Elecciones presidenciales
27/06/2018 | 19:35 |
El líder del Movimiento Regeneración Nacional logró una histórica victoria por más de 25 puntos. Anaya, apoyado por una coalición de izquierda y derecha, y el oficialista Meade admitieron la derrota.
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Andrés Manuel López Obrador ganó este domingo las elecciones presidenciales en México, según varias encuestas de boca de urna, y lleva a la izquierda al poder de la segunda economía latinoamericana por primera vez en la historia.
En su tercer intento consecutivo de alcanzar la silla presidencial, AMLO, como se lo conoce entre los mexicanos, se presentó como el candidato antisistema y obtuvo más de 40% de los votos este domingo, según tres encuestas a boca de urna.
Más de veinte puntos por delante de su rival Ricardo Anaya, impulsado por una coalición de derecha e izquierda (PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano) y aun más de José Antonio Meade, del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien aparece en un lejano tercero.
"La información de los resultados con la que cuento me indica que la tendencia favorece a Andrés Manuel López Obrador. Hace unos minutos hablé con él (vía telefónica). Reconozco su triunfo y le expreso mi felicitación y le deseo el mayor de los éxitos por el bien de México", expresó Anaya, desde su cuartel de campaña.
López Obrador, de 64 años, supo capitalizar el hartazgo en México por una violencia brutal y una corrupción rampante, tras un sexenio de gobierno de Enrique Peña Nieto del PRI.
Cambio del mapa político
Los candidatos del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), la coalición que lidera López Obrador, que actualmente no gobiernan ningún estado, se llevan además el triunfo de cinco de las nueve gobernaciones en disputa, según encuestas a boca de urna. Este triunfo modifica definitivamente el mapa político en los 32 estados que conforman México y que hasta ahora eran gobernados mayoritariamente por el PRI y el PAN.
Así, Claudia Sheinbaum, de esa coalición, se convirtió este domingo en la primera mujer electa a la alcaldía de la Ciudad de México.
Además de elegir presidente, unos 89 millones de mexicanos estuvieron convocados para votar gobernadores, alcaldes, senadores y diputados locales y federales, entre los más de 18.000 puestos en disputa. Se trata de la primera vez que se eligen tantos cargos en un solo proceso.
Las elecciones pusieron fin a la campaña electoral "más sangrienta" de la historia reciente de México, con al menos 145 políticos asesinados desde septiembre (de ellos 48 eran precandidatos y candidatos), cuando se inició el proceso electoral, según la consultora Etellekt.
Un número significativamente mayor al registrado en 2012, cuando nueve políticos y un candidato fueron asesinados.
Flora Reséndiz González, una militante del Partido del Trabajo (PT) de México, se sumó a la lista de muertos tras ser asesinada este domingo "con arma de fuego" en el estado de Michoacán (oeste), antes de la apertura de las casillas para las elecciones, informó la fiscalía regional. También un miembro del oficialista PRI fue asesinado en el central estado de Puebla.
Promesa de un cambio radical
"Soy terco, es de dominio público", admitió Andrés Manuel López Obrador al arranque de su campaña electoral. Si hay algo que le reconocen sus allegados y rivales es su tenacidad, que este domingo lo convirtió en el primer candidato de izquierda en ganar la presidencia en la historia mexicana.
"Con esta misma convicción actuaré como Presidente de la República (...), rayando en la locuela de manera obcecada", señaló al ser ratificado como candidato de la coalición que encabeza su partido Morena.
Sus allegados lo certifican. "Yo creo que es un hombre cuya cualidad principal es la tenacidad", dijo a la AFP el escritor e historiador mexicano Paco Ignacio Taibo II, conocido simpatizante de López Obrador.
"Eso y el hecho de que es un hombre infatigable. Lleva años recorriendo el país", añadió. "De repente, uno se pregunta: ¿Dónde anda Andrés? Y está en un estadio en Chiapas (sur), luego aparece en Tabasco y tres horas más tarde en Ciudad de México", narró.
Un presidente "austero"
López Obrador, mejor conocido como AMLO, busca desmarcarse de la clase política que ha gobernado México en casi un siglo y se presentó como un adalid contra la corrupción en su tercer intento por alcanzar el sillón presidencial.
Como prueba, insiste en que será un gobernante austero: no usará el avión reservado a presidentes y planea convertir la famosa residencia presidencial en un centro cultural.
"Voy a obtener la mitad del sueldo de lo que recibe actualmente el Presidente de la República", asegura.
Esa lucha contra la corrupción caló muy hondo entre los mexicanos, hartos de los excesos de las élites políticas -a las que López Obrador llama la "mafia del poder"- y de los escándalos de la administración del sexenio de Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
"Logró un proyecto que equilibra tres cosas: la guerra contra el narco, la guerra contra la corrupción y la guerra contra el proyecto neoliberal que ha sido muy dañino para México", detalló Taibo.
López Obrador llama a su movimiento "la cuarta transformación de México", y se compara con héroes de la historia nacional, como Benito Juárez (1806-1876), figura clave en la construcción de la República en el siglo XIX.
"Andrés Manuelovich"
Sin embargo, muchos mexicanos le critican su falta de propuestas concretas para gobernar la segunda economía latinoamericana, durante la era de Donald Trump.
"Lamentablemente nunca ha sido claro", dijo Fernando Dworak, analista político. "Ha centrado cualquier solución en torno a su figura y a su capacidad personal para resolver asuntos", añadió a la AFP.
De "populista" a "gran peligro para México", que podría seguir los pasos de Hugo Chávez en Venezuela, las críticas contra AMLO llovieron durante la campaña, incluso con avisos publicitarios que cuestionaban la salud del candidato.
"Ahora soy Andrés Manuelovich", llegó a decir sonriente en un video, reproducido viralmente, para mofarse de las denuncias de una potencial injerencia rusa en su favor. Y muchas de sus propuestas para dar un "giro radical" en México han disparado las alarmas.
Su proyecto para la nación 2018-2024 incluye reducir los salarios de funcionarios públicos en un 50%, asegura que no aumentará impuestos ni la deuda pública y prometió revisar millonarios contratos de la reforma energética.
Varios empresarios lo han enfrentado, entre ellos el magnate Carlos Slim, quien cuestionó su plan de detener la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Y AMLO le respondió: si Slim cree que el aeropuerto es buen negocio, "que lo haga con su dinero".
López Obrador deja un reguero de frases polémicas en sus campañas electorales en las que tiene vasta experiencia, hechas más de derrotas que de victorias: tanto en 2006 y 2012 buscó infructuosamente la presidencia de México. Finalmente, puede jactarse de que venció en la tercera.
"Irse a la chingada"
Sus críticos lo tachan de mal perdedor, luego de que, tras la elección de 2006, en la que fue derrotado por solo 0,56%, desconociera los resultados y bloqueara la vital avenida capitalina Paseo de la Reforma por semanas.
Incluso se autonombró "presidente legítimo de México" en un evento en el que hasta se puso una banda tricolor en el pecho.
Originario de Tabasco (sureste), "El Peje", como también se le conoce, inició su carrera política en las filas del PRI, que después abandonó para sumarse al Partido de la Revolución Democrática (PRD).
En 1994, buscó el gobierno de su estado natal, que no consiguió, aunque para el año 2000 brincó a la escena nacional al convertirse en jefe de Gobierno de Ciudad de México.
Se le dio por muerto de la escena política en varias ocasiones. "Por caernos y volver a levantarnos y volver a caernos y volver a levantarnos", dijo en el acto de cierre de campaña, acompañado de su segunda esposa Beatriz y sus cuatro hijos.
¿Trump versus AMLO?
Uno de las mayores interrogantes es la relación de AMLO con el presidente Donald Trump y, sobre todo, cómo dos modelos tan antagónicos funcionarán a ambos lados del Río Bravo, en temas tan vitales como migración y negociaciones hacia un renovado Tratado de Libre Comercio.
De su lado, el Gobierno estadounidense aseguró que nada cambiará. "Creo que a la gente le sorprendería, pero el presidente Trump tendrá el mismo trato con él que el que tiene con otros líderes extranjeros. Espera reunirse con él pronto", declaró John Bolton, asesor de seguridad nacional del presidente norteamericano.
"Una reunión entre los líderes puede dar resultados sorprendentes", añadió en una entrevista con la cadena Fox News.
Informe de Bárbara Anderson