Descubrimiento del mecanismo que apaga la inflamación

Investigación de University College London

Científicos hallan un mecanismo que apaga la inflamación en el organismo

13/09/2026 | 09:36

Investigadores de University College London identificaron un sistema biológico que ayuda a regular la inflamación en el cuerpo. Este hallazgo podría abrir la puerta a nuevos tratamientos para enfermedades inflamatorias crónicas.

Redacción Cadena 3

Un equipo de investigadores de University College London (UCL) identificó un mecanismo biológico que permite al organismo finalizar procesos inflamatorios, un avance que podría facilitar el desarrollo de nuevos tratamientos para enfermedades inflamatorias crónicas que afectan a millones de personas.

La inflamación es una de las respuestas más cruciales del sistema inmunológico, ayudando al cuerpo a combatir infecciones y reparar tejidos dañados. Sin embargo, si esta respuesta persiste demasiado tiempo, puede dañar tejidos sanos y contribuir a afecciones como la artritis, enfermedades cardíacas y diabetes.

Los científicos han estudiado ampliamente cómo comienza la inflamación, pero el proceso mediante el cual el cuerpo determina que el peligro ha pasado y cambia de atacar a reparar ha sido menos claro.

Un freno natural en el sistema inmunológico

El nuevo estudio, publicado en Nature Communications, reveló que un grupo de pequeñas moléculas derivadas de grasas, conocidas como epoxy-oxylipins, forman parte de este proceso de apagado.

Según los investigadores, estas moléculas actúan como frenos naturales del sistema inmunológico, evitando el crecimiento excesivo de monocitos intermedios, un tipo de glóbulo blanco que puede apoyar la curación a corto plazo, pero que puede contribuir a la inflamación crónica si se acumula o permanece activo durante demasiado tiempo.

Para estudiar este proceso en humanos, los investigadores administraron a voluntarios sanos una pequeña inyección de E. coli muerta en el antebrazo. Aunque las bacterias no estaban vivas y no podían causar una infección, sí desencadenaron una respuesta inflamatoria temporal.

Esta reacción produjo los signos típicos de inflamación, como dolor, enrojecimiento, calor e hinchazón, similares a los que pueden ocurrir tras una lesión o infección.

Los voluntarios se dividieron en dos grupos: uno de prevención y otro terapéutico.

Los investigadores administraron a los participantes un fármaco llamado GSK2256294 en diferentes etapas de la respuesta inflamatoria. Este medicamento bloquea una enzima conocida como hidrolasa epóxica soluble (sEH), que normalmente descompone los epoxy-oxylipins. Al bloquear la enzima, se permite que más de estas moléculas protectoras permanezcan en el organismo.

Grupo de prevención: Los participantes recibieron el medicamento dos horas antes de que comenzara la inflamación, permitiendo a los investigadores evaluar si aumentar los epoxy-oxylipins tempranamente podría prevenir cambios inmunitarios dañinos. Este grupo tuvo 24 voluntarios, 12 tratados y 12 no tratados (placebo).

Grupo terapéutico: Los participantes recibieron el medicamento cuatro horas después de que comenzara la inflamación, reflejando mejor cómo podría utilizarse un tratamiento después de que ya aparecieron los síntomas. Este grupo también tuvo 24 voluntarios, 12 tratados y 12 no tratados (placebo).

Resolución más rápida del dolor y reducción de células inmunitarias dañinas

Ambos enfoques produjeron resultados similares.

Bloquear la sEH aumentó los niveles de epoxy-oxylipin, ayudó a que el dolor se resolviera más rápidamente y redujo drásticamente el número de monocitos intermedios en sangre y tejidos. Estas células inmunitarias se han vinculado a la inflamación persistente y a la progresión de enfermedades inflamatorias.

No obstante, el tratamiento no alteró significativamente los signos externos como el enrojecimiento o la hinchazón, lo que sugiere que el fármaco podría haber estado modificando procesos inmunitarios más profundos, incluso cuando los síntomas visibles permanecieron en gran medida sin cambios.

Los investigadores también examinaron cómo funcionó el efecto a nivel molecular.

Descubrieron que un epoxy-oxylipin, el 12,13-EpOME, parece suprimir una vía de señalización proteica conocida como p38 MAPK, que impulsa la transformación de monocitos en la forma intermedia asociada con la actividad inflamatoria prolongada.

El primer autor, Dr. Olivia Bracken (Departamento de Envejecimiento, Reumatología y Medicina Regenerativa de UCL), comentó: "Nuestros hallazgos revelan una vía natural que limita la expansión de células inmunitarias dañinas y ayuda a calmar la inflamación más rápidamente".

Una posible ruta hacia tratamientos antiinflamatorios más seguros

Muchos tratamientos actuales para enfermedades inflamatorias y autoinmunitarias funcionan suprimiendo partes del sistema inmunológico. Si bien esto puede reducir la inflamación, también puede interferir con la capacidad del cuerpo para defenderse.

La vía identificada en el nuevo estudio podría ofrecer otra estrategia: fortalecer un proceso natural que el cuerpo ya utiliza para controlar la inflamación.

El autor correspondiente, Professor Derek Gilroy (División de Medicina de UCL), afirmó: "Este es el primer estudio que mapea la actividad de los epoxy-oxylipins en humanos durante la inflamación".

"Al potenciar estas moléculas grasas protectoras, podríamos diseñar tratamientos más seguros para enfermedades impulsadas por la inflamación crónica".

Los investigadores centraron su atención en los epoxy-oxylipins porque estudios anteriores en animales habían sugerido que estas moléculas pueden reducir la inflamación y el dolor.

Sin embargo, su papel en humanos había permanecido mucho menos claro.

En comparación con sustancias inflamatorias más conocidas como la histamina y las citoquinas, los epoxy-oxylipins pertenecen a un sistema de señalización relativamente poco explorado. Los científicos sospechaban que esta vía podría ayudar al sistema inmunológico a hacer la transición de un estado inflamatorio activo hacia la recuperación.

El nuevo estudio humano proporciona evidencia directa que respalda esta idea.

Próximos pasos

Los hallazgos podrían allanar el camino para ensayos clínicos que evalúen los inhibidores de sEH en condiciones inflamatorias crónicas, incluyendo la artritis reumatoide y enfermedades cardiovasculares.

La Dr. Bracken mencionó: "Por ejemplo, la artritis reumatoide es una condición en la que el sistema inmunológico ataca las células que recubren las articulaciones. Los inhibidores de sEH podrían ser probados junto con medicamentos existentes para investigar si pueden ayudar a prevenir o ralentizar el daño articular causado por la enfermedad".

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmunitaria en la que el sistema inmunológico ataca erróneamente el tejido alrededor de las articulaciones, causando dolor, hinchazón, rigidez y daño a largo plazo.

La Dr. Caroline Aylott, jefa de entrega de investigación en Arthritis UK, expresó: "El dolor de la artritis puede afectar cómo nos movemos, pensamos, dormimos y sentimos, junto con nuestra capacidad de pasar tiempo con nuestros seres queridos. El dolor es increíblemente complejo y se ve afectado por muchos factores diferentes. También sabemos que el dolor de cada persona es diferente".

"Por eso es importante que invirtamos en investigaciones como esta, que nos ayudan a comprender qué causa e influye en la experiencia del dolor de las personas. Estamos emocionados de ver los resultados de este estudio, que ha encontrado un proceso natural que podría detener la inflamación y el dolor. Esperamos que en el futuro esto conduzca a nuevas opciones de manejo del dolor para las personas con artritis".

* Los monocitos intermedios son glóbulos blancos que ayudan a combatir infecciones y reparar tejidos. En ráfagas cortas, ayudan a coordinar la respuesta inmunitaria y apoyan la recuperación, pero si persisten o crecen en exceso, mantienen el sistema inmunológico activo, lo que lleva a la inflamación crónica.

El estudio fue financiado por Arthritis UK e involucró a investigadores de UCL, King's College London, Universidad de Oxford, Queen Mary University de Londres y el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental, EE.UU.

Lectura rápida

¿Qué descubrieron los científicos?
Identificaron un mecanismo biológico que ayuda al organismo a finalizar procesos inflamatorios.

¿Quién realizó el estudio?
Investigadores de University College London.

¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 12 de septiembre de 2026.

¿Dónde se llevó a cabo la investigación?
En University College London y otras instituciones asociadas.

¿Por qué es importante este hallazgo?
Podría abrir nuevas vías para tratamientos más seguros de enfermedades inflamatorias crónicas.

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