Emociones
23/04/2026 | 22:11
Redacción Cadena 3 Rosario
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Amor propio y felicidad autoimpuesta: "No se puede dar lo que no se tiene".
La especialista en inteligencia emocional y habilidades humanas Verónica Dobrovnich planteó una mirada crítica sobre la idea contemporánea de la “felicidad obligatoria” y propuso un enfoque basado en el autoconocimiento, la gestión emocional y el equilibrio cotidiano.
“Nos obligan a estar bien todo el tiempo, como si hubiera que ser feliz constantemente”, señaló en Viva la Radio por Cadena 3 Rosario. Para Dobrovnich, esa exigencia social genera un efecto contrario al bienestar: desconexión con las emociones reales y dificultad para transitarlas. “No se trata de estar siempre felices, sino de reconocer lo que sentimos y poder transformarlo”, explicó.
Desde su enfoque, la inteligencia emocional no implica negar las emociones negativas, sino aprender a gestionarlas. “Podemos estar tristes, enojados o felices. El problema no es sentir, sino quedarnos atrapados en una emoción sin procesarla”, sostuvo. En ese sentido, alertó que la depresión, por ejemplo, puede vincularse a estados de tristeza sostenida no elaborada.
“La inteligencia emocional es entrenable”, aseguró, y propuso incluso incorporarla al sistema educativo como una materia básica junto con educación financiera, nutricional y alfabetización digital. El eje central, dijo, debería ser el autoconocimiento: “Si no me conozco a mí mismo, es muy difícil vincularme sanamente con los demás”.
Otro de los puntos que destaca es el rol de la empatía como herramienta de vínculo. “La empatía baja el prejuicio. No se trata de juzgar lo que el otro siente, sino de validarlo”, explica. En este punto, advierte sobre el impacto de las redes sociales en la percepción emocional: “Lo que vemos es solo una parte recortada de la realidad. Una imagen muestra un momento, pero oculta todo el contexto”.
“Así como cuidamos lo que comemos, también deberíamos cuidar lo que vemos, leemos y consumimos”, señaló.
Dobrovnich también diferencia entre autoestima y ego. Mientras la primera permite construir vínculos sanos, el ego puede derivar en desconexión. “El amor propio es necesario, porque no puedo dar lo que no tengo. Pero no se trata de mirarse solo a uno mismo, sino de poder también conectar con los demás”, afirmó.
En relación con las exigencias actuales, sostiene que las redes sociales amplifican comparaciones constantes y aumentan la presión emocional, especialmente en las generaciones más jóvenes. “Un adolescente hoy está expuesto a miles de miradas y opiniones. Eso impacta directamente en su autoestima”, advirtió.
Como punto de partida para el cambio, propone una práctica simple pero profunda: la pausa. “Conocerse a uno mismo es fundamental. No puede ser que un algoritmo sepa más de nosotros que nosotros mismos”, plantea. En esa línea, invita a recuperar el tiempo de introspección: “Un café con uno mismo, preguntarse quién soy, es el primer paso”.
“No se trata de sonreír todo el tiempo, sino de aprender a habitarnos con honestidad emocional”, concluyó.
Entrevista de Cecilia Moro y Agostina Meneghetti.
¿Quién es Verónica Dobrovnich? Es una especialista en inteligencia emocional y habilidades humanas que critica la idea de la “felicidad obligatoria”.
¿Qué propone Dobrovnich? Propone un enfoque basado en el autoconocimiento, la gestión emocional y el equilibrio cotidiano.
¿Cuándo se realizó la declaración? Durante una entrevista en el programa Viva la Radio por Cadena 3 Rosario.
¿Dónde se sugiere incorporar la inteligencia emocional? En el sistema educativo, como una materia básica junto con educación financiera, nutricional y alfabetización digital.
¿Por qué es importante la pausa según Dobrovnich? Porque conocerse a uno mismo es fundamental para el bienestar emocional y las relaciones saludables.
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