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25/11/2013 | 07:05 | El número 1 del ranking mundial de tenis se quedó con la "paternidad" durante 2013 frente al serbio, su escolta, al vencerlo por 6-4 y 7-5 en el último enfrentamiento de 2013.
El número 1 del ránking mundial de tenis, el español Rafael Nadal, se quedó con la "paternidad" durante 2013 frente al serbio Novak Djokovic, su escolta, al vencerlo por 6-4 y 7-5 en el último enfrentamiento de 2013, ante un gran marco de público en una cancha especialmente montada en el predio ferial La Rural del barrio porteño de Palermo.
Unas 12.000 personas se bancaron el agobiante calor sobre la capital de la Argentina y disfrutaron de un choque entre los dos mejores de la actualidad del deporte blanco, algo que no ocurría desde hacía 35 años.
Nadal y Djokovic reeditaron por séptima vez en este 2013 el duelo, que terminó en favor del manacorí por 4 a 3, a partir de este triunfo en La Rural.
"Gracias a todos ustedes, han sido cinco días fantásticos, no había mejor manera de terminar el año jugando aquí en la despedida de David y hoy jugando en el mejor escenario, ante el rival más complicado que vengo teniendo, y agradecerle a Novak de haber aceptado jugar en un escenario del que me siento muy cercano", sostuvo el ganador de la Copa Personal, Rafael Nadal, que recibió el trofeo de manos de Will Smith.
"Les prometo venir muy prontito", cerró Nadal, generando la expectativa en el público que ya le había pedido regresar en febrero próximo para jugar "por los puntos" en el ATP 250 de Buenos Aires.
"Gracias por vuestro apoyo hoy, para todo el día, es un gran placer para jugar en la Argentina, mi recuerdo de esta experiencia de estos cinco días será para toda la vida", aseguró por su parte Novak Djokovic, jugándose a hablar en un español muy básico.
"El público de la Argentina es realmente fantástico para el tenis, con una gran tradición del tenis, con grandes campeones como David, ‘Delpo’, Guillermo Vilas", agregó el serbio, que admitió que fue el tramo más largo que habló en español en su vida.
Como corolario de su visita de una semana a Sudamérica, y luego de haber participado este sábado de la despedida del cordobés David Nalbandian, el español y el serbio jugaron ante los fanáticos argentinos y extranjeros, entre los que estuvo el actor estadounidense Will Smith.
Con unos grados apenas más de seriedad de lo que se vio en la jornada del sábado durante la despedida del "Rey David", y aguantando el calor sobre la superficie dura que se montón en La Rural, Nadal y Djokovic -que el viernes pelotearon a la orilla del imponente glaciar Perito Moreno- se brindaron a su público, otra vez.
Interactuaron, por momentos jugaron "en serio", y hasta se dieron el lujo de reírse, festejar por demás y con burlas puntos "bonitos", algo que en el circuito profesional no pueden hacer.
Nadal dominó el desarrollo del partido por su potencia, ante un Djokovic -que le había ganado en dos sets en el duelo exhibición que mantuvieron en Santiago- algo relajado.
Un quiebre tempranero en el tercer game del partido le dio a Rafa la diferencia mínima para llevarse el primer parcial por 6-4.
Parecía que al quedarse otra vez con el servicio del serbio en el tercer game del segundo set, el manacorí encaminaba el encuentro.
Sin embargo, cuando Nadal tuvo que sacar para partido, Djokovic recuperó la diferencia con un par de devoluciones con su marca registrada, que levantaron a la gente ávida de tener unos minutos más del mejor tenis del mundo.
Pero el español volvió a quedarse con el saque del serbio en el siguiente juego, para liquidar la historia en dos sets, pese a que la gente les pedían un poco más.
Tener en el país jugando un encuentro a los dos primeros del ránking mundial de tenis en la actualidad fue un privilegio que los argentinos tuvieron que esperar 35 años.
La primera y única vez que había ocurrido fue en septiembre de 1978, unos meses después del Mundial de fútbol que obtuvo la Selección argentina conducida por César Menotti.
Se trató de un cuadrangular en Obras Sanitarias con el estadounidense Jimmy Connors, por entonces número 1, su escolta en el ránking el sueco Björn Borg, más el rumano Ilie Nastase y el local José Luis Clerc.
Por eso el público disfrutó de estos dos días a pleno, sin saber si deberán pasar otros 35 años para tener en el país a los dos mejores del planeta, aunque espera algo mejor: que un argentino tenga ese privilegio y poder disfrutarlo más seguido en vivo y en directo.