Investigación de la Universidad de Edimburgo
03/07/2026 | 13:29
Redacción Cadena 3
Un grupo de investigadores de la Universidad de Edimburgo ha descubierto que un tipo común de accidente cerebrovascular, conocido como accidente cerebrovascular lacunar, podría tener una causa diferente a la que se pensaba durante décadas. En lugar de estar relacionado con la acumulación de placa grasa en las arterias, los científicos encontraron un vínculo más fuerte con los vasos sanguíneos dañados y agrandados en el cerebro.
Este hallazgo es relevante porque ayuda a explicar por qué los tratamientos estándar, como la aspirina, a menudo son menos efectivos en la prevención de este tipo de accidente cerebrovascular. De hecho, los investigadores están impulsando la búsqueda de nuevas terapias que apunten directamente a los pequeños vasos sanguíneos del cerebro.
El accidente cerebrovascular lacunar se desarrolla cuando los vasos sanguíneos más pequeños del cerebro sufren daños a causa de una afección conocida como enfermedad de pequeños vasos. Esta forma de accidente cerebrovascular es una de las principales causas de discapacidad y está vinculada a un deterioro cognitivo, demencia y un mayor riesgo de futuros accidentes cerebrovasculares. A pesar de su importancia, los científicos han tenido dificultades para identificar con precisión lo que impulsa esta enfermedad, lo que ha dificultado el desarrollo de tratamientos efectivos.
Para investigar esta problemática, los investigadores examinaron a 229 personas que habían experimentado un accidente cerebrovascular lacunar o un accidente cerebrovascular leve no lacunar. Los participantes recibieron evaluaciones clínicas y cognitivas, y se les realizaron resonancias magnéticas del cerebro poco después de su accidente cerebrovascular y nuevamente un año después. Este proceso permitió a los científicos evaluar el tipo de accidente cerebrovascular, monitorear signos de enfermedad de pequeños vasos e identificar cualquier nueva área de daño cerebral que se desarrollara con el tiempo.
Los investigadores compararon dos tipos diferentes de cambios vasculares: el estrechamiento graso de las arterias más grandes y la dilatación y alargamiento de las arterias dentro del cerebro. El análisis reveló que el estrechamiento de las arterias grandes no estaba asociado con el accidente cerebrovascular lacunar ni con la enfermedad de pequeños vasos. En cambio, el ensanchamiento de las arterias mostró una conexión fuerte con el accidente cerebrovascular lacunar. De hecho, los pacientes con arterias agrandadas tenían más de cuatro veces más probabilidades de haber experimentado un accidente cerebrovascular lacunar.
Además, los investigadores descubrieron que el ensanchamiento de las arterias estaba relacionado con una enfermedad de pequeños vasos más severa, una progresión más rápida del daño cerebral y una mayor probabilidad de desarrollar nuevos 'accidentes cerebrovasculares silenciosos', que son pequeñas áreas de daño en el tejido cerebral causadas por un suministro de sangre interrumpido y que pueden ocurrir sin síntomas evidentes.
Más de uno de cada cuatro participantes desarrolló estos accidentes cerebrovasculares silenciosos durante el estudio, a pesar de estar recibiendo tratamientos estándar destinados a prevenir accidentes cerebrovasculares adicionales. Los hallazgos sugieren que las futuras terapias deberían centrarse en el daño subyacente que afecta los pequeños vasos sanguíneos del cerebro, en lugar de enfocarse en la placa grasa en las arterias más grandes.
Estudios como el LACunar Intervention Trial 3 (LACI-3) están investigando si medicamentos existentes, como el cilostazol y el mononitrato de isosorbida, pueden ayudar a proteger el cerebro, reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares adicionales y disminuir problemas a largo plazo relacionados con la memoria, la movilidad y la demencia tras un accidente cerebrovascular lacunar.
La profesora Joanna Wardlaw, del Instituto de Neurociencia y Enfermedad Cardiovascular de la Universidad de Edimburgo, destacó: "Este estudio proporciona evidencia sólida de que el accidente cerebrovascular lacunar no es causado por el bloqueo graso de las arterias más grandes, sino por la enfermedad de los pequeños vasos dentro del cerebro. Reconocer esta distinción es crucial, ya que explica por qué los tratamientos convencionales, como los medicamentos antiplaquetarios, no son tan efectivos para este tipo de accidente cerebrovascular y subraya la urgente necesidad de desarrollar nuevas terapias que apunten al daño microvascular subyacente."
El estudio fue publicado en la revista Circulation y recibió financiamiento del UK Dementia Research Institute, entre otros organismos.
¿Qué descubrieron los investigadores?
Encontraron que el accidente cerebrovascular lacunar no es causado por placa grasa, sino por vasos sanguíneos dañados en el cerebro.
¿Quién realizó el estudio?
El estudio fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Edimburgo y el UK Dementia Research Institute.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 3 de julio de 2026.
¿Dónde se realizó la investigación?
La investigación se realizó en la Universidad de Edimburgo y con la participación de colaboradores internacionales.
¿Por qué es importante este hallazgo?
Este hallazgo puede cambiar la forma en que se tratan los accidentes cerebrovasculares lacunares, enfocándose en el daño a los pequeños vasos sanguíneos.
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