Bandadas de palomas, un castigo para los sembradíos de girasol.

Agro

En La Pampa la paloma realiza estragos en el girasol

29/02/2012 | 08:01 | Para tratar de obtener números concretos de los daños que ocasionan las aves ASAGIR financiará un proyecto que llevará a cabo el INTA Anguil. La primera etapa finalizará en mayo y costará unos 200 mil pesos.

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Jaime Bernardos (INTA Anguil): “La expansión de la paloma tienen que ver con una ampliación de la frontera agrícola”.

El monitoreo regional de aves para toda la Región Pampeana se ha convertido en uno de los trabajos más exhaustivos por parte de los técnicos de las distintas Estaciones Experimentales del INTA debido a los estragos que están ocasionando las palomas a los cultivos de girasol.

La Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) y el INTA Anguil comenzaron a trabajar de manera conjunta para hacer frente a una de las amenazas más importantes que tiene el cultivo de girasol desde hace unos años: las palomas. La Pampa es una de las provincias que, de acuerdo al área que le destina al cultivo, más ha sufrido el daño que ocasionan las aves. Por eso, toda la cadena girasolera representada en ASAGIR decidió financiar una propuesta de la EEA Anguil que tiene como principales objetivos concluir datos más certeros sobre daño y unificar metodologías de investigación para llegar a propuestas concretas que puedan adoptar tanto los estados provinciales como el nacional a la hora de combatir la plaga.

Parta obtener más daros al respecto redagroactiva.com dialogó con el licenciado Jaime Bernardos, técnico del INTA Anguil y uno de los encargados de llevar adelante el trabajo que tendrá como fin adquirir una estimación cierta y confiable del daño que producen las palomas en toda la provincia de La Pampa.

“Dentro del trabajo se realizará un relevamiento de los lotes de girasol para generar un mapa del cultivo para este año en el cual se seleccionarán los lotes que van a ser estudiados”, comentó.

De acuerdo a la información que maneja la entidad, de un potencial de 2,3 millones de hectáreas, esta campaña se sembraron 1,85. Unas 200 mil de esa diferencia de superficie son atribuibles al hostigamiento de las palomas. Si se considera un rinde promedio de 1,8 toneladas por hectárea, la merma alcanzaría unas 360.000 toneladas de girasol, que a un precio de 450 dólares FOB, significan 162 millones de dólares de pérdida.

La paloma que es considerada como plaga en La Pampa es la Zenaida auriculata, mejor conocida como paloma torcaza o dorada.”Los factores que inciden en el crecimiento de esta paloma tienen que ver con una expansión de la frontera agrícola, un cambio en el uso de la tierra y la tecnología que se está utilizando”, explicó el especialista quine destacó que “gran parte de las acciones que genera el hombre favorecen el crecimiento de esta especie”.

Hasta el momento, el trabajo de control de la plaga no ha tenido mayores logros, probablemente a causa de que las características del daño y las metodologías de control exceden los límites de los predios agrícolas y requieren acciones conjuntas de diversos actores.

“El estudio surge porque no hay ningún tipo de dato sobre la pérdida que ocasionan estas aves y existen discrepancias muy marcadas entre distintos autores”, comentó Bernardos.

Desde el INTA se acordó con ASAGIR que lo primero que deben tener es una estimación confiable del daño a nivel regional porque existen valores extremadamente dispares. “Lo primero que uno tiene que saber es dónde está parado”, dijo.

El proyecto comenzó esta campaña y comprende unas 300 mil hectáreas del centro, este y norte de la provincia de La Pampa, de las que el girasol en las últimas campañas había ocupado 285 mil. Se consideró para las estimaciones del tamaño de la muestra una superficie “promedio” o “representativo” de lote sembrado con girasol de 75 hectáreas.

Cada lote es georeferenciado y se registran los datos de fecha de siembra, variedad utilizada, paisaje en el cual está inmerso el lote e información de contacto del responsable del cultivo.

“Cuando uno tiene que tomar medidas de control posterior tiene que saber cuánto es lo que se puede gastar para controlarlo independientemente del método que uno utilice”, explicó Bernardos.

Por último, el licenciado sostuvo que los métodos que se sugieren hasta el momento tienen que ver con “reducir al máximo la exposición del cultivo al daño, es decir, cosechar un poco más húmedo y no esperar a tener la humedad ideal para poder cosechar, utilizar variedades que vuelquen la torta de la planta, evitar tener lotes aislados espacial o temporalmente cerca dormideros o montes de cría, repelentes químicos y sonoros, etcétera”.