Entrevista
13/01/2026 | 19:14
Redacción Cadena 3 Rosario
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Los nenes, el aburrimiento y el celular: opina el doctor Enrique Orchansky.
Un video viral de una niña de seis años que, ante el tedio, decidió dibujar un mapa fue el disparador para una reflexión más profunda sobre la infancia, el aburrimiento y el rol de los adultos. Lejos de ser un problema a erradicar, el aburrimiento puede convertirse —si se lo sabe acompañar— en una poderosa puerta de entrada a la creatividad, la imaginación y la autonomía. Así lo explicó el pediatra, docente universitario y escritor Enrique Orchansky en diálogo con Viva la Radio en Cadena 3 Rosario.
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“El aburrimiento es un malestar, pero no necesariamente algo negativo”, sostuvo Orchansky, quien diferenció entre el “aburrimiento creativo” y el “aburrimiento doloroso”. El primero, explicó, es ese tiempo vacío que permite que surjan ideas, juegos y soluciones propias. El segundo, en cambio, aparece cuando el malestar se tapa de manera inmediata, generalmente con pantallas, sin resolver lo que lo genera.
Según el especialista, uno de los errores más frecuentes de madres y padres es intentar eliminar rápidamente ese malestar. “Cuando un chico dice ‘estoy aburrido’, muchos adultos sienten la urgencia de ofrecer algo para hacer. Y lo que está más a mano es la pantalla”, señaló. Sin embargo, advirtió que este recurso funciona solo de manera momentánea: “Después de dos horas en TikTok o Instagram, también se aburren. El entretenimiento no soluciona el malestar, solo lo apaga”.
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/Fin Código Embebido/Orchansky citó el aporte de una filósofa española que investigó el tema y llegó a una conclusión clave: lo opuesto al aburrimiento no es el entretenimiento, sino el sentido. “Cuando le damos a un chico hojas, colores y algunas ideas, no estamos tapando el aburrimiento, estamos ayudándolo a transformarlo”, explicó.
La charla también abordó uno de los puntos más sensibles para las familias: los berrinches. Allí, el pediatra propuso diferenciar por edades y contextos. Hasta los seis años, los chicos suelen tener más capacidad para entretenerse solos, con pocos recursos. Después, con la escolarización, aparecen más demandas y frustraciones. En el ámbito del hogar, recomendó “quitarle poder al berrinche” y no reforzarlo con respuestas inmediatas. En espacios públicos, reconoció, la situación se vuelve más difícil por la presión social y la vergüenza adulta.
Otro eje central fue el impacto de la llamada “generación indoor”. Un estudio latinoamericano citado por Orchansky reveló que el 80% del tiempo de los chicos hasta los 12 años transcurre entre cuatro paredes. “Es durísimo”, afirmó. Según explicó, muchos niños criados en interiores no saben cómo jugar con la naturaleza: el mar, el río, la tierra o el barro les resultan ajenos. “Una de las tareas más importantes de la pediatría hoy es devolverles naturaleza a los chicos”, remarcó.
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/Fin Código Embebido/El especialista también alertó sobre el aumento de la fragilidad infantil. “Los adultos les resolvemos todo, incluso lo que podrían resolver solos o con sus pares”, dijo. Esa sobreprotección, explicó, genera chicos que saben mucho en lo académico, pero tienen dificultades para enfrentar conflictos simples. “Los pares enseñan cosas que los padres no podemos: esperar, negociar, frustrarse”, señaló, citando al psicólogo Alejandro Schuchman: “En algún momento de la crianza, a los padres se nos cae la letra D y quedan los pares”.
Lejos de ofrecer recetas mágicas, Orchansky invitó a los adultos a revisar sus propias ansiedades y a animarse a dejar espacios vacíos. “Atravesar el aburrimiento es parte del aprendizaje”, concluyó. Y destacó el valor de hablar de estos temas: “Escuchar que a otros les pasa lo mismo hace que la gente se sienta menos sola”. Una tarea que, como reconoció, la radio cumple a gran escala.
Entrevista de Cecilia Moro.
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