Sociedad
05/02/2012 | 08:23 | Después de casi un mes y medio de estadía en Brasil, regresó a Córdoba Marisol Oviedo junto a su papá Ernesto. No pudieron operarla en Porto Alegre por incompatibilidad con los donantes.
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Ernesto Oviedo, regresó de Brasil con su hija Marisol
Después de casi un mes y medio de estadía en Brasil, regresó a Córdoba Marisol Oviedo, una de las gemelas que padece fibrosis quística. Regresó junto a su padre, Ernesto que viajó como acompañante y terminó donando lóbulos pulmonares para su otra hija, Maribel.
Ernesto viajó el 26 de diciembre junto a su esposa y sus dos hijas hacia Porto Alegre con la finalidad de transplantar a Marisol. Con ellos viajaban un tio y un primo de las niñas que harían las veces de donantes vivos.
Cuarenta días después de aquel 26 de diciembre, Ernesto Oviedo, aún dolorido por la operación regresó a Córdoba en el avión sanitario cedido por la provincia de Córdoba y desde el aeropuerto Taravella dio una entrevista exclusiva a Cadena 3 explicando, entre otras cosas, los motivos de su regreso.
"Como a Marisol no la transplantaron, la obra social no le cubre nada, y el hospital tiene una atención impresionante, pero no le ponen una inyección si no tiene cobertura".
Habían llegado a Brasil con todas las ilusiones de operar a Marisol, pero las cosas se complicaron y se detectó que ninguno de los donantes designados podría cumplir su tarea y tras una serie de análisis se determinó que Ernesto y su esposa -descartados en un primer momento por haber sido fumadores- podían donar sus lóbulos para su otra hija, Maribel, que con el viaje había desmejorado bastante su estado de salud.
Ernesto aclaró que siguen en la búsqueda de un donante vivo para Marisol, aunque también "puede aparecer para ella un donante cadavérico" ya que su hija está en lista de transplante.
Si bien todavía le queda un sabor amargo "por cosas que se dijeron en su ausencia", todos los sinsabores se ven superados por ver a su hija maribel -ya transplantada- recuperarse y comenzar a tener una vida normal:
"Es impresionante ver a Maribel a tres días de haber sido operada, sentada en un sillón como si nada" declaró Ernesto emocionado "Antenoche salimos a comer. yo iba atrás, viéndola caminar, sin oxígeno, charlando... es otra Maribel; el 18 de enero nació de nuevo".
Ernesto Oviedo no quiso cerrar la nota sin antes dejar un mensaje de esperanza para todos los niños que como sus hijas sufren por no recibir los órganos que les permitirían tener una nueva vida.
"Con el tiempo va a haber muchos chicos que no tengan que esperar tanto tiempo hasta que aparezca un donante cadavérico" dijo Oviedo, que aclaró que para que eso ocurra en el país deberán poner algún hospital en condiciones.
Por último el papá de las gemelas agradeció "a Jesucristo" por oír sus ruegos, al doctor Camargo y su equipo, y a la Gobernación de Córdoba por haberse puesto a disposición y prestar el avión sanitario, y un agradecimiento especial a Cadena 3 "porque estuvieron en todo momento a la distancia preocupándose por el estado de salud de mis hijas"