Ballet internacional
09/09/2026 | 14:36
Redacción Cadena 3
Audios
Guillermo Rolutti, el cordobés de 20 años que hizo historia al ingresar a la Academia Vaganova
El bailarín cordobés, Guillermo Rolutti, de 20 años, se convirtió en el primer latinoamericano admitido directamente al último año de la Academia Vaganova, en San Petersburgo, Rusia.
Tras formarse en Córdoba, Buenos Aires y Alemania, el joven realizará un año de perfeccionamiento en una de las instituciones más prestigiosas del ballet clásico mundial.
En diálogo con Cadena 3, Rolutti contó que todavía está en Buenos Aires y que viajará la semana próxima. Su admisión se concretó mediante una audición virtual: "A Rusia no fui todavía. Hice la audición virtual y entré. Todavía no conozco el país", aclaró.
"El perfeccionamiento es de un año. Me graduaría ahí de la escuela", explicó sobre esta nueva etapa. Por ahora, prefiere concentrarse en esa experiencia antes de definir su siguiente destino profesional: "Quiero ir a Rusia y ver qué pasa. Quiero ver qué me depara el futuro".
La academia fue fundada en 1738 y cuenta entre sus egresados con figuras como Anna Pávlova, Vaslav Nijinsky y Mijaíl Baryshnikov. Su trayectoria la ubica entre las escuelas históricas del ballet ruso.
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/
La historia de Rolutti comenzó lejos de ese mundo. Oriundo de barrio Alberdi, practicaba natación, como otros integrantes de su familia, y no tenía familiares vinculados al ballet. Su interés por el movimiento apareció cuando vio clases de gimnasia rítmica y baile junto al lugar donde nadaba.
Su madre encontró entonces la posibilidad de llevarlo al Teatro del Libertador San Martín, donde ingresó a los nueve años, sin conocimientos previos de danza clásica. Recordó que durante la selección escuchaba cómo anunciaban los números de quienes continuaban y de quienes quedaban afuera, sin comprender del todo qué estaba ocurriendo.
Su número superó las distintas instancias y finalmente le comunicaron que había ingresado. "Yo decía: 'Ah, genial, ¿pero a qué entré?'. No sabía nada", recordó. Con las clases llegó el entusiasmo: lo que comenzó como un hobby terminó por convertirse en su vida.
A los 15 años se mudó solo a Buenos Aires, después de aprobar una audición para continuar su formación en el Teatro Colón. Permaneció allí unos tres años y llegó a compartir escenario con su Ballet Estable.
Luego decidió participar en el Prix de Lausanne, el certamen internacional de danza que se realiza en Suiza. Para prepararse contó con el acompañamiento del Joven Ballet Argentino y de maestros como Franco Cadelago y Diego Poblete.
Explicó que esa experiencia le permitió obtener una beca para estudiar en Alemania. La organización del concurso registró que, tras su participación en la edición de 2024, recibió cuatro ofertas, entre ellas la de la Escuela del Ballet de Hamburgo.
En esa institución, fundada por el coreógrafo John Neumeier, estudió durante dos años. Rolutti contó que se graduó hace unos dos meses y que después recibió la oferta para continuar su perfeccionamiento en Rusia, tras realizar la audición.
Detrás de ese recorrido hay una rutina de exigencia física y entrenamiento diario. El bailarín explicó que combinar la preparación con las funciones produce un desgaste importante, aunque en este momento su prioridad es consolidar su formación.
"Ahora me estoy concentrando más en estudiar y formarme", sostuvo. Señaló que esa etapa suele ser especialmente exigente y que, con la incorporación a una compañía, las presentaciones pasan a ocupar un lugar más frecuente en la actividad.
Al hablar de lo que significa bailar, destacó la dimensión expresiva de la disciplina. Aunque muchas personas la asocian con un deporte, para él también tiene que ver con lo que siente el cuerpo y con transmitirlo al público: "Yo bailo porque a mí me gusta bailar. Después eso lo pasás al escenario".
Entre sus referentes mencionó a Julio Bocca, Marianela Núñez y Rudolf Nureyev. A Bocca tuvo la oportunidad de conocerlo cuando viajó a competir al Prix de Lausanne.
La experiencia en el exterior también le planteó desafíos con los idiomas. Durante su estadía en Alemania priorizó aprender inglés, que tampoco dominaba, y por eso incorporó apenas algunas nociones de alemán. Ahora está interesado en estudiar ruso: "Es un idioma que me gusta aprender".
Pese a los viajes, mantiene sus vínculos con Córdoba. Contó que el último colegio al que asistió en la ciudad fue el Taborda y que conserva dos amigos de los primeros años de la secundaria.
Consultado sobre si cree en una Argentina posible, respondió afirmativamente y habló del afecto que siente por su país. "Cada vez que vengo a Argentina me pongo muy feliz", expresó. Aunque desea seguir conociendo otros lugares, reconoció que extraña al país cuando está lejos: "Me encanta mi país".
Ese vínculo también forma parte de sus próximos proyectos. Rolutti anunció que, cuando regrese dentro de un año, realizará una gala en el Teatro Griego de Córdoba. Agradeció a Daniel Passerini por acompañarlo en esa iniciativa, sin precisar todavía una fecha.
"Estoy muy emocionado por volver y poder finalmente bailar en mi ciudad, en Córdoba", expresó. Y dejó una invitación para el público: "Lo quiero compartir con todos porque me encantaría que vayan".
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/Entrevista de Guillermo López.
¿Quién es Guillermo Rolutti? Es un bailarín cordobés de 20 años, primer latinoamericano admitido directamente al último año de la Academia Vaganova en Rusia.
¿Cómo logró su admisión? A través de una audición virtual, sin haber viajado a Rusia previamente.
¿Dónde se formó antes de ir a Rusia? Se formó en Córdoba, Buenos Aires y Alemania, incluyendo el Teatro Colón y la Escuela del Ballet de Hamburgo.
¿Qué planea hacer al regresar a Argentina? Realizará una gala en el Teatro Griego de Córdoba, aunque aún no tiene fecha definida.
¿Qué siente por su país? Expresa un fuerte afecto por Argentina y menciona que se siente feliz cada vez que regresa.
Te puede Interesar
Siniestro vial
El siniestro ocurrió a la altura del kilómetro 335 y dejó tres personas heridas. Recomiendan tomar un desvío por la Ruta Provincial 26 hasta la Ruta Nacional 9.
La Mesa de Café
Las mujeres crecieron con familias que no eran las biológicas. El Estado deberá pagar indemnizaciones de hasta $30 millones, más intereses, por un episodio ocurrido en 1977. Descartaron una vinculación con la dictadura.