Investigación sobre biodiversidad
09/09/2026 | 21:37
Redacción Cadena 3
Un grupo de científicos de la Universidad Monash lanzó una nueva estrategia global para abordar una de las mayores debilidades en la conservación de la biodiversidad: la protección de los insectos. Estos pequeños seres son esenciales para los ecosistemas, la agricultura y la producción de alimentos, sin embargo, los esfuerzos de conservación en las regiones tropicales a menudo los ignoran.
El estudio, publicado en la revista BioScience, fue liderado por el Dr. Shawan Chowdhury, jefe del Laboratorio de Ecología del Cambio Global de la Escuela de Ciencias Biológicas de la universidad. El equipo reunió a expertos en ecología tropical de todo el mundo para identificar las principales barreras que limitan la protección de los insectos y proponer soluciones prácticas.
Más del 80% de los insectos del planeta viven en los trópicos. Se estima que existen entre 14 y 30 millones de especies de insectos, y la mayoría aún no ha sido documentada formalmente. Su importancia ecológica es inmensa: polinizan más del 80% de las plantas silvestres y son alimento para el 60% de las aves.
A pesar de la creciente evidencia del declive de las poblaciones de insectos, gran parte del conocimiento científico utilizado para la conservación proviene de regiones templadas, que solo representan alrededor del 20% de la diversidad de insectos en el mundo. Según el Dr. Chowdhury, esta desproporción crea un grave riesgo de que los programas de conservación pasen por alto los lugares donde realmente habitan la mayoría de las especies de insectos.
El Dr. Chowdhury afirmó: "Más del 80% de las especies de insectos se encuentran en los trópicos, sin embargo, estos son precisamente los lugares donde tenemos algunas de las mayores lagunas en nuestro conocimiento. No podemos conservar efectivamente las especies si no sabemos qué hay, dónde están cambiando las poblaciones o incluso dónde se puede encontrar el conocimiento existente".
El equipo de investigación identificó cuatro problemas principales que limitan la conservación de los insectos tropicales: la visibilidad global deficiente de la investigación existente, las graves lagunas de datos, la infraestructura científica inadecuada y la falta de acción en conservación. Para abordar estas debilidades, el marco propuesto sugiere utilizar una gama más amplia de información que incluya estudios científicos convencionales, publicaciones regionales y en idiomas no ingleses, colecciones de museos, conocimiento local, ciencia ciudadana y registros compartidos en redes sociales.
Los investigadores también enfatizaron la necesidad de fortalecer la capacidad científica local y garantizar que la evidencia útil llegue a los responsables de políticas que pueden convertirla en decisiones de conservación. El desequilibrio en los registros existentes es notable. Casi el 26% de los datos de distribución de insectos en la Global Biodiversity Information Facility provienen solo del Reino Unido, a pesar de que la mayoría de la diversidad de insectos del mundo se encuentra en las regiones tropicales.
El Dr. Chowdhury indicó: "Algunas de las informaciones que necesitamos desesperadamente ya existen, pero pueden estar en una revista local, en manos de un experto regional, en una colección o incluso en fotografías compartidas en línea". Y agregó: "La respuesta no es simplemente recopilar más datos. Necesitamos mejorar significativamente nuestra capacidad para encontrar, conectar y utilizar el conocimiento que ya existe, mientras construimos la experiencia y la infraestructura local necesarias para el monitoreo a largo plazo".
Bangladesh, un ejemplo de desafío y oportunidad
Los investigadores utilizaron a Bangladesh como un caso de estudio para demostrar cómo su marco podría funcionar en la práctica. Este país, uno de los más densamente poblados del mundo, representa tanto las dificultades que enfrenta la conservación de insectos como las oportunidades para mejorarla. El equipo encontró 111 estudios relevantes sobre mariposas en Bangladesh, de los cuales solo 34 habían sido publicados en revistas internacionales. Casi dos tercios de los estudios se centraron en la distribución de diferentes especies de mariposas, mientras que solo tres trataron específicamente sobre conservación.
Las redes sociales se revelaron como una fuente inesperadamente rica de información sobre biodiversidad. Investigaciones anteriores hallaron que Facebook contenía registros de 167 de las 169 especies de mariposas amenazadas en Bangladesh. Este hallazgo sugiere que fuentes no convencionales pueden ayudar a llenar importantes vacíos de información, especialmente en países donde las bases de datos de biodiversidad formales aún son limitadas.
Bangladesh también ilustra cómo la información debe ser convertida urgentemente en acción de conservación. De las 226 especies de mariposas evaluadas en investigaciones anteriores, solo una estaba adecuadamente representada en el sistema de áreas protegidas del país. El Dr. Chowdhury comentó: "Bangladesh demuestra que la falta de datos convencionales no significa que debamos aceptar la falta de acción en conservación".
El equipo propuso que, al integrar conocimiento local, ciencia ciudadana, monitoreo científico y experiencia regional, se puede construir un panorama más claro de dónde ocurren las especies y dónde se necesita con mayor urgencia el esfuerzo de conservación.
Más allá de la ciencia de paracaídas
Los investigadores también argumentaron que la investigación internacional en conservación debe alejarse de la "ciencia de paracaídas", un modelo en el que los científicos y las comunidades en los países tropicales son tratados principalmente como fuentes de datos en lugar de socios iguales. El marco propuesto enfatiza la investigación liderada localmente, una mayor inversión en colecciones regionales e infraestructura científica, una mejor experiencia taxonómica, monitoreo a largo plazo, asociaciones internacionales más justas y conexiones más cercanas entre científicos y responsables de la toma de decisiones.
El Dr. Chowdhury concluyó: "Si queremos que los objetivos globales de biodiversidad signifiquen algo, los insectos tropicales no pueden seguir siendo una idea secundaria. Se trata de pasar de documentar el problema a crear un sistema que pueda ofrecer resultados de conservación medibles, con los científicos y las comunidades locales en el centro de ese trabajo".
La investigación, titulada "Un marco para la conservación estratégica de los insectos tropicales", incluye a investigadores de Australia, Bangladesh, Uganda, Hong Kong, Brasil, República Checa, Italia e India.
¿Qué propone la investigación?
Un nuevo marco para la conservación de insectos en regiones tropicales, que combina datos de museos, ciencia ciudadana y redes sociales.
¿Quién lideró el estudio?
El Dr. Shawan Chowdhury, de la Universidad Monash, encabezó la investigación sobre la conservación de insectos.
¿Cuándo fue publicado el estudio?
El estudio fue publicado el 9 de septiembre de 2026 en la revista BioScience.
¿Dónde se realizó la investigación?
La investigación abarcó varias regiones tropicales, utilizando a Bangladesh como caso de estudio principal.
¿Por qué es importante la conservación de insectos?
Los insectos son cruciales para los ecosistemas, la agricultura y la producción de alimentos, y representan más del 80% de la diversidad de especies en los trópicos.
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