Preso en Venezuela
26/02/2026 | 17:50
Redacción Cadena 3
Tras 445 días de incomunicación y detención en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo logró comunicarse por primera vez con su familia mediante una llamada telefónica que conmovió a sus seres queridos y generó repercusiones inmediatas.
El contacto ocurrió este jueves por la mañana, mientras su pareja, María Alexandra Gómez, era entrevistada en vivo en Radio Del Plata para hablar sobre su situación. De repente, sonó su teléfono; pidió permiso para atender y, emocionada, exclamó: “¡Ay, mi amor, Gordo, Gordo!”. Minutos después, confirmó el hecho y compartió detalles del breve intercambio.
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/“Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel me llamó; llamó para decirme que seguía fuerte, que nos necesitaba fuertes”, relató Gómez en sus redes sociales, visiblemente conmovida por el reencuentro auditivo tras más de 14 meses sin noticias directas.
En la conversación, Gallo —recluido en el penal de máxima seguridad El Rodeo I, en las afueras de Caracas— mostró optimismo y preguntó por su hijo (a quien Gómez le explicó que estaba en el jardín), por su madre, su abuelo y hasta por los perros de la familia.
“Está muy esperanzado; está con mucha, mucha ilusión”, agregó ella, quien insistió en que el pedido ahora debe ser más firme: “la libertad inmediata y que regrese pronto a casa”.
Según indicó la ex representante diplomática de la Asamblea Nacional de Venezuela en Argentina, Elisa Trotta Gamus, para poder realizar la llamada Gallo tuvo que levantar la huelga de hambre que había iniciado junto a otros presos políticos y que duró cinco días.
“Nos alegramos por María Alexandra que pudo volver a escuchar a Nahuel después de tanto y seguimos exigiendo su inmediata liberación. La de él, la de Germán Giuliani y la de cada preso político del régimen chavista”, afirmó Trotta.
Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, permanece detenido desde diciembre de 2024 bajo acusaciones que su defensa califica de arbitrarias, en un contexto de más de 200 presos políticos en El Rodeo I que reclaman atención médica, visitas consulares y la aplicación efectiva de la reciente ley de amnistía aprobada en el Parlamento venezolano. Esta norma, presentada como un paso hacia la reconciliación, ya permitió la liberación de otros 30 presos políticos el lunes pasado, aunque muchos denuncian irregularidades y demoras en su implementación.
El momento de la llamada, captado en video durante la entrevista radial, se viralizó rápidamente y renovó las exigencias de familiares, activistas y organismos por la liberación inmediata de Gallo y el resto de detenidos por motivos políticos en Venezuela. La familia mantiene la esperanza de que este primer contacto sea el preludio de su regreso a Argentina.
¿Cuántos días estuvo detenido Nahuel Gallo?
Estuvo detenido durante 445 días.
¿Quién es Nahuel Gallo?
Es un gendarme argentino, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina.
¿Cuándo logró comunicarse con su familia?
Logró comunicarse este jueves por la mañana.
¿Dónde se encuentra detenido?
Está detenido en el penal de máxima seguridad El Rodeo I, en las afueras de Caracas.
¿Por qué pudo realizar la llamada?
Tuvo que levantar la huelga de hambre que había iniciado junto a otros presos políticos.
Te puede Interesar
Esperanza y angustia
Yalitza García, suegra del gendarme argentino detenido, expresó esperanza por los anuncios de excarcelaciones y preocupación tras la nueva detención de un dirigente opositor.
Esperanza y angustia
Yalitza García, suegra del gendarme argentino detenido, expresó esperanza por los anuncios de excarcelaciones y preocupación tras la nueva detención de un dirigente opositor.
Detención
El sanjuanino, radicado en Israel desde hace más de cuatro décadas, relató las duras condiciones de encierro, el deterioro de su salud y confirmó que compartió pasillo con el gendarme argentino Nahuel Gallo, a quien vio en buen estado, en un penal de inteligencia venezolano.
Dictadura venezolana
Tras ser liberado el pasado 2 de febrero, Gustavo Rivara relató el horror de vivir un año secuestrado por la dictadura venezolana en el centro de detención más tenebroso del continente.