Crisis migratoria en Sudáfrica
08/08/2026 | 16:07
Redacción Cadena 3
HARARE, Zimbabwe — En los últimos meses, más de 178.000 inmigrantes africanos han abandonado Sudáfrica, motivados por una ofensiva gubernamental contra la migración irregular y por protestas antiinmigración, muchas veces violentas, que han sembrado el temor de ataques. Este éxodo se considera uno de los más significativos desde que Sudáfrica se consolidó como la economía más avanzada del continente.
La cifra proviene de las autoridades de los países de origen a los que han regresado los migrantes. Desde finales de mayo, más de 115.000 personas han regresado a Zimbabue y más de 56.000 a Malawi. Además, naciones como Nigeria, Ghana, Mozambique y Lesoto también han reportado el regreso de sus ciudadanos desde Sudáfrica.
Los retornos incluyen tanto a personas deportadas como a aquellas que aceptaron ofertas de repatriación, siendo estas últimas la mayoría. Hasta esta semana, Sudáfrica ha informado que aproximadamente 19.000 personas han sido deportadas oficialmente desde abril.
Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por la repentina movilidad de estas personas, especialmente por el impacto en miles de niños que han sido sacados de sus escuelas y por pacientes con VIH que han perdido acceso a tratamientos esenciales.
El aumento del sentimiento antiinmigrante en Sudáfrica ha llevado a protestas a gran escala, la más notable de las cuales tuvo lugar el 30 de junio. Los manifestantes han sostenido que los inmigrantes sin documentos son responsables de la alta tasa de desempleo en el país, argumentando que ocupan puestos de trabajo y ejercen presión sobre los servicios públicos. Durante años, Sudáfrica ha sido un destino atractivo para millones de migrantes que buscan empleo en diversos sectores de bajos salarios.
Según datos del censo de 2022, Sudáfrica cuenta con 2,4 millones de extranjeros en una población total de 62 millones, aunque los críticos argumentan que el número de migrantes indocumentados es significativamente mayor.
Las manifestaciones contra la migración ilegal se han intensificado, acompañadas de campañas violentas en las que los migrantes han sido amenazados y atacados. El gobierno de Mozambique ha reportado que 11 ciudadanos han sido asesinados en estos ataques, mientras que otros países como Nigeria y Ghana también han confirmado muertes de sus nacionales. Sin embargo, Sudáfrica ha cuestionado estas cifras, señalando que algunas de las muertes están relacionadas con delitos comunes.
Esta situación ha generado tensiones diplomáticas entre Sudáfrica y otros países africanos, que acusan al gobierno sudafricano de xenofobia. Ghana ha solicitado que se incluya este tema en la agenda de la Unión Africana, aunque Sudáfrica ha bloqueado la iniciativa.
UNICEF y el Comité de los Derechos del Niño de la ONU han expresado su profunda preocupación por el bienestar de los menores atrapados en estos movimientos, quienes enfrentan riesgos de violencia y explotación. Hasta la fecha, Malawi ha reportado casi 4.000 niños menores de cinco años entre los inmigrantes que regresaron, mientras que se estima que más de 11.000 niños han vuelto a Zimbabue.
La situación es crítica, ya que muchos migrantes han dejado Sudáfrica sin sus tratamientos médicos, lo que podría tener consecuencias graves en una región con altas tasas de infección por VIH. Médicos Sin Fronteras ha comenzado a proporcionar atención médica en la frontera de Beitbridge, Zimbabue, para ayudar a aquellos que han perdido acceso a tratamientos vitales.
Las autoridades sudafricanas han anunciado que alrededor de 3.000 personas aún están en espera de ser deportadas desde un centro de detención cerca de Johannesburgo. Además, se han desplegado aproximadamente 6.300 inspectores en todo el país para verificar la legalidad de la contratación de migrantes en los lugares de trabajo.
El presidente sudafricano Cyril Ramaphosa ha condenado la violencia contra los migrantes, aunque también ha reconocido las fallas del gobierno en la implementación de las leyes migratorias. Ha prometido más recursos tecnológicos y humanos para mejorar la seguridad fronteriza y ha propuesto nuevos tribunales de inmigración para acelerar los procesos de deportación.
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Esta noticia fue reportada desde Ciudad del Cabo por Imray y cuenta con la colaboración de periodistas de la AP en toda África.
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Este artículo fue traducido del inglés por un editor de AP con el apoyo de inteligencia artificial generativa.
¿Qué ha sucedido en Sudáfrica?
Más de 178.000 inmigrantes han dejado Sudáfrica debido a una fuerte ofensiva gubernamental contra la migración irregular y protestas violentas.
¿Cuántos inmigrantes han regresado a sus países?
Más de 115.000 han regresado a Zimbabue y más de 56.000 a Malawi, entre otros países.
¿Qué preocupa a las organizaciones de derechos humanos?
Se teme por la seguridad de los niños y el acceso a tratamientos médicos vitales para los migrantes, especialmente aquellos con VIH.
¿Qué acciones ha tomado el gobierno sudafricano?
Se han deportado aproximadamente 19.000 personas y se han desplegado inspectores para controlar la legalidad de la contratación de migrantes.
¿Cómo ha afectado esto a las relaciones diplomáticas?
Las tensiones han aumentado entre Sudáfrica y otros países africanos, que acusan al país de xenofobia.
[Fuente: AP]
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