La Mesa de Café

¿Se puede bailar el Himno? La discusión que dejó la actuación de Abel Pintos

14/09/2026 | 12:08

La actuación en los Juegos Suramericanos combinó ritmos, danza y un fragmento de Trueno. Las críticas abrieron una discusión sobre la libertad artística, las tradiciones y las reglas de la canción patria.

Redacción Cadena 3

La interpretación del Himno Nacional Argentino en la apertura de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 reabrió una discusión sensible: cuánto pueden cambiar las formas de representar un símbolo que sentimos propio. Abel Pintos cantó sentado, hubo bailarines y se incorporó un fragmento de otra canción antes del cierre. Esas decisiones despertaron entusiasmo y rechazo, pero plantean cuestiones distintas que conviene examinar por separado.

La presentación, realizada el sábado en el Monumento Nacional a la Bandera de Rosario, incluyó a Juan Carlos Baglietto y a la rosarina Julia Mancilla. La puesta combinó pasajes de chamamé, sonoridades tangueras y otros elementos del folclore con un fragmento de "Tierra Santa", de Trueno. Después de esa intervención, Pintos retomó el final del Himno.

Jorge Parodi, enviado especial de Cadena 3, valoró el espectáculo como una expresión de la diversidad cultural y del aporte de la inmigración a la identidad argentina. Entre los oyentes que hicieron llegar sus mensajes a la radio, en cambio, aparecieron numerosas objeciones.

Algunos cuestionaron los arreglos; otros, la postura del cantante o la incorporación de una letra ajena a la canción patria. Esos mensajes permiten conocer argumentos y sensibilidades, aunque no medir la opinión del conjunto de la sociedad.

El primer desacuerdo pertenece al terreno musical. Cada artista imprime una voz, un fraseo y una sensibilidad a lo que interpreta. En Estados Unidos, las versiones del himno con influencias del blues, el jazz, el rock o el country forman parte del espectáculo deportivo. Esa costumbre ofrece una referencia sobre los márgenes de la interpretación personal, aunque cada país construye su propia relación con sus símbolos.

En la Argentina también existen antecedentes. Charly García llevó el Himno al lenguaje del rock y provocó una controversia que excedió la discusión musical. La Mona Jiménez también ofreció su versión. La pregunta sobre cuánto puede aportar un intérprete sin desnaturalizar la obra, por lo tanto, tiene una historia anterior a esta ceremonia. El antecedente de Charly García está documentado por el Instituto Nacional de Musicología.

El segundo cuestionamiento se concentró en que Abel cantara sentado. Para quienes aprendieron a escuchar el Himno de pie, ese gesto puede resultar incómodo. La disposición escénica también podía leerse como una reunión de fogón, integrada a una representación artística más amplia. Considerar ese contexto ayuda a discutir la decisión sin atribuir automáticamente una intención de agravio.

Algo parecido ocurre con la danza. El movimiento modifica la solemnidad habitual de la ceremonia. Determinar si, además, expresa una falta de respeto exige examinar qué se representa y de qué manera. La solemnidad es una forma de manifestar respeto; equiparar cualquier cambio en esa forma con una ofensa deja poco espacio para comprender otras expresiones de pertenencia.

La incorporación de "Tierra Santa" plantea una discusión específica. Aquí hubo una canción intercalada antes de que concluyera el Himno. Ese agregado alteró la continuidad de la interpretación y explica una objeción concreta de algunos oyentes: el tema de Trueno podía formar parte del espectáculo después del cierre de la canción patria. Aceptar una versión con otro ritmo no obliga a aceptar cualquier intervención sobre su estructura.

También existe una dimensión normativa. El decreto 10.302 de 1944 establece la letra oficial y adopta como forma auténtica de la música la versión editada por Juan Pedro Esnaola en 1860. Su artículo 7 la define como la única versión musical autorizada para los actos, ceremonias y ámbitos que enumera. El texto requiere una lectura más precisa que una referencia genérica a la prohibición de cambiar acordes.

La propia historia del Himno incluye decisiones sobre su interpretación. En 1900, durante la presidencia de Julio Argentino Roca, se dispuso omitir del canto determinadas estrofas del texto original, entre ellas las de contenido beligerante contra España. Esa disposición fue ratificada en 1944. Se trató de una decisión oficial: el antecedente histórico aporta contexto, pero no resuelve por sí mismo los límites de una adaptación artística actual.

La antigüedad de una disposición tampoco basta para descartarla, así como su sola mención no reemplaza el análisis necesario para determinar si una presentación concreta la incumplió. El gusto personal, las convenciones del ceremonial y el alcance de las normas merecen argumentos propios.

La versión de Rosario puede conmover y, al mismo tiempo, despertar objeciones sobre su estructura. También puede incomodar sin que esa reacción pruebe una intención de ofender. Discutir dónde termina la libertad del intérprete y qué debe preservar una ceremonia compartida resulta más fértil que convertir cada preferencia musical en una medida del patriotismo ajeno.

Te puede Interesar

La Mesa de Café

El especialista Julio López analizó las advertencias sobre los riesgos de la IA. Advirtió que la carrera entre potencias impide regulaciones y genera una dependencia peligrosa.

La Mesa de Café

Las mujeres crecieron con familias que no eran las biológicas. El Estado deberá pagar indemnizaciones de hasta $30 millones, más intereses, por un episodio ocurrido en 1977. Descartaron una vinculación con la dictadura.

La Mesa de Café

La actuación en los Juegos Suramericanos combinó ritmos, danza y un fragmento de Trueno. Las críticas abrieron una discusión sobre la libertad artística, las tradiciones y las reglas de la canción patria.

Suramericanos 2026

Virginia Coudannes, vocera del Gobierno de Santa Fe, destacó el movimiento que generan los Juegos y detalló que 460.000 personas ya descargaron sus QR para los FanFest y eventos deportivos. Además, anticipó la llegada de entre 4.500 y 6.000 chicos por día a las actividades en Santa Fe.

© Copyright 2026 Cadena 3 Argentina