Semilla, Indio y Skay, parloteando en La Cañada.

Luto en el rock argentino

La historia del primer show de Los Redondos en Córdoba ante apenas 300 personas

05/06/2026 | 17:28

Duilio Di Bella recordó en diálogo con Cadena 3 cómo, con apenas 24 años y sin experiencia como productor, convenció al Indio Solari, Skay y Poli de viajar a Córdoba en 1987.

Redacción Cadena 3

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Los secretos del primer recital de Los Redondos en Córdoba

La historia del primer show de Los Redondos en Córdoba ante apenas 300 personas

Mucho antes de los estadios repletos, de las multitudes ricoteras y de los recitales que movilizaban cientos de miles de personas, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota tocaron en Córdoba ante apenas unas pocas centenas de espectadores. Fue en 1987, en la Asociación Española, y detrás de aquella aventura estuvo un joven de 24 años llamado Duilio Di Bella.

Tras la muerte de Indio Solari, Di Bella recordó en diálogo con Cadena 3 cómo nació aquella primera visita de la banda a la provincia, cuando todavía era un fenómeno marginal del under porteño.

"Hay que hacer una reparación histórica: yo no era productor. Éramos dos chicos que teníamos ganas de traer a una banda que nos gustaba mucho", aclaró entre risas.

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Un casete que llegó desde Buenos Aires

Por aquellos años, Los Redondos todavía estaban lejos de convertirse en una leyenda del rock nacional. Ni siquiera había salido el álbum Oktubre, considerado uno de los discos fundamentales de su carrera.

"Había un casete dando vueltas que un amigo había traído de Buenos Aires. Nos lo pasábamos entre todos porque sonaban muy distintos, muy alternativos", recordó Di Bella.

Mientras la banda empezaba a ganar terreno en los circuitos underground de Buenos Aires y La Plata, un grupo de jóvenes cordobeses decidió apostar por ellos.

La misión parecía simple: conseguir un contacto y convencerlos de viajar más de 700 kilómetros para tocar en Córdoba.

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Un viaje en tren y un acuerdo a puro mate

La odisea comenzó gracias a un dato conseguido a través de una disquería platense.

Di Bella y su amigo Fito Asensio viajaron en tren hasta Buenos Aires y luego continuaron rumbo a La Plata para reunirse cara a cara con el núcleo creativo de la banda: el Indio, Skay Beilinson Carmen Castro, más conocida como La "Negra Poli"

"Fuimos a la casa, tomamos mate y arreglamos todo ahí. Poli agarró el teléfono de disco, llamó al Indio y le dijo que había unos chicos de Córdoba que querían organizar un recital. Él respondió: ''Dale, me encantaría''", relató.

No hubo representantes, managers profesionales ni contratos complejos. El acuerdo se cerró en una máquina de escribir y con la promesa de conseguir un lugar para el show.

"Eran totalmente independientes. Creo que les gustó ver el entusiasmo de dos pibes que habían viajado hasta allá para convencerlos", recordó.

El hombre que les abrió las puertas de Córdoba

Una pieza clave de aquella visita fue el músico cordobés "Cucho" Pillado, quien terminó convirtiéndose en anfitrión improvisado de la banda.

"Me llamó Horacio Ruiz y me dijo que Los Redondos estaban en Córdoba y no tenían dónde ensayar ni equipos. Le dije: 'Que se vengan para casa'", contó.

Pillado ensayaba en una sala montada por el recordado sacerdote Guillermo "Quito" Mariani.

"Era hijo adoptivo del cura Mariani. Teníamos equipos de última generación y ensayaban varias bandas ahí. Los llevé y el Indio se quedó tomando mates con el cura mientras Skay y los demás probaban los instrumentos", recordó.

Cuando le preguntaron cuánto costaba el alquiler de los equipos, la respuesta sorprendió a todos.

"Les dije que no me debían nada. Con una entrada para el recital me alcanzaba".

El recital que fue un fracaso económico

La apuesta terminó siendo un desastre financiero, aunque con el tiempo se transformó en una anécdota invaluable.

Según contó Di Bella, apenas lograron vender unas 90 entradas anticipadas.

"Si sumamos todos los que dicen que estuvieron, habría sido el recital más grande de la historia", bromeó.

La entrada costaba apenas cuatro australes y muchos ingresaron sin pagar.

"Cortamos noventa y pico de entradas y después abrimos las puertas. Hasta mi exesposa me confesó años después que había entrado gratis", contó entre risas.

Aun así, la banda completó el recital y disfrutó de la experiencia.

El comienzo de una leyenda

Para Di Bella, aquel show ocurrió justo antes de la explosión definitiva de Los Redondos.

"Estábamos muy cerca del momento fundacional. Después de 1987 empezó el gran crecimiento de la banda", explicó.

En ese entonces viajaron con una formación numerosa, de entre diez y doce integrantes, y debieron completar parte del equipamiento con ayuda de músicos y técnicos cordobeses.

Los integrantes se alojaron en un hotel sobre La Cañada y hasta posaron para una fotografía que hoy forma parte de la memoria sentimental del rock local.

Asados, zapadas y una semana inolvidable

La visita se transformó en algo mucho más grande que un simple recital.

Pillado no solo les prestó equipos: también compartió comidas, caminatas y reuniones musicales que quedaron grabadas para siempre en la memoria de quienes participaron.

Fuimos a comer, tomamos cerveza y después terminaron todos tocando en mi casa. Yo tenía una banda llamada Los Fugitivos del Fraude y terminamos zapando juntos en un living diminuto", recordó.

Según contó, la presencia de Los Redondos revolucionó el barrio.

"Imaginate lo que era en los 80 que cayeran todos los Redondos a tu casa. Fue una locura hermosa".

Las jornadas continuaron con recorridas por el Parque Sarmiento, mates al aire libre y largas charlas que reforzaron el vínculo entre los músicos y sus anfitriones cordobeses.

Aquella experiencia marcó el comienzo de una amistad que trascendió el recital.

Pillado mantuvo contacto con la banda y años después terminó trabajando con ellos. "Poli me dio su teléfono y cuando se fue el Soldado me llamaron para hacerme cargo de la producción técnica", recordó.

Con el tiempo participó de grandes hitos de la historia ricotera, incluyendo shows en Obras, Huracán, Racing y otros escenarios emblemáticos.

"Ellos seguían siendo los mismos. No había privilegios ni diferencias. Comíamos todos juntos y la relación era muy humana", señaló.

El recuerdo que sigue intacto

Casi cuarenta años después, tanto Di Bella como Pillado recuerdan aquella primera visita con una mezcla de nostalgia y asombro.

La despedida ocurrió en la Terminal de Ómnibus de Córdoba.

"Terminamos abrazados, llorando como chicos. No podíamos creer la amabilidad que habían tenido con nosotros", recordó Pillado.

La muerte del Indio reabrió esas imágenes imborrables: los mates con el cura Mariani, los ensayos improvisados, los equipos prestados, las caminatas por la ciudad y aquel recital ante apenas unas pocas centenas de personas.

Una postal de un tiempo en el que Los Redondos todavía eran un secreto del under argentino, mucho antes de convertirse en el fenómeno cultural más convocante de la historia del rock nacional.

Entrevista de Geo Monteagudo y Raúl Monti.

Lectura rápida

¿Qué banda tocó en Córdoba en 1987?
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota tocaron en Córdoba en 1987.

¿Quién fue el responsable de traer a la banda?
Duilio Di Bella fue uno de los jóvenes que organizó el recital.

¿Cuántas entradas se vendieron para el recital?
Se vendieron apenas 90 entradas anticipadas para el recital.

¿Cómo se organizó el acuerdo con la banda?
El acuerdo se cerró en una reunión informal, tomando mate y sin contratos complejos.

¿Cuál fue el impacto de ese recital en la historia del rock?
Fue el primer desembarco cordobés de Los Redondos, marcando el inicio de su éxito en el rock nacional.

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