De la noche a los fantasmas: no hay descontrol, hay otro control | Por Adrián Simioni.

Política esquina Economía

De la noche, a los fantasmas: no hay descontrol; hay otro control

24/07/2026 | 14:00

Está descontrolada la noche, está descontrolada la cantidad de personas que cobran del Estado y están descontroladas tantas otras cosas en Córdoba | Por Adrián Simioni.

Redacción Cadena 3

Adrián Simioni

Audios

De la noche, a los fantasmas: no hay descontrol; hay otro control | Por Adrián Simioni

El caso de Claudio Barrelier no deja de estar asociado con tantos otros episodios en Córdoba, en los que lo primero que aparece ante nosotros es la idea de que todo está fuera de control. Está descontrolada la noche, está descontrolada la cantidad de personas que cobran del Estado y están descontroladas tantas otras cosas.

Sin embargo, me parece que en realidad existe otro tipo de control. No el que necesita una democracia republicana y ciudadana, sino uno diferente, oculto. En realidad, la situación parece estar muy controlada.

Empecemos por los "fantasmas". ¿Cuántos meses le llevó a la Legislatura de Córdoba informar, aunque fuera aproximadamente, la cantidad de empleados contratados, monotributistas y asesores que cobran del Estado? 

Cuando apareció el caso de la "empleada fantasma", hicieron falta meses de informes y pedidos de datos para reconocer quién había firmado la contratación de una persona que nunca había ido a trabajar. Después conocimos las recomendaciones de legisladores para lograr determinados ingresos.

También está el femicidio de Rocío Gómez a manos de Maximiliano Baudraco, del que ya hemos hablado. El Patronato del Liberado debía supervisar a una persona que tenía una condena condicional por violencia y había sido liberada por un juez de ejecución de la pena. Ahora se discute si el informe del organismo llegó o no al juzgado.

/Inicio Código Embebido/

/Fin Código Embebido/

Con las tecnologías disponibles, sería muy sencillo que el juez o cualquier empleado del tribunal encendiera la computadora y encontrara resaltadas las advertencias que debe revisar. Un tablero automático también permitiría conocer si ese juzgado está funcionando correctamente y evaluar su gestión todos los años.

Pero es preferible hacerlo en papel. Si alguien no lo lee, después resulta difícil determinar qué pasó. Entonces debe aparecer una denuncia contra el juez, comenzar una investigación y revisar más papeles. Todo queda envuelto en el misterio y la aparente falta de control.

El caso de Claudio Barrelier, acusado por el femicidio de Agostina Vega, ofrece otro ejemplo. La Municipalidad no sabía que había pasado tres semanas detenido y continuó pagándole el sueldo como si hubiera asistido a trabajar. La Provincia, a su vez, aparentemente desconocía que cobraba de la administración municipal y le concedió subsidios.

También está la historia de los aportes durante la campaña electoral. Nadie sabía nada. O quizá algunos sabían perfectamente quién era Barrelier, quién le había abierto las puertas para conseguir un empleo municipal y quién facilitaba el acceso a esos beneficios. ¿Y a cambio de qué?

/Inicio Código Embebido/

/Fin Código Embebido/

¿En serio nadie lo sabía?

Algo parecido ocurrió con el Portal de Transparencia de la Provincia, transformado en un "portal de opacidad", como bien contó Guillermo López hoy en Cadena 3. El caso Barrelier volvió a dejarlo al descubierto. El sistema fue modificado y ahora resulta todavía más difícil de consultar.

Lo convirtieron en una especie de guía telefónica en la que aparecen números y domicilios, pero no nombres. Además, la información no está ordenada de una manera útil. Para encontrar a Claudio Barrelier habría que revisar uno por uno todos los registros. En la práctica, es casi imposible ingresar y obtener información relevante.

Pasemos al supuesto descontrol de la noche, otra cuestión que comenzó a revelarse al tirar de uno de los hilos surgidos con el caso Barrelier y el boliche-bar Wachitas. Nuestro compañero de Cadena 3, Juan Federico, ha contado muchas veces lo que ocurre en ese ámbito. Nuestra colega, Laura González, también aportó datos muy llamativos.

Uno de ellos indica que más del 80% de los boliches de Córdoba estaría en manos de un mismo grupo, vinculado con Marcos Genaro, imputado por el fiscal Guillermo González en la causa de Bomberos.

/Inicio Código Embebido/

/Fin Código Embebido/

Ahora bien: ¿nadie suma dos más dos? Por un lado, aparecen los bomberos; por el otro, las habilitaciones municipales. ¿Cómo funciona ese sistema y quién lo maneja?

Nuestra colega dio a conocer los nombres de inspectores y responsables de esas áreas. Sin embargo, hasta donde sabemos, la Municipalidad no se presentó como querellante en ninguna de estas investigaciones. Tampoco apareció, hasta ahora, un fiscal que iniciara una causa de oficio a partir de los datos que tomaron estado público.

Hablamos de inspectores que poseen numerosas propiedades y de funcionarios que tendrían empresas proveedoras de los mismos boliches que deben controlar. También hablamos de actas de infracción que todavía se confeccionan en papel y que, de acuerdo con la información publicada, pueden retirarse de la caja en la que son depositadas.

Parece un sistema diseñado para facilitar la extorsión o el pago de coimas. Es impresionante.

El propio intendente Daniel Passerini reconoció que existen problemas con los inspectores, pero sostuvo que no pueden ser trasladados a un ente de control ni convertidos en agentes polivalentes. Esa modificación permitiría, entre otras cosas, evitar la familiaridad entre quienes controlan y las personas o empresas que deben ser fiscalizadas. Pero la Municipalidad no se presenta como querellante y nadie mete el dedo en el enchufe.

/Inicio Código Embebido/

/Fin Código Embebido/

¿Realmente hay descontrol?

Quizás lo que existe es una contabilidad paralela. Otro control, oculto a los ciudadanos y destinado a impedir que se conozca lo público. A veces está en manos de las cúpulas políticas y otras veces queda repartido entre grupos con los que nadie quiere enfrentarse.

Un poder del Estado no se mete con otro. Un sector de la administración pública evita intervenir sobre otro. Son sistemas de control que terminan protegiendo a corruptos, pero también a ineptos que no saben hacer su trabajo o a indolentes a quienes simplemente no les importa hacerlo.

No hay descontrol. A esta altura, no digamos que hay descontrol. Hay puro control.

En el fondo, muchas veces parecemos carecer de liderazgos, carisma, ideas y propuestas capaces de entusiasmar al electorado. Frente a la ausencia de todo eso, para conservar el poder resulta más útil este control oculto: un control que está completamente fuera del control de los ciudadanos.

/Inicio Código Embebido/

/Fin Código Embebido/

-

Te puede Interesar

La quinta pata del gato


Femicidio de Agostina Vega

El principal acusado por el crimen de la adolescente cobró fondos del Ministerio de Desarrollo Social, desde el subprograma “Emergencias Sociales y Naturales”. Fue en noviembre y en diciembre de 2025.

La quinta pata del gato

El exconcejal reapareció después de 40 días de silencio, pero sus explicaciones no disiparon las dudas sobre sus vínculos políticos, profesionales y familiares con el Estado | Por Adrián Simioni.

Subsidios

Desde el oficialismo argumentan que la reforma de 2021 "desnaturalizó el carácter focalizado del sistema", extendiendo el beneficio a regiones sin extremos climáticos y disparando el gasto público.

© Copyright 2026 Cadena 3 Argentina