Cuadro de situación
26/06/2026 | 07:37
Redacción Cadena 3 Rosario
Sergio Berensztein
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Mirando 2027: ¿Ola de derechización o alternancia en el poder?
Durante los últimos días escuché repetirse una idea con bastante fuerza: que América Latina atraviesa una supuesta ola de derechización. Basta mirar los resultados electorales recientes en Chile, Perú, Colombia, República Dominicana, Honduras o incluso la propia Argentina para que esa interpretación parezca lógica. Si además ampliamos la mirada hacia Europa o Estados Unidos, donde crecieron dirigentes como Donald Trump, Giorgia Meloni, Marine Le Pen, Nigel Farage o Vox en España, la conclusión parece todavía más evidente. Sin embargo, creo que esa lectura simplifica demasiado un fenómeno mucho más complejo.
Cuando observo la película completa y no apenas una fotografía del momento, encuentro otra dinámica. Lo que predomina no es una consolidación permanente de la derecha, sino un proceso constante de alternancia democrática. Los ciudadanos cambian de signo político cuando sienten que el gobierno de turno dejó de responder a sus expectativas. Ese comportamiento se repite con notable regularidad.
Los ejemplos abundan. Chile pasó de Sebastián Piñera a Gabriel Boric y ahora las encuestas muestran el crecimiento de José Antonio Kast. Uruguay dejó atrás el gobierno de Luis Lacalle Pou para elegir a Yamandú Orsi. Colombia pasó de la izquierda de Gustavo Petro a elegir un presidente de signo completamente diferente. La Argentina hizo exactamente lo mismo: Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei expresan ese péndulo permanente que caracteriza a nuestras democracias.
Por eso me parece apresurado hablar de un cambio ideológico definitivo. Más bien veo sociedades que premian o castigan a quienes gobiernan según los resultados obtenidos. La alternancia aparece como una consecuencia natural del desgaste del oficialismo y no necesariamente como una conversión doctrinaria del electorado hacia un determinado espacio político.
Esta reflexión volvió a cobrar fuerza hace pocos días durante una cena con importantes inversores internacionales. Me sorprendió que buena parte de la conversación girara alrededor de Axel Kicillof. La pregunta era simple: ¿puede convertirse en un dirigente competitivo para 2027? La inquietud revela que, incluso fuera del país, ya se analiza el escenario político posterior al actual gobierno.
No es casual. Kicillof viene desarrollando una estrategia muy clara para acercarse al establishment financiero internacional. La provincia de Buenos Aires mantiene diálogo permanente con bancos de inversión y fondos de Wall Street. Cumple con sus compromisos de deuda y busca transmitir previsibilidad. Incluso envió representantes para fortalecer esos vínculos y construir una imagen más moderada frente a quienes históricamente desconfiaban de su perfil político.
En ese contexto aparece un interrogante interesante. ¿Estamos frente a un verdadero cambio de posicionamiento o simplemente ante una estrategia electoral? Algunos creen que la distancia que hoy marca respecto del kirchnerismo más duro responde a una decisión táctica destinada a ampliar su base de apoyo. Otros sostienen que existe una evolución genuina producto del aprendizaje de los últimos años. Personalmente, creo que todavía no existen elementos suficientes para responder esa pregunta.
También observo cómo Kicillof intenta apropiarse de algunos activos que hoy tienen buena valoración pública. El crecimiento de YPF en el desarrollo de Vaca Muerta constituye uno de ellos. Más allá de los cambios de conducción que tuvo la empresa durante los distintos gobiernos, resulta evidente que la petrolera volvió a ocupar un lugar central dentro del proceso de expansión energética argentino y eso forma parte de la narrativa que el gobernador busca construir.
A la vez, aparecen gestos simbólicos cuidadosamente diseñados. La imagen del mate, el termo y un estilo más cercano pretenden mostrar un dirigente menos ideologizado y más conectado con la vida cotidiana. Algunos incluso hablan de una "pepemujicación", en referencia al perfil sencillo y austero que popularizó José Mujica. No sé si esa estrategia alcanzará para modificar percepciones consolidadas, pero claramente forma parte de una operación política pensada hacia el futuro.
Mientras tanto, muchos analistas siguen obsesionados con clasificar a los gobiernos como de derecha o de izquierda. A mí me interesa mucho más otra variable: la eficacia. La experiencia demuestra que los ciudadanos priorizan los resultados antes que las etiquetas ideológicas. Cuando sienten que su situación mejora, acompañan. Cuando perciben frustración o estancamiento, buscan una alternativa.
La historia reciente de Estados Unidos confirma esa lógica. Barack Obama fue sucedido por Donald Trump, luego llegó Joe Biden y más tarde volvió Trump. Nadie podría interpretar esa secuencia únicamente como un triunfo definitivo de una corriente ideológica. Se trata, otra vez, de una alternancia impulsada por las expectativas y decepciones del electorado.
Por eso, cuando pienso en 2027, prefiero evitar las conclusiones apresuradas. La elección presidencial todavía está completamente abierta. Lo determinante no será si el próximo candidato se ubica más a la derecha o más a la izquierda, sino si logra convencer a la sociedad de que entiende sus problemas y tiene capacidad para resolverlos. En definitiva, la política sigue siendo mucho más pragmática que ideológica, y esa probablemente sea la principal enseñanza que hoy nos deja la región.
¿Cuál es la idea principal que se discute en el artículo? Se analiza la supuesta ola de derechización en América Latina y se propone que es un fenómeno de alternancia democrática más que un cambio ideológico definitivo.
¿Qué ejemplos se mencionan para ilustrar la alternancia política? Se mencionan los casos de Chile, Uruguay, Colombia y Argentina como ejemplos de cambios de gobierno entre diferentes signos políticos.
¿Quién es Axel Kicillof y qué se discute sobre él? Axel Kicillof es un político argentino que está desarrollando una estrategia para acercarse al establishment financiero internacional y se debate si puede ser un candidato competitivo para 2027.
¿Qué aspecto se considera más importante que la clasificación ideológica de los gobiernos? Se enfatiza la eficacia en la gestión gubernamental como un factor determinante para el apoyo ciudadano, más allá de las etiquetas ideológicas.
¿Qué se concluye sobre las elecciones de 2027? Se concluye que la elección presidencial está abierta y que lo clave será la capacidad del candidato para entender y resolver los problemas de la sociedad.
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