"Dieta digital": cómo dejar el celular y recuperar el control de las pantallas.

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"Dieta digital": cómo dejar el celular y recuperar el control de las pantallas, según un experto

09/09/2026 | 17:17

Marc Masip, psicólogo y especialista en uso abusivo de las nuevas tecnologías, explicó en Cadena 3 cuándo el uso de pantallas puede convertirse en una adicción y pidió recuperar espacios sin dispositivos.

Redacción Cadena 3

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"Dieta digital": cómo dejar el celular y recuperar el control de las pantallas, según un experto

El uso cotidiano del celular hace cada vez más difícil establecer cuándo se cruza el límite entre un hábito y una conducta problemática. Para Marc Masip, psicólogo, director del Instituto Psicológico Desconect@ y especialista en uso abusivo de las nuevas tecnologías, la principal señal aparece cuando las pantallas comienzan a afectar distintas áreas de la vida.

“Para hablar de adicción deberemos basarnos en que tanto a nivel social, académico o en el caso de los adultos laborales, como a nivel familiar se vea una afectación”, explicó en diálogo con Cadena 3.

Cambios de ánimo y aislamiento

Masip sostuvo que el uso excesivo puede generar distintas consecuencias y que los padres suelen advertirlas a partir de cambios en el comportamiento de sus hijos.

“Muchos o casi todos lo utilizamos más de lo que deberíamos y eso ya genera una pequeña afectación de por sí”, señaló. Entre las señales que pueden aparecer mencionó cambios en el estado de ánimo, cambios de humor y soledad.

El especialista también planteó que las redes sociales pueden aumentar la frustración al generar una distancia entre la vida real y la imagen que cada persona intenta mostrar.

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“Entre la diferencia entre lo que yo soy y lo que digo ser” puede abrirse, según explicó, un espacio de frustración. A eso sumó la preocupación permanente por la cantidad de seguidores y “likes”.

“La tecnología no te ofrece” el contacto humano

Masip consideró que el crecimiento de la tecnología también permitió poner nuevamente en valor aquellas experiencias que no pueden ser reemplazadas por una pantalla.

“Lo que ha conseguido tanta tecnología es poner en valor lo más humano”, afirmó. Y enumeró situaciones como reunirse con amigos, estar con la familia, tocar, sentir, abrazar o besar.

“Puedes enviar un mensaje con mil emoticonos de corazón, pero no vas a sentir lo que sientes con un beso o con un abrazo”, sostuvo.

Para el psicólogo, además, existe un creciente cansancio social frente a la exposición permanente en las redes. En ese sentido, cuestionó la cantidad de vínculos virtuales, la exposición de la vida privada y la frustración asociada a la búsqueda de aprobación.

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El impacto en niños y adolescentes

Masip dirige desde 2012 un instituto dedicado al abordaje de estos problemas y explicó que, con el tiempo, la problemática se amplió hasta abarcar dificultades de aprendizaje y distintos cuadros de salud mental.

Según relató, en su experiencia con más de 4.000 niños, las pantallas aparecen frecuentemente vinculadas a situaciones de malestar, aunque no necesariamente como causa única.

Mencionó casos de adolescentes con anorexia que comparan su cuerpo con imágenes de Instagram y otros que, atravesando situaciones de aislamiento o pensamientos suicidas, encuentran determinados contenidos en redes.

“Las pantallas potencian y aumentan el malestar o la patología o la enfermedad que puedan tener y no nos ayudan en el tratamiento”, afirmó.

El especialista también sostuvo que observa un deterioro de la salud mental y del rendimiento académico en España, aunque aclaró que no pretende extrapolar esa situación directamente a Argentina.

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¿Qué pueden hacer las familias?

Masip recomendó que cada persona construya su propia “dieta digital” y establezca estrategias concretas para reducir el uso del teléfono.

Entre sus propuestas mencionó dejar el celular lejos del alcance, evitar utilizarlo durante las comidas y establecer acuerdos familiares sobre su uso.

La idea, explicó, es generar espacios en los que el dispositivo deje de ocupar el centro de la actividad cotidiana.

También destacó el ejemplo de una familia que decidió reducir las pantallas de una niña de 11 años. Según contó una oyente, la menor comenzó a conversar más con sus padres, a ordenar sus cosas, a crear y a compartir actividades como tocar la guitarra, escuchar música y cocinar.

“Si les quitamos las pantallas a nuestros hijos, no se convierten de color verde y se mueren. Es que están mejor”, sostuvo Masip.

Y recomendó a los padres probar cambios progresivos: “Al principio a lo mejor cuesta un poco, pero ese síndrome de abstinencia que en las drogas va creciente, con las pantallas sube mucho el pico inicial, pero baja muy bien”.

El rol del Estado

Para Masip, las familias no pueden afrontar solas el problema. Consideró que los Estados deben avanzar en regulaciones que protejan a los menores, tanto sobre el acceso a determinadas redes como sobre los contenidos y los mecanismos que favorecen un uso adictivo.

“Hay que vigilar el contenido y evidentemente se debería vigilar todos aquellos algoritmos y puntajes adictivos que tiene el teléfono”, afirmó.

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También planteó que la edad de acceso a las redes debería ser mayor y sostuvo que, desde su perspectiva profesional, “antes de los 16” los menores no deberían acceder a determinadas plataformas.

Una sociedad que podría volver a desconectarse

Masip se mostró más optimista que años atrás respecto de la posibilidad de que la sociedad modifique su relación con la tecnología.

“Hace tres años o cinco años te hubiera dicho que no, que íbamos a peor. Y ahora te digo que sí, que veo un movimiento social que cambia el sistema”, sostuvo.

Para el psicólogo, las nuevas generaciones podrían comenzar a rechazar la exposición permanente y recuperar espacios de contacto real.

“Creo que nos vamos a cansar de esto y miraremos atrás nuestra generación pensando qué pasó”, concluyó.

Entrevista de Viva la Radio.

Lectura rápida

¿Cuál es el principal problema asociado al uso excesivo del celular? La principal señal de problema es cuando las pantallas afectan distintas áreas de la vida, como la social, académica y familiar.

¿Quién es el especialista que habla sobre este tema? El psicólogo Marc Masip, director del Instituto Psicológico Desconect@.

¿Qué consecuencias puede tener el uso excesivo del celular en niños y adolescentes? Puede generar cambios de ánimo, aislamiento y dificultades de aprendizaje, además de incrementar el malestar emocional.

¿Qué recomendaciones hace Masip a las familias? Recomienda establecer una “dieta digital”, dejar el celular fuera de alcance, evitar su uso durante las comidas y crear acuerdos familiares sobre su uso.

¿Cuál es la postura de Masip respecto al rol del Estado? Considera que los Estados deben regular el acceso a redes y contenidos para proteger a los menores de un uso adictivo.

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