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Nota publicada por Melania Yesia el da 24/03/2014 16:14
REALIDAD Y MEMORIA
“Hay quienes observan la realidad tal cual es y se preguntan por qué, y hay quienes imaginan la realidad como jamás ha sido y se preguntan por qué no”
(Bernard Shaw)
“El terrorismo de Estado es una acción represiva, sistemática e ilegal ejecutada por el Estado, es decir, por aquellos que deben hacer cumplir las leyes y que tienen el monopolio de la fuerza para usarla de una manera legal.”
El mundo fue (y continúa siendo) testigo de muchísimas situaciones en las que las Instituciones Estatales violan los derechos humanos: desde los abusos policiales hasta la tortura y desaparición forzada de personas.
El terrorismo de Estado es el caso extremo de violación sistemática de un sinfín de derechos por parte del poder constituido y posee características claramente definidas. Las acciones son planteadas y ordenadas por las autoridades del Estado, quienes reivindican la violencia como practica política y consideran que las normas legales que reglamentan el uso público de la fuerza resultan escasas.
Durante gran parte del siglo XX, nuestro país se caracterizo por la inestabilidad política. Muchos episodios políticos conmovieron a la Argentina en las 3 últimas décadas, pero pocos han dejado huellas tan profundas en nuestra conciencia social como lo ocurrido el 16 de septiembre de 1976 en la ciudad de La Plata, cuando un grupo de estudiantes secundarios que luchaban por la reincorporación del boleto escolar gratuito fueron brutalmente secuestrados y torturados durante meses en un campo clandestino de detención. Todos ellos tenían entre 14 y 18 años, solo uno sobrevivió: Pablo Díaz y contó al mundo esta tragedia. “La Noche de los Lápices” es mucho más que una película… fueron un grupo de jóvenes los que reclamaron un cambio que creían oportuno, fue juventud la que quedó oprimida y callada, este hecho es, fundamentalmente, la prueba de lo demencial y absurdo que puede ser el poder, ese tipo de poder que utiliza como herramienta la muerte y la dest
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