Tecnología y aulas
19/08/2026 | 17:12
Redacción Cadena 3
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Celulares en las aulas: un proyecto busca reducir las distracciones y mejorar la convivencia escolar
El uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas se convirtió en uno de los principales desafíos para docentes e instituciones educativas. En Argentina y Uruguay, un nuevo proyecto busca abordar el problema sin retirar los dispositivos de los estudiantes, sino limitando su acceso durante la jornada escolar.
La iniciativa se llama MotivEd y propone una combinación de tecnología y protocolos institucionales para gestionar el uso de los celulares.
Según los datos que presenta el proyecto, el 54% de los estudiantes de 15 años utiliza diariamente su teléfono durante el horario escolar, una práctica que puede afectar los niveles de atención y participación en clase.
Nicolás Viñales, cofundador de MotivEd, en diálogo con Cadena 3 explicó que la propuesta parte de una premisa sencilla: que el celular permanezca con el alumno, pero sin estar disponible durante las horas de clase.
“La idea es que los chicos utilicen esa funda para tener el celular inaccesible durante la jornada escolar”, detalló.
El sistema utiliza una funda con cierre magnético que impide acceder al teléfono y evita el ingreso de notificaciones. A esto se suman protocolos diseñados de acuerdo con las características y necesidades de cada institución.
Desde su lanzamiento, en marzo, la herramienta ya fue implementada en 10 colegios y alcanzó aproximadamente a 2.000 alumnos. De acuerdo con las mediciones realizadas por el proyecto, los conflictos entre estudiantes relacionados con el uso del celular disminuyeron un 75%, mientras que el involucramiento en clase se duplicó.
El impacto también fue percibido por los docentes: el 83% manifestó que los alumnos se muestran más presentes y comprometidos durante la jornada escolar.
Volver a mirarse a los ojos
Más allá del rendimiento académico, uno de los aspectos que MotivEd destaca es el efecto sobre la convivencia entre los estudiantes. Al desaparecer temporalmente una de las principales fuentes de distracción, aparecen nuevamente formas de interacción que parecían relegadas.
“Vemos que los alumnos vuelven a jugar al truco y a mirarse a los ojos mientras caminan”, contó Viñales.
La observación apunta a un fenómeno que excede el aula: recuperar espacios de interacción cara a cara y favorecer habilidades sociales que pueden quedar desplazadas por el uso permanente de las pantallas.
El desafío de los docentes
La propuesta también busca reducir la carga que implica para los docentes controlar constantemente el uso de los teléfonos. En lugar de que el profesor tenga que interrumpir una clase para pedir que un alumno guarde el dispositivo, el sistema busca establecer una regla común para toda la institución.
El costo de implementación ronda los 21.000 pesos por alumno, aunque también existe la posibilidad de acceder mediante una suscripción mensual de menor costo.
Desde MotivEd sostienen que la intención no es plantear una oposición entre tecnología y educación, sino encontrar una forma de administrar el uso de los dispositivos en aquellos momentos en los que pueden convertirse en una distracción.
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/La preocupación de las familias
Uno de los principales interrogantes que genera cualquier restricción al celular en las escuelas es qué ocurre ante una emergencia o cuando los padres necesitan comunicarse con sus hijos.
Viñales plantea recuperar el rol de la institución como canal de comunicación. La idea es que, ante una situación que requiera contacto inmediato, la escuela funcione como filtro y permita establecer la comunicación correspondiente.
Según el planteo de la iniciativa, este mecanismo también puede ayudar a que los estudiantes desarrollen herramientas para manejar la frustración y resolver situaciones cotidianas sin recurrir inmediatamente al teléfono.
Las fundas, al impedir que las notificaciones lleguen al estudiante durante la jornada, apuntan además a disminuir la necesidad de vigilancia permanente por parte de los docentes.
El proyecto contempla, a futuro, desarrollar alternativas destinadas también a las familias para gestionar el uso de los celulares fuera del ámbito escolar.
En definitiva, MotivEd plantea una discusión que atraviesa cada vez más a las comunidades educativas: cómo aprovechar los beneficios de la tecnología sin permitir que su presencia permanente interfiera en la atención, el aprendizaje y los vínculos.
La propuesta apuesta a que limitar temporalmente el acceso al celular no implique eliminarlo de la vida de los estudiantes, sino recuperar durante algunas horas un espacio escolar más concentrado en aprender, compartir y convivir.
Entrevista de "Viva la Radio"
¿Qué busca el proyecto MotivEd?
Abordar el uso de teléfonos celulares en escuelas limitando su acceso durante la jornada escolar sin retirarlos de los estudiantes.
¿Quién es Nicolás Viñales?
Co-fundador de MotivEd, quien explica la propuesta de mantener los celulares con los alumnos, pero inaccesibles durante las clases.
¿Cuándo fue lanzado el proyecto?
MotivEd fue lanzado en marzo y ya se implementó en 10 colegios.
¿Dónde se está llevando a cabo esta iniciativa?
En colegios de Argentina y Uruguay, alcanzando a aproximadamente 2.000 alumnos.
¿Por qué es importante esta propuesta?
Busca mejorar la atención y participación en clase, reducir conflictos relacionados con el uso del celular y fomentar la interacción social entre estudiantes.
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