Sergio Rubin, periodista de Clarín en temas religiosos sobre la sucesión del Papa.

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Las etapas de la elección del nuevo líder del catolicismo

01/02/2013 | 06:37 | Tras la renuncia de Benedicto XVI, comienza el proceso para designar al nuevo Papa. El cónclave de cardenales decidirá quién es el sucesor. En la nota, el paso a paso de la elección.

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Sergio Rubin, periodista de Clarín en temas religiosos sobre la sucesión del Papa.

Tras la renuncia del papa Benedicto XVI, empezará el proceso en varias etapas para elegir al próximo jefe de la Iglesia Católica.

Sede vacante: A las 16 (hora argentina), la hora fijada para la renuncia, se abrió el período llamado de "sede vacante", es decir, de trono vacante, a partir del cual dejaron sus funciones todos los jefes de los dicasterios (los ministerios) de la Curia Romana, el gobierno de la Iglesia. El viernes, el Vaticano imprimirá un sello especial utilizado durante la sede vacante.

El camarlengo, líder temporal: El camarlengo (administrador de la propiedad y las rentas del Vaticano) será temporalmente el máximo responsable de la Iglesia Católica durante el interregno. El papa Benedicto XVI nombró en 2007 para ese cargo al número dos del Vaticano, el cardenal italiano Tarcisio Bertone.

Carta para convocar a los cardenales: Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio (también llamado "sacro colegio"), enviará el viernes cartas a todos los cardenales (tengan o no derecho a voto) para convocar las llamadas "congregaciones generales", donde se empieza a discutir el nombramiento del nuevo papa.

El anillo del pescador: El anillo del pescador, un anillo de oro macizo que llevan todos los papas con su nombre grabado en latín y que en la antigüedad servía para sellar documentos, será destruido por el cardenal Bertone cuando empiece la primera reunión de cardenales, lo cual evitará cualquier falsificación. El camarlengo también será el encargado de colocar el anillo en el dedo al nuevo Papa.

La fecha del cónclave: Durante las congregaciones generales, los cardenales también deciden la fecha del cónclave. La constitución apostólica Universi Dominici Gregis, promulgada el 22 de febrero de 1996 por Juan Pablo II, fijaba un plazo de 15 a 20 días desde la declaración de la "sede vacante" para el inicio de esa asamblea de purpurados. Pero, antes de renunciar, Benedicto XVI publicó un decreto ("motu proprio") que permite anticipar la fecha "si los cardenales están presentes" en Roma.

Participantes y duración del cónclave: El cónclave (del latín "cum clave": "bajo llave") es la reunión a puertas cerradas de 115 cardenales "electores", aunque el número podría variar. En 1970, el papa Pablo VI fijó en 80 años la edad límite para tener derecho a voto. La duración del cónclave no está fijada de antemano.

Sistema de elección: La elección se lleva a cabo en la Capilla Sixtina, dentro del palacio apostólico del Vaticano. Se necesita una mayoría de dos tercios para nombrar al nuevo papa. La votación se hace con papeletas que se ponen dentro de un cáliz.

Humo blanco, humo negro: Durante el cónclave se vota dos veces por la mañana y dos veces por la tarde. Tras cada votación, las papeletas se queman en una estufa especialmente en la Capilla y que tiene salida al exterior. Si no hay acuerdo, se añaden productos químicos (en la antigüedad era paja húmeda) para que el humo sea negro. Si el resultado es positivo, se queman las papeletas, lo que provoca el humo blanco que anuncia la elección del nuevo Papa. En ese momento, la gran campana de la Basílica de San Pedro empieza a redoblar.

Dos preguntas para el nuevo Papa: Una vez elegido, el nuevo Papa responde a dos preguntas: "¿Acepta su elección canónica como Soberano Pontífice?" y "¿Con qué nombre quiere ser llamado?". Si responde positivamente a la primera pregunta, el elegido se convierte en Papa y arzobispo de Roma.

Luego pasa a una habitación anexa, llamada "Sala de las lágrimas", porque muchos pontífices lloraron en ella al tomar conciencia de la importancia del cargo. El "protodiácono" (el cardenal más veterano, actualmente el francés Jean-Louis Tauran) anuncia la noticia desde el balcón de la Basílica de San Pedro, con la fórmula en latín "Habemus Papam ("Tenemos Papa"), revela el nombre del pontífice e imparte la bendición "Urbi et orbi" ("a la ciudad y al mundo").

Renuncia y sucesión

Sergio Rubin, periodista de Clarín especializado en temas religiosos, se refirió en Cadena 3 a los mecanismos de elección que se pondrán en marcha para la elección del nuevo Papa y remarcó que “los cardenales deberán dar con la persona justa que la saque a la Iglesia de este pantano que está en los últimos tiempos”.

“Desde ayer a las 8 se declaró la Sede Vacante porque no hay pontífice. Ahora se pone todo ese mecanismo de preparación para la elección del futuro Papa. Esta mañana debería salir el calendario de cómo va a ser porque Benedicto XVI facultó para que se acortarán un poco los pasos”, explicó.

A lo que agregó: “Como la cosa se sabía hace un mes quieren apurar un poco para llegar a Semana Santa con un Papa en plenas funciones. Hoy tienen que definir el calendario. Los cardenales debaten la situación de la Iglesia en el mundo y el perfil que debe tener el nuevo Papa".

"Después los cardenales de menos de 80 años tienen que ingresar a la capilla Sixtina a votar, podría ser el otro fin de semana. Tienen dos votaciones por la mañana y dos por la tarde. Se necesitan dos tercios de los presentes para lograr la elección”.

Sobre, el aislamiento remarcó que es “completo”. “Pierden el contacto con el mundo exterior y además del juramento de total secreto de lo que pase ahí dentro, cualquier infidencia corresponde la excomunión automática. El Papa dijo que todos los cardenales tienen que asistir y que la acusación de haber protegido a algún pedófilo no es argumentos para no hacerlo”, dijo.

Finalmente, se refirió al perfil del próximo Papa y destacó: “Creo que va a tener que ser más mediático. Vivimos en un mundo mediático y hay que tenerlo en cuenta. Sin dudas va a tener que ser una persona más joven. El continente al que pertenezca no es importante, mas importante es lo que pueda hacer, pero evidentemente también ayuda”.

“Creo que a medida que van pasando las elecciones va creciendo la posibilidad de que sea un Papa del tercer mundo. Juan Pablo Segundo cortó una tradición de 453 años de papas italianos. La iglesia está en crisis y ha tenido un montón de problemas. Van a tener que dar con una persona que pueda sacar a la iglesia del ojo de la tormenta. Hace 8 años la iglesia jugó a ser audaz. Se decidieron rápidamente. Ahora después de 35 años me parece que van a tener que atreverse a barajar y dar de nuevo”, agregó.

“El cónclave generalmente dura dos o tres días y ver si sacan un conejo de la galera. Dar con la persona justa que la saque a la iglesia de este pantano que están en los últimos tiempos”, enfatizó.