Esteban Bullrich, toda una actitud frente a la ELA

Actitud a la adversidad

"No estoy borracho tengo ELA", la remera de Esteban Bullrich

07/12/2021 | 16:07 | El senador nacional que decidió dejar su banca el próximo 10 de diciembre a causa de la enfermedad estuvo presente el fin de semana en el Abierto de Palermo  de Polo con un original atuendo.

El senador nacional Esteban Bullrich presenció este domingo desde la tribuna un partido clave en el Abierto de Palermo de Polo, que determinó el pase a la final de La Natividad. 

Acompañado por su círculo íntimo, el legislador, que padece Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), lució una llamativa remera blanca que decía "No estoy borracho tengo ELA".

Al mismo tiempo ese día publicó en su cuenta de Twitter: "No me define la enfermedad sino mi actitud frente a ella" junto a la foto en la que se lo ve con la remera y el hashtag #LaVidaEsHoy.

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La ELA es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta los músculos y, a medida que avanza, quienes la sufren, pierdan independencia en su movilidad e incluso para hablar, respirar y alimentarse.

Hasta el momento, los tratamientos médicos no pueden revertir el daño de la ELA.

Este martes, el senador nacional de Juntos por el Cambio anunció ante sus colegas del interbloque de la oposición que decidió dejar su banca desde el próximo 10 de diciembre para dedicar más tiempo a su familia y a las terapias para enfrentar la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), que desde hace meses le dificulta el habla y la movilidad.

"Hola colegas: Quisiera no tener que escribir este mensaje pero la realidad me dice que tengo que renunciar a mi banca de senador para dedicarme a mi familia y la ELA, la mía y la de todos los que la sufren. Ya veremos si Dios tiene pensado que vuelva a un lugar de representación pero está claro para mí que hoy no puedo llevar adelante mi carga pública cómo los bonaerenses que me eligieron se merecen”, inicia la nota difundida esta tarde.

En la misiva, Bullrich afirma que “todos lo que le ganaron a esta enfermedad lo hicieron bajando el nivel de estrés” y vaticina: “No veo que el Senado los próximos dos años vaya a darme ese ambiente”.

“El Senado que viene no puede depender de que yo tenga un buen día. Va a ser muy finito. El jueves serán mis últimas dos sesiones (por la sesión de jura y la ordinaria que se celebrará después). Quiero agradecerles de corazón el apoyo y afecto recibido estos cuatro años pero especialmente el que me brindaron estos últimos meses. Les deseo lo mejor en este Senado que comienza. Va a ser mucho más entretenido, pero Dios tiene otros planes para mí”, finaliza la carta.