celulares. Su madre aspira a sostener la negativa durante los próximos tres años y medio, hasta que cumpla 16.
Parrish admite que, sin la prohibición, quizá habría cedido y permitido alguna aplicación, como Instagram, por contenido vinculado al fútbol. Pero la ley, dice, le dio respaldo para confiar en su propio criterio. Mientras tanto, Ethan pasa horas martillando clavos, ilusionado con convertirse algún día en carpintero.
“Sigue siendo un no. No voy a ceder”, respondió Parrish ante uno de los tantos pedidos de su hijo.
¿Qué medida implementó Australia?
Australia implementó una prohibición nacional para que los menores de 16 años no tengan cuentas en redes sociales.
¿Quién es Ethan?
Ethan es un niño de 12 años, hijo de Naomi Parrish, que intenta convencer a su madre para que le permita descargar TikTok.
¿Cuándo se puso en marcha la ley?
La ley comenzó a regir en Australia en Navidad de 2022.
¿Dónde se están observando los efectos de la ley?
Se están observando efectos en Australia, pero también hay interés internacional, como en Reino Unido.
¿Por qué algunos padres creen que la ley tendrá un impacto?
Algunos padres creen que la ley puede servir como respaldo para demorar el acceso a redes sociales y teléfonos inteligentes en la próxima generación de chicos.
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