Aseguran que los holandeses tienen devoción por Máxima.

Sociedad

Holanda: gran expectativa por la coronación de Máxima

24/04/2013 | 10:58 | El 30 de abril el príncipe Guillermo y la argentina serán investidos como reyes. Se trabaja a contrareloj para la ceremonia que concentrará la atención del mundo.

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El pueblo holandés adora a Máxima (La Mesa de Café)

Holanda trabaja a contrareloj a seis días de la abdicación de la reina Beatriz en favor de su primogénito el príncipe Guillermo Alejandro y de la argentina Máxima Zorreguieta.

A pocos días que la reina Beatriz abdique el próximo 30 de abril en favor de su primogénito, los holandeses trabajan arduamente en los preparativos para la investidura del príncipe, Guillermo Alejandro, y la argentina, Máxima Zorreguieta, próximos rey y reina de Holanda, respectivamente.

La ceremonia que concentrará la atención de la prensa mundial se realizará en Amsterdam, la capital del país, donde según marca la Constitución local se deberá firmar el acta de abdicación del monarca anterior.

Los complejos preparativos, diseñados milímetro a milímetro y que incluyen desde el arreglo y la ornamentación de las avenidas y calles hasta la designación de seis lugares especiales para manifestaciones antimonárquicas, corren contrareloj desde que la reina Beatriz anunció su abdicación el pasado 28 de enero.

Ana, una cordobesa radicada en Cataluña y que está en Holanda, contó a Cadena 3 que “siempre el Día de la Reina es muy especial, viene gente de todos lados”.

Respecto de Máxima, aseguró que los holandeses “la adoran, todo el mundo tiene devoción por ella”.

“Habla bien el holandés aunque con acento, pero es extrovertida y muy amable”, remarcó.

En Holanda, el traspaso del poder real se realiza a través de una ceremonia de "investidura" a diferencia de otras monarquías europeas donde un monarca es literalmente "coronado".

La diferencia es que una coronación tiene un carácter religioso, mientras una investidura es una ceremonia eminentemente laica, según precisa el sitio oficial holandés Holland.

Durante esta ceremonia, en la que el soberano es investido por sus súbditos que así aceptan su reinado, el monarca tampoco recibe una corona, sino que ésta, el cetro y el orbe real permanecen sobre la mesa llamada credencia, junto con un ejemplar de la Constitución.

Así, el 30 de abril los representantes del pueblo reunidos en el Parlamento, ofrecerán su lealtad al monarca, y éste a su vez prestará juramento.

El monarca tiene el poder real aunque aún no haya sido investido, porque el trono no puede quedar nunca vacante, es decir la investidura es sobre todo una ceremonia de confirmación.