Innovación espacial y tecnología
13/04/2026 | 07:12
Redacción Cadena 3
Kepler Communications lanzó en enero el mayor clúster de computación en órbita, que cuenta con aproximadamente 40 procesadores Nvidia Orin distribuidos en 10 satélites operativos, todos interconectados mediante enlaces de comunicación láser. Este avance busca cambiar el paradigma de los centros de datos en la Tierra al ofrecer una solución de procesamiento de datos en el espacio.
Con 18 clientes actuales, Kepler anunció recientemente una nueva colaboración con Sophia Space, una startup que probará su software en el clúster orbital. Esta asociación representa un paso importante hacia el uso de computadoras en el espacio, ya que se pretende cargar el sistema operativo propietario de Sophia en uno de los satélites de Kepler y configurarlo en seis GPUs de dos naves espaciales.
La CEO de Kepler, Mina Mitry, enfatizó que la compañía no se ve a sí misma como un centro de datos, sino como una infraestructura para aplicaciones en el espacio, proporcionando servicios de red a otros satélites y drones. Este enfoque se diferencia de los grandes centros de datos que se están desarrollando en la Tierra.
Por su parte, Sophia está desarrollando computadoras espaciales pasivamente refrigeradas, lo que podría resolver uno de los principales desafíos para los centros de datos en órbita: evitar el sobrecalentamiento de los procesadores sin necesidad de sistemas de refrigeración activos, que son costosos y pesados.
La colaboración entre ambas empresas no solo busca probar el software en condiciones orbitales, sino que también representa una oportunidad para demostrar la utilidad de la red de Kepler. Actualmente, la empresa procesa datos que son cargados desde la Tierra o recolectados por sus propios satélites, pero a medida que el sector evoluciona, se espera que comience a trabajar con satélites de terceros.
Mitry mencionó que las empresas satelitales están comenzando a planificar activos futuros en torno a este modelo, lo que permitirá el procesamiento de datos de sensores más potentes, como el radar de apertura sintética. Este tipo de procesamiento en el borde, que implica manejar datos donde son recolectados, es donde los centros de datos orbitales demostrarán inicialmente su valor.
Finalmente, Sophia y Kepler se posicionan en un mercado que se vislumbra cada vez más atractivo, especialmente en un contexto donde algunos estados están limitando la construcción de nuevos centros de datos en la Tierra. Mitry concluyó que, a medida que se prueben estas tecnologías en órbita, las posibilidades serán infinitas.
¿Qué lanzó Kepler Communications?
El mayor clúster de computación orbital con 40 GPUs en 10 satélites.
¿Quién es el nuevo cliente de Kepler?
Sophia Space, que probará su software en el clúster.
¿Cuál es el objetivo de la asociación?
Cargar y configurar el sistema operativo de Sophia en seis GPUs en dos naves.
¿Cómo se diferencian de otros proyectos?
Kepler no se considera un centro de datos, sino infraestructura para aplicaciones espaciales.
¿Qué desafío busca resolver Sophia?
El sobrecalentamiento de los procesadores en computadoras espaciales.
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