Investigación en Baylor College
21/06/2026 | 17:30
Redacción Cadena 3
Un grupo de científicos del Baylor College of Medicine ha hecho un descubrimiento prometedor en la lucha contra enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. En lugar de intentar detener la acumulación de las proteínas Tau y alfa-sinucleína, que forman gotas tóxicas en las células cerebrales, los investigadores encontraron que la tubulina —una proteína fundamental para la estructura celular— puede redirigir estas proteínas hacia un trabajo saludable.
En un estudio publicado en la revista Nature Communications, los investigadores explicaron que la tubulina, al ser un componente clave de los microtúbulos, ayuda a mantener la estructura celular y el transporte de materiales dentro de las neuronas. Los hallazgos sugieren que la tubulina puede prevenir la formación de agregados tóxicos de Tau y alfa-sinucleína, promoviendo en cambio su función normal dentro de las neuronas sanas.
La relación entre proteínas tóxicas y enfermedades cerebrales
Según el Dr. Lathan Lucas, autor principal del estudio, "Tau y alfa-sinucleína son bien conocidos por su implicación en enfermedades neurodegenerativas. En estas condiciones, estas proteínas pueden malplegarse, unirse y formar agregados dañinos que afectan a las neuronas, contribuyendo a la pérdida de memoria y problemas de movimiento". Lucas también destacó que estas proteínas desempeñan funciones esenciales en neuronas sanas, ayudando a mantener la estructura celular y facilitando la comunicación neuronal.
Ambas proteínas operan dentro de pequeñas gotas celulares llamadas condensados. Aunque se ha considerado que prevenir la formación de estas gotas podría ser una estrategia de tratamiento, su eliminación podría interrumpir la actividad neuronal normal, lo que genera inquietudes sobre su potencial impacto en la salud cerebral.
Redirigiendo las proteínas hacia funciones saludables
Los investigadores se plantearon la cuestión: ¿y si en lugar de evitar la formación de gotas, se crearan condiciones que guiaran a Tau y alfa-sinucleína hacia un camino saludable? El Dr. Allan Ferreon, coautor del trabajo, expresó: "En vez de bloquear la formación de gotas, podríamos dirigir a estas proteínas hacia su función productiva, evitando su camino hacia la enfermedad".
Lucas ofreció una analogía para ilustrar su idea: "Pienso en Tau y alfa-sinucleína como niños problemáticos en la escuela. Se les puede mantener en el aula sin hacer nada, lo que los lleva a comportarse mal, o se les puede involucrar en actividades que los mantengan ocupados y fuera de problemas".
Para comprobar su hipótesis, el equipo utilizó métodos bioquímicos y biofísicos, junto con microscopía de alta resolución y ensayos neuronales, para determinar si la tubulina podría influir en el comportamiento de Tau y alfa-sinucleína, evitando así la formación de agregados tóxicos.
La tubulina como factor protector
Lucas explicó que "cuando los niveles de tubulina son bajos, como se ha observado en el Alzheimer, los microtúbulos son menos abundantes y Tau y alfa-sinucleína pueden formar agregados tóxicos". Sin embargo, cuando la tubulina está presente, estas proteínas se desvían de los agregados dañinos y, en cambio, promueven la formación de microtúbulos saludables. "La tubulina redirige la actividad de estas proteínas al proporcionarles algo productivo que hacer", añadió.
Los resultados sugieren que la tubulina podría desempeñar un papel mucho más activo en la protección del cerebro de lo que se había reconocido anteriormente. Ferreon concluyó que "nuestros hallazgos cambian significativamente el papel de la tubulina en la neurodegeneración, pasando de ser una víctima pasiva de la enfermedad a un protector activo contra la agregación de proteínas tóxicas". Además, enfatizó que "aumentar la disponibilidad de tubulina, en lugar de bloquear la formación de gotas, puede reducir la agregación tóxica mientras se preservan los roles saludables de Tau y alfa-sinucleína, ofreciendo una estrategia terapéutica selectiva potencial".
¿Qué descubrieron los científicos?
Identificaron que la tubulina puede redirigir proteínas dañinas en el cerebro hacia funciones saludables.
¿Quiénes realizaron el estudio?
Investigadores del Baylor College of Medicine.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 21 de junio de 2026.
¿Dónde se publicó el estudio?
En la revista Nature Communications.
¿Por qué es relevante este descubrimiento?
Podría ofrecer una nueva estrategia terapéutica para combatir el Alzheimer y el Parkinson.
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