Impacto de El Niño en la región
17/07/2026 | 11:58
Redacción Cadena 3
BOGOTÁ — Los gobiernos de América Latina han comenzado a movilizar recursos, como bomberos, y a implementar planes de contingencia, mientras El Niño se intensifica en el océano Pacífico. Este fenómeno climático genera preocupaciones sobre sequías, calor extremo, inundaciones y otros desastres climáticos en los próximos meses.
Los meteorólogos han confirmado que El Niño ya está en curso y su fortalecimiento es cada vez más probable a medida que avanza el año. A diferencia de huracanes o sismos, este fenómeno se desarrolla lentamente, permitiendo a las autoridades tiempo para prepararse antes de que se presenten los impactos más severos.
No obstante, los expertos señalan que muchas veces las autoridades regionales enfrentan dificultades para convertir pronósticos en acciones concretas, lo que genera incertidumbres sobre la preparación de los países en comparación con episodios anteriores de El Niño, que causaron daños económicos significativos y alteraron sistemas de agua, energía y alimentos.
"Es momento de tomar decisiones, de preparar de manera eficaz y de establecer coherencia política para ser proactivos", enfatizó Rodney Martínez, representante de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) para América del Norte, Centroamérica y el Caribe. "El Niño está confirmado. No es simplemente una posibilidad", agregó.
La historia reciente muestra que episodios anteriores de El Niño han ocasionado pérdidas millonarias en toda la región, provocando sequías severas en algunas áreas y, a la vez, inundaciones y deslizamientos de tierra en otras. Este fenómeno ha afectado patrones agrícolas, incrementado la presión sobre el suministro de agua potable, avivado incendios forestales y, en algunos países, reducido la generación hidroeléctrica, resultando en escasez de energía.
Martínez subrayó la importancia de utilizar los meses previos a la llegada de los impactos más severos para asegurar fuentes alternativas de energía, proteger a las comunidades vulnerables y prepararse ante una posible presión sobre los servicios públicos.
En países que dependen de la generación hidroeléctrica, como Ecuador, esto podría implicar la activación de la generación termoeléctrica para compensar los niveles más bajos en los embalses durante condiciones de sequía, así como realizar labores de mantenimiento y adquisiciones con antelación. El año pasado, Ecuador ya enfrentó una crisis energética cuando la sequía disminuyó los niveles de agua en las instalaciones hidroeléctricas, contribuyendo a apagones generalizados.
Según la OMM, Centroamérica, partes del Caribe y el norte de Sudamérica ya están experimentando condiciones más secas de lo habitual relacionadas con El Niño. Se espera que estas condiciones se extiendan a partes de la cuenca amazónica, generando preocupaciones sobre la disponibilidad de agua, la agricultura y el riesgo de incendios forestales.
Las amenazas climáticas son diversas en la región. En Brasil, Colombia y partes de Centroamérica, las autoridades se centran en la sequía, escasez de agua y riesgo de incendios forestales. Brasil ha contratado más de 4.600 empleados federales para la prevención y respuesta ante incendios, incrementando brigadas de bomberos y desplegando aeronaves ante lo que se prevé como una complicada temporada de incendios. Por su parte, Colombia ha activado sistemas de monitoreo de niveles de agua y reforzado la preparación ante incendios, instando a autoridades locales a estar listas ante la escasez.
En otras regiones, los gobiernos se preparan para inundaciones. Ecuador, que ha sufrido lluvias devastadoras en episodios anteriores de El Niño, ha ordenado a los gobiernos locales elaborar planes de contingencia y ha asignado recursos significativos para la mitigación de inundaciones y la recuperación agrícola. Las autoridades locales están trabajando en la desobstrucción de drenajes y en la estabilización de laderas.
Costa Rica ha implementado más de 200 medidas en un plan nacional de contingencia, incluyendo esfuerzos para proteger el suministro de agua y aumentar la generación de energía renovable. En Perú, las autoridades han reforzado sistemas de monitoreo y alerta temprana, así como ampliado las redes de observación meteorológica.
Las autoridades panameñas han elaborado planes para abordar los posibles impactos en el Canal de Panamá, ya que una disminución en las lluvias podría afectar la disponibilidad de agua necesaria para el tránsito marítimo en esta crucial ruta comercial.
Martínez advirtió que la sequía y el calor pueden representar una amenaza para la seguridad alimentaria en el Corredor Seco de Centroamérica, al tiempo que incrementan los riesgos de incendios forestales. Las inundaciones, donde se prevén precipitaciones extremas, pueden dañar la infraestructura, contaminar el suministro de agua y aumentar el riesgo de enfermedades.
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, Irene Vélez, declaró que "no es un fenómeno nuevo, sino que su intensidad y duración son nuevas, así como su área de impacto a nivel nacional". A pesar de las advertencias anticipadas, Martínez enfatiza que la preparación sigue siendo desigual en la región. "La realidad es que esta preparación no ocurre hasta que hay una emergencia", agregó.
Martínez también advirtió que algunos gobiernos postergan decisiones, confiando en que evitarán los peores impactos. Esta falta de acción puede llevar a respuestas improvisadas cuando las sequías, inundaciones y olas de calor se intensifiquen.
Estudios recientes han demostrado que el impacto económico de episodios pasados de El Niño puede extenderse por años, costando billones de dólares a la economía global. El mensaje de Martínez para los gobiernos que aún dudan en actuar es claro: "Prepárense con anticipación, de manera seria. La información está disponible. Es momento de tomar decisiones".
Vélez concluyó que el desafío va más allá de responder a un solo evento climático, exigiendo que los gobiernos se adapten a condiciones cada vez más extremas. "El cambio climático llegó para quedarse", sentenció.
¿Qué está ocurriendo en América Latina?
Los gobiernos están movilizando recursos y activando planes de contingencia ante el avance de El Niño, que podría causar sequías, inundaciones y calor extremo.
¿Quién está advirtiendo sobre los efectos de El Niño?
La Organización Meteorológica Mundial y expertos como Rodney Martínez están alertando sobre los riesgos asociados al fenómeno.
¿Cuándo se espera que El Niño tenga efectos severos?
Los impactos más severos podrían comenzar a sentirse en los próximos meses, a medida que el fenómeno se intensifique.
¿Dónde se están tomando medidas de preparación?
Los gobiernos de países como Ecuador, Colombia, Brasil y Costa Rica han implementado diversas estrategias de mitigación y respuesta.
¿Por qué es importante actuar con anticipación?
La falta de preparación puede llevar a respuestas improvisadas y mayores daños económicos y sociales cuando se intensifiquen los efectos de El Niño.
[Fuente: AP]
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