Investigación sobre el agua en el Gran Cañón
02/06/2026 | 17:30
Redacción Cadena 3
El Gran Cañón, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Estados Unidos, alberga un secreto bajo su superficie. Investigadores de la Universidad del Norte de Arizona se adentraron en redes de cuevas ocultas para desentrañar cómo el deshielo se traslada por debajo de la tierra y nutre las fuentes de agua del parque.
Este conocimiento resulta crucial para proteger el suministro de agua del cañón, que enfrenta crecientes amenazas como la sequía y la contaminación.
El agua que abastece a millones de visitantes del parque proviene de Roaring Springs, una fuente alimentada por cuevas situada en el borde norte del cañón. Aunque los senderistas pueden escuchar y ver la fuente desde el North Kaibab Trail, no existe un camino directo hacia ella.
Esta fuente no solo satisface las necesidades de los visitantes, sino que también es vital para la flora y fauna locales. A medida que la región se vuelve más cálida y seca, la protección de esta fuente de agua se vuelve cada vez más importante.
Los investigadores, apoyados por un nuevo subsidio del Parque Nacional del Gran Cañón, están trabajando para comprender mejor el funcionamiento de Roaring Springs y otras fuentes similares.
Según Blase LaSala, estudiante de doctorado en ecoinformática, "Entender dónde se hunde el agua es fundamental para la infraestructura, los animales, las plantas y los ecosistemas que dependen de estas fuentes".
Mapeando las cuevas ocultas del Gran Cañón
La mayoría de las personas nunca ingresarán a las cuevas que alimentan las fuentes del Gran Cañón, ya que están cerradas al público y suelen estar alejadas de los senderos establecidos. Por ello, gran parte del conocimiento científico proviene de proyectos de mapeo especializados. LaSala, junto con el profesor Temuulen "Teki" Sankey, experto en teledetección, creó mapas detallados de varios sistemas de cuevas utilizando un escáner láser móvil. En 45 días, documentaron más de 10 kilómetros de pasajes y habitaciones subterráneas.
"No tenía idea de cuán grandes y largas eran estas cuevas", comentó Sankey. La calidad de los mapas generados es única, ya que nunca antes se había realizado un mapeo en 3D de las cuevas del Gran Cañón.
El trabajo implicó un esfuerzo logístico considerable, donde los miembros del equipo transportaron equipos pesados a través de terrenos difíciles, escalando y navegando por secciones inundadas mientras registraban las formas de las cuevas.
Siguiendo el deshielo hasta Roaring Springs
El origen del agua se puede atribuir principalmente al deshielo de la Meseta de Kaibab. Sin embargo, el desafío radica en cómo esa agua viaja subterráneamente antes de emerger en fuentes como Roaring Springs. Estas fuentes están situadas en formaciones de piedra caliza, y estudios anteriores han demostrado que el agua puede moverse rápidamente a través de este sistema subterráneo.
El profesor Abe Springer, colaborador del proyecto, participó en estudios de trazado de colorantes, revelando que el agua puede recorrer hasta 20 kilómetros en solo una semana. Sin embargo, los detalles sobre cómo se desplaza el agua a través del subsuelo aún son inciertos.
Calidad del agua y riesgos de contaminación
Comprender estos caminos subterráneos tiene implicaciones prácticas para la calidad del agua y la seguridad pública. Las fuentes más grandes del Gran Cañón son alimentadas por sistemas kársticos, que permiten que el agua se desplace rápidamente, dejando poco espacio para la filtración natural. Esto significa que los contaminantes pueden viajar con la misma rapidez. Si se detecta contaminación, es posible que las autoridades del parque deban cerrar temporalmente las operaciones de bombeo.
Identificando cómo y dónde entra el agua en el sistema, los investigadores pueden ayudar a los administradores a localizar fuentes de contaminación y reducir el riesgo de interrupciones futuras.
Nueva investigación sobre el deshielo y los sumideros
La próxima fase del proyecto comenzará a principios de 2026, utilizando encuestas de lidar aéreo y observaciones satelitales. LaSala y Sankey planean mapear sumideros a ambos lados del Gran Cañón, examinando patrones de acumulación y deshielo de nieve durante las últimas cuatro décadas.
El proyecto no solo beneficiará al Parque Nacional del Gran Cañón, sino que también podría tener un impacto más amplio, ya que más de mil millones de personas en todo el mundo dependen del agua de fuentes kársticas.
Las conclusiones del estudio podrían ser valiosas para las tribus nativas americanas ubicadas dentro o cerca del parque. "Es emocionante encontrar patrones que verifican hipótesis formuladas hace más de 50 años", concluyó LaSala.
¿Qué descubrieron los científicos?
Investigadores encontraron un sistema subterráneo que alimenta las fuentes de agua del Gran Cañón.
¿Quiénes están realizando la investigación?
La investigación está a cargo de la Universidad del Norte de Arizona.
¿Cuándo se realizaron los hallazgos?
Los hallazgos fueron publicados recientemente y la próxima fase comenzará en 2026.
¿Dónde se ubican las fuentes de agua?
Las fuentes se encuentran en el Gran Cañón, específicamente en Roaring Springs.
¿Por qué son importantes estos hallazgos?
Son cruciales para proteger el suministro de agua del cañón ante la sequía y la contaminación.
Te puede Interesar
Innovación tecnológica en agua
Investigadores de la Universidad de Rochester desarrollaron un sistema de desalación solar que transforma agua de mar en potable sin generar residuos dañinos. Este avance podría revolucionar el acceso al agua en regiones áridas.
Investigaciones de la ESA sobre Marte
El Shalbatana Vallis, un enorme valle en Marte, ofrece pistas sobre el pasado acuático y volcánico del planeta. Este canal de 1.300 km fue esculpido por inundaciones hace 3.5 mil millones de años.
Investigación de oncología en Alemania
Investigadores identificaron que la proteína NFIL3 afecta negativamente a las células CAR T, debilitándolas en su lucha contra los tumores. Al desactivarla, las células mostraron mayor eficacia en modelos animales.
Avances en óptica y nanomateriales
Investigadores han creado un mapa experimental del cristal de oxicloruro de molibdeno, que permite manipular la luz de formas asombrosas. Podría revolucionar tecnologías como lentes de contacto inteligentes y gafas AR ultradelgadas.