Comicios decisivos
27/10/2026 | 18:48
Redacción Cadena 3
Las elecciones legislativas de Israel cerraron este martes con una participación del 77,7%, la más alta en 25 años, y un escenario político abierto. Los primeros sondeos a boca de urna mostraron una ventaja del bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot sobre la coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu, pero ninguno de los dos sectores alcanzaría por sí solo la mayoría parlamentaria.
Según informó la Comisión Electoral Central, 5.695.682 ciudadanos acudieron a las urnas. El porcentaje de participación superó en casi ocho puntos el 70,6% registrado en las elecciones de 2022 y fue el más elevado desde 2001.
Los comicios representan una prueba decisiva para Netanyahu, que busca mantenerse al frente del Gobierno en un contexto de fuerte polarización política y de cuestionamientos por la gestión de las consecuencias de los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023 y los posteriores conflictos militares.
Las primeras proyecciones difundidas por los canales israelíes 11, 12 y 13 ubicaron al bloque opositor en un rango de entre 52 y 53 escaños, frente a los 50 que obtendría la coalición de Netanyahu.
Sin embargo, el Likud, el partido del primer ministro, se perfila como la fuerza individual con mayor representación en la Knéset, el Parlamento israelí, con una proyección de entre 24 y 25 bancas.
La diferencia entre el desempeño de los partidos y el resultado de los bloques es central para entender el escenario. Aunque el Likud podría ser la agrupación más votada, sus aliados sumarían menos escaños que las fuerzas opositoras en conjunto.
Ninguno de los dos espacios llegaría a los 61 diputados necesarios para alcanzar la mayoría absoluta en un Parlamento de 120 bancas. Por eso, las negociaciones posteriores a la elección serán determinantes para definir quién podrá formar Gobierno.
Los resultados difundidos hasta el momento son proyecciones a boca de urna y no equivalen al escrutinio oficial. Además, el recuento de una parte de los votos, incluidos los emitidos por correo, podría modificar la distribución final de los escaños.
El líder opositor Gadi Eisenkot reivindicó los resultados preliminares y aseguró que buscará avanzar rápidamente en la conformación de un nuevo Gobierno.
“Los resultados preliminares arrojan una desconfianza total en Netanyahu”, sostuvo, según las declaraciones difundidas tras conocerse las proyecciones.
El exjefe del Estado Mayor israelí afirmó que trabajará para reemplazar al actual primer ministro y formar un Ejecutivo que represente un cambio político.
En la misma línea, Yair Golán, dirigente del partido izquierdista Los Demócratas, manifestó su disposición a negociar con las demás fuerzas opositoras. Según los sondeos, su agrupación obtendría alrededor de 10 escaños.
Golán consideró que los resultados abren una oportunidad para construir una nueva mayoría y afirmó que está dispuesto a trabajar con sus aliados para superar las diferencias.
Pese al optimismo de la oposición, el resultado todavía no garantiza una alternancia en el poder. La posibilidad de formar una coalición dependerá de los acuerdos que consigan las distintas fuerzas parlamentarias.
Uno de los datos destacados de la elección fue el desempeño de los partidos árabe-israelíes, que habrían conseguido entre 17 y 18 escaños, según las proyecciones de las principales cadenas de televisión.
La Lista Conjunta y Ra'am mejorarían así su representación respecto de la legislatura saliente, cuando contaban con un total de 10 bancas. La cifra proyectada también superaría el máximo anterior de 15 escaños que habían alcanzado en 2015.
El crecimiento se atribuye, en parte, a una elevada participación de sus bases electorales. Tras conocerse los primeros sondeos, simpatizantes de la Lista Conjunta celebraron los resultados en la ciudad de Nazaret.
El desempeño de estos partidos podría resultar decisivo para la conformación de una mayoría parlamentaria. Si la oposición pretende desplazar a Netanyahu, deberá resolver si puede alcanzar acuerdos con esas fuerzas y reunir los apoyos necesarios para sostener un nuevo Ejecutivo.
El voto árabe se convierte así en una de las principales variables de las negociaciones que comenzarán tras la publicación de los resultados oficiales.
La concurrencia a las urnas creció de manera sostenida desde las primeras horas del martes.
A las 14, había votado el 44,9% del padrón, el porcentaje más alto registrado para ese horario desde que existen datos comparables. A las 18, la participación había llegado al 66,7%, frente al 57,7% contabilizado a esa misma hora en 2022.
Más tarde, la Comisión Electoral Central informó que el porcentaje había alcanzado el 74,3% a las 20, cuando todavía faltaban dos horas para el cierre de los centros de votación.
La participación final llegó al 77,7%. Ante la elevada concurrencia, el Likud y sus aliados habían solicitado extender el horario de votación más allá de las 22, pero la autoridad electoral rechazó el pedido al considerar que no existían motivos suficientes para modificar el cierre general.
La excepción fue un centro electoral de Hebrón, en Cisjordania, donde el horario se extendió debido a un corte de electricidad.
Una vez que se conozcan los resultados oficiales, el presidente de Israel deberá consultar a las distintas fuerzas políticas y encargar la formación del Gobierno al dirigente que considere con mayores posibilidades de reunir una mayoría parlamentaria.
Ese proceso puede prolongarse durante varias semanas y exigir acuerdos entre partidos con diferencias ideológicas importantes.
Si ningún sector consigue los apoyos necesarios, el país podría volver a las urnas. Israel ya atravesó un período de marcada inestabilidad entre abril de 2019 y noviembre de 2022, cuando celebró cinco elecciones.
Mientras no se concrete la formación de un nuevo Ejecutivo, Netanyahu podría continuar como primer ministro en funciones.
La participación récord mostró una fuerte movilización del electorado, pero no resolvió la disputa por el poder. La ventaja preliminar de la oposición, el peso parlamentario del Likud y el avance de los partidos árabes serán factores determinantes para definir el futuro político de Israel.
¿Cuál fue la participación en las elecciones legislativas de Israel? La participación fue del 77,7%, la más alta en 25 años.
¿Quién lidera el bloque opositor en estas elecciones? El bloque opositor es encabezado por Gadi Eisenkot.
¿Cuándo se llevaron a cabo las elecciones? Las elecciones se realizaron el 7 de octubre de 2023.
¿Dónde se celebraron estas elecciones? Las elecciones se celebraron en Israel.
¿Por qué son significativas estas elecciones para Netanyahu? Son significativas porque Netanyahu busca mantenerse al frente del Gobierno en un contexto de fuerte polarización política.
[Fuente: Noticias Argentinas]
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