Agro
23/11/2010 | 16:36 | Docentes y alumnos de la Universidad Nacional de Córdoba debatieron sobre la propuesta oficial y en que se favorece el modelo del monocultivo de soja y la concentración de la riqueza.
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Gustavo Soto (UNC): “Este modelo productivo que es concentrador de riqueza no apunta a la soberanía alimentaria”.
El ingeniero Gustavo Soto, profesor de la Universidad Nacional de Córdoba, advirtió que una de las definiciones del Plan Estratégico Alimentario que impulsa el Gobierno nacional tiene como base productiva donde se asienta el plan en llegar al 2016 con 148 millones de toneladas de cereales y oleaginosas, “cuando hoy la Argentina produce cerca de 90 millones de toneladas, de las cuales más del 50 % son de un solo rubro productivo: la soja”.
Para Soto, la sojización que está viviendo gran parte del país fuera de la Pampa Húmeda -porque es un cultivo que se ha expandido dada su alta rentabilidad en buena parte de la zona extra pampeana- “beneficia a una minoría de productores agropecuarios que están sosteniendo altos niveles de rentabilidad. Y esta rentabilidad beneficia al gobierno nacional, que a través de las retenciones a la exportación genera un buen flujo de dinero para las arcas del Estado, pero una gran mayoría de la población está pagando los costos de este modelo productivo, costos que pasan por lo ecológico, por lo ambiental y pasan también por lo socioeconómico”.
Destacó además que se trata de un modelo productivo fuertemente ahorrativo de mano obra, expulsor de pequeños productores y que elimina bosques -los pocos que quedan- para incorporarlos a la producción una serie de consecuencias negativas ambientales y sociales para una minoría que se beneficia.
Señaló entonces que la Argentina puede lograr las 148 millones de toneladas que propone el PEA, porque viene batiendo año tras año, récord tras récord. “En los últimos 20 años hemos pasado de 40 a 50 de 50 a 60 de 60 a 70 millones de toneladas y hoy se está pisando los 90 millones de toneladas. “Claro que podemos llegar a 148 millones de toneladas”, remarcó el ingeniero Soto pero "no modificando este modelo productivo que es concentrador de riqueza y que si es un modelo concentrador de riqueza, desde su punto de vista, no apunta a la soberanía alimentaria".
La sociedad, el Estado nacional, todos debemos decidir hacia dónde vamos. Si vamos hacia 150 millones de toneladas de granos que enriquecen a una minoría o si hacemos una reconsideración de este modelo para que esté dirigido -entre otras cosas- a mejorar la calidad de vida de la gente y mejorar la calidad alimentaria de la mayoría de la población que hoy sufre hambre.