Javier Mascherano: "Todo a pulmón"
13/05/2011 | 23:49Redacción Cadena 3
Javier Mascherano se consagró campeón de la Liga de España con Barcelona. Tan campeón como Messi, como Iniesta, como Xavi, como Villa, como Guardiola.
Comparte y disfruta de la porción de gloria que le corresponde al mejor equipo del mundo.
Mascherano demostró con su gran rendimiento que no le queda grande formar parte de los mejores. Tal vez no sea uno de los solistas inspirados de la banda del toque y el gol.
Pero creamé que en esta filarmónica, que es Barcelona, no desentona para nada.
Entrega tanto oxígeno, dona tanto aire, que tal vez le corresponda algún instrumento de viento. Es que todo gran equipo necesita de jugadores con características complementarias.
El Barsa no necesita diez clones más de Messi. Requiere que Messi siga jugando en ese nivel colosal, inmejorable, eficaz. Luego cada uno cumple con su rol.
Quién mejor que Masche para correr, para marcar, para presionar, para recuperar, para relevar, para ser un poco. "El socio de todos. "
Los logros del Jefecito, tienen bastante de lo que cantaba Alejandro Lerner en los ochenta "...y todo a pulmón.. todo a pulmón"...
Mascherano es dentro de la cancha, lo que en la vida es el amigo que siempre está cuando más lo necesitamos.
¿Que pasó? los catalanes se quedaron sin marcadores centrales?
A falta de Abidal, de Puyol o de quién fuera, siempre está Mascherano para rendir como el mejor. Siempre fue así, con cualquier camiseta.
Sepan disculpar que use la primera persona, pero lo conocí hace diez años (septiembre del 2001), en el Mundial Juvenil Sub 17 de Tinidad y Tobago. Formaba parte de un equipo, que terminó cuarto en ese Mundial, junto a Carlos Tevez, Maximiliano Lopez y Jonathan Botinelli entre otros.
l
Ese equipo era dirigido por Hugo Tocalli. Quién con espiritú docente y con profundo conocimiento de causa me indicó: " Miralo al 5, es un fenómeno"
Mascherano era un pibe serio, educado. respetuoso. Era el referente del plantel . Parecía el hermano mayor. Era el Capitán.
Nos tocó ver en le lobby del hotel un River-Boca que terminó 1 a 1, todos gritaban, alentaban, puteaban, Javier observaba, sólo le escuché algún comentario elogioso en lo táctico sobre el “Cuchu” Cambiasso que jugaba en su puesto y ese día hizo un gol.
Con un lenguaje coloquial e ideas muy claras me contó en una nota, de su familia, de su ciudad (San Lorenzo, Pcia de Santa Fe), de su vida en las inferiores de River, de su sueño de jugar en primera y ser campeón, de lo que significa estar en una Selección juvenil, en un Mundial, de sus deseos de aprender y mejorar día a día.
Aquel pibe-grande creció. Pasaron los años. Jamás ahorró una gota de sudor a la hora de jugar y luchar. Nunca renunció al esfuerzo. Su entrega es irrenunciable.
También me tocó estar cuando debutò en la Selección, lo hizo antes de jugar en la primera de River. El día que inauguraron el Estadio Único Ciudad De La Plata. Fue en julio de 2003, el primer partido del equipo de Bielsa después del Mundial de Corea-Japón, en un amistoso nocturno frente a Uruguay (2-2).
Poco después, el técnico chileno Manuel Pellegrini le dió la oportunidad que esperaba en la primera de River.
Pude verlo en el Monumental frente al Atlético Rafaela cumplir el sueño que me contó 3 años antes, Campeón del Clausura 2004, con la camiseta del club que lo formó .
Un "5" de estirpe millonaria, como Pipo Rossi, como Leonardo Astrada, como el Mostaza Merlo, como Matías Almeyda.
El socio de todos, el que siempre está, el de los poquitos goles.. aunque hay un gol maradoneano ante Olmedo de Ecuador en la Copa Libertadores 2005, en la que dejó un tendal a pura gambeta, a pura apilada....sí, aunque usted no lo crea.
Después la aventura y la consagración en el Corinthians junto a aquel Carlitos Tevez compañero en la juveniles y verdugo con Boca en las semifinales de la Libertadores 2004. West Ham, Liverpool, la experiencia británica que terminó de foguearlo previo a su llegada al Barsa. Antes y después la Seleccion.
Javier Mascherano es, junto al polista Juan Nelson, uno de los dos únicos deportistas argentinos que ganó dos medallas de oro en distintos Juegos Olímpicos. En Atenas , me tocó estar dentro del campo en aquella ronda juvenil, el día que Argentina le ganó a Paraguay con gol de Tevez y Bielsa mostrò que sabìa sonreir. Ese día Mascherano fue feliz,como lo fue tambien, cuatro años después en Beijing con el Gol de Di María ante Nigeria y su segunda medalla de oro junto a Riquelme, Aguero y Messi.
En ese equipo de Batista, era uno de los referentes, de los más escuchados, de los tres mayores de 23 años.
Lo ví llorar en la zona mixta después de aquella derrota por penales en el Mundial de Alemania. Siempre dando la cara , como en la cancha. Siempre con respeto y humildad. Lúcido aún en el dolor.
Lo ví entrenar como nunca en Pretoria, Sudáfrica 2010, buscando recuperar el nivel que había perdido en los últimos tiempos en Liverpool, para serle útil a la Selección de Maradona, quién no se equivocó al elegirlo como Capitán.
Su presente es Barcelona, jugando y brillando como marcador central, porque era allí donde los necesitaban.
Salvando algún gol clave sobre la línea. Dando el sosten del esfuerzo y la presión a tanta opulencia de talento. Corriendo, metiendo, pensando.
Por más paladar negro que uno tenga, no puede dejar de conmoverse ante tan monumental entrega y esfuerzo de un futbolista. Javier Mascherano es un deportista admirable, que seguirá sumando logros. En Barcelona o donde sea. Tiene el fuego sagrado de los grandes.
Por eso no desentona entre esos grandes. Su aporte es siempre necesario y a veces hasta imprecindible.
Es tan campeón como Messi, como Xavi, como Iniesta, como Villa, como Guardiola.
Mascherano está en el olimpo del fútbol mundial y la perspectiva del tiempo lo convertirá en leyenda, y todo a pulmón.




