Hábitos de consumo
23/02/2026 | 23:38
Redacción Cadena 3 Rosario
Audios
¿Qué pasa con las botellas plásticas?
Las botellitas plásticas, los vasos térmicos gigantes y los termos forman parte de la escena cotidiana: en el gimnasio, en la oficina, en la mochila escolar o arriba del escritorio. Pero detrás de ese hábito cada vez más extendido hay cuestiones de higiene y seguridad alimentaria que no siempre se tienen en cuenta.
En diálogo con Viva la Radio por Cadena 3 Rosario, la licenciada en Tecnología Industrial de los Alimentos Roxana Furman explicó que muchas de las botellas que se compran en kioscos o supermercados están diseñadas como envases de “un solo uso”. “La palabra lo indica: se usan, se terminan y se descartan. No son reutilizables”, remarcó.
El problema aparece cuando esas botellas descartables se rellenan varias veces. El plástico con el que están fabricadas no está pensado para lavados reiterados ni para un uso prolongado. Además, en los últimos años creció la preocupación por el consumo de microplásticos, un fenómeno asociado al desgaste de ciertos materiales plásticos.
Eso no significa que deban desecharse de inmediato para cualquier fin. Furman señaló que pueden reutilizarse para usos no alimentarios, como hacer hielo para una conservadora o incluso regar plantas. Pero no deberían convertirse en botellas de uso permanente para consumo diario.
Distinto es el caso de los recipientes diseñados para reutilizarse, como los de acero inoxidable, vidrio o plásticos específicos aptos para ese fin. “Si están a la venta para reutilizar, se pueden usar”, indicó. El vidrio, por ejemplo, es un material inerte y fácil de limpiar, aunque frágil. El acero inoxidable ganó popularidad por su durabilidad y por reducir el uso de plásticos.
Sin embargo, más allá del material, el punto crítico es la limpieza. Aunque el recipiente se utilice solo para agua, no está exento de riesgo. “El agua puede formar lo que se llama un biofilm”, explicó Furman. Se trata de una película microscópica de bacterias que se adhieren a la superficie interna y que al principio es invisible y fácil de remover, pero que, si no se limpia con frecuencia, se vuelve más difícil de eliminar.
La recomendación general es lavar botellas y vasos al menos una vez por semana o cada diez días si solo contienen agua. Si se usan para jugos, gaseosas o bebidas azucaradas, deben lavarse inmediatamente después de cada uso. “En donde hay humedad, los hongos crecen”, advirtió, al explicar por qué dejar restos de jugo o agua durante la noche favorece la aparición de moho.
El lavado adecuado consiste en agua caliente y detergente común, ayudándose con un cepillo tipo mamadera para llegar al fondo. Puede sumarse bicarbonato para mejorar la fricción y un enjuague con vinagre blanco. No es necesario desinfectar con productos más agresivos si la limpieza es frecuente y el recipiente se deja secar correctamente, preferentemente boca abajo.
El mal olor es una señal de alerta. Indica crecimiento microbiano y que la limpieza no fue suficiente. En el caso de recipientes plásticos que retienen olores —como algunos tuppers o tazas manchadas de té— puede utilizarse una solución de agua con un pequeño chorro de lavandina, dejándola actuar unos minutos y enjuagando muy bien después.
En tiempos en que la hidratación constante se convirtió en hábito saludable y objeto de moda, la especialista advierte que no alcanza con elegir un buen recipiente: también es clave saber cómo usarlo y, sobre todo, cómo mantenerlo limpio.
Entrevista de Lucas Correa y Milagros Cañete.
¿Qué problema presentan las botellas plásticas de un solo uso? No están diseñadas para ser reutilizadas, lo que puede generar riesgos de higiene y seguridad alimentaria.
¿Quién explicó los riesgos asociados a las botellas plásticas? La licenciada en Tecnología Industrial de los Alimentos, Roxana Furman.
¿Cuándo se deben lavar los recipientes reutilizables? Al menos una vez por semana o cada diez días si solo contienen agua; inmediatamente después de usar jugos o bebidas azucaradas.
¿Dónde se forman los biofilms? En la superficie interna de los recipientes si no se limpian con frecuencia.
¿Por qué es importante la limpieza de los recipientes? Para prevenir el crecimiento microbiano y mantener la seguridad alimentaria.
Te puede Interesar