La quinta pata del gato
03/02/2026 | 11:56
Redacción Cadena 3
Adrián Simioni
Audios
Las pilchas de Toto, cuestión de Estado
Luis "Toto" Caputo dijo en voz alta algo que durante años se murmuró en voz baja. "Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina, porque era un robo", afirmó. Y con esa frase, que parece una confesión personal, terminó de poner en primer plano un debate que es cualquier cosa menos íntimo: el modelo de protección, apertura y precios en uno de los sectores más sensibles de la economía argentina.
La frase no cayó en el vacío. El ministro no habló solo de su experiencia individual, sino de una lógica que, según su mirada, perjudicó durante décadas a los que menos tienen. Los que podían viajar compraban afuera; los que no, pagaban caro en el mercado local. Esa desigualdad, argumenta Caputo, se sostuvo durante años en nombre de la protección del empleo industrial, especialmente en rubros como la indumentaria y el calzado.
Los datos parecen acompañar el diagnóstico, al menos en parte. Según consignó el Financial Times, los argentinos compraron casi el triple de bienes en plataformas electrónicas en 2025 que en 2024. Y aunque el salto es impactante, no es un fenómeno completamente nuevo: incluso en 2022, con un esquema de restricciones más duro, ya se importaba mucho porque la ropa local era cara, aun con protecciones y barreras comerciales vigentes.
A eso se suma un fenómeno incipiente pero simbólico: la importación de ropa usada. Fueron 4,6 toneladas el año pasado, una cifra baja en términos absolutos, pero enorme en comparación con 2024, cuando casi no existía ese mercado. Al mismo tiempo, la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria reconoce que en el primer semestre de 2025 las importaciones textiles crecieron 97% y el gasto en esos bienes aumentó 136%.
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/Caputo fue más allá del diagnóstico y apuntó directo al corazón del sector. Dijo conocer a los empresarios textiles, destacó que "son buena gente", pero cuestionó un esquema que —según él— permitió que algunos se enriquecieran durante años con precios muy por encima de los internacionales, salarios bajos y altos niveles de informalidad. "Hay 150.000 empleos, pero hay 47 millones de argentinos que durante 40 años pagaron la ropa dos, tres, cuatro y hasta diez veces más cara que en el mundo", sostuvo, y calificó esa lógica como "medio sonsa".
¿Es justa esa generalización? ¿Todo el que produce ropa en Argentina es rico, viaja en primera o tiene avión privado? No. Pero también es cierto que hubo sectores que vivieron al amparo de una economía extremadamente cerrada, con aranceles, trabas paraarancelarias y medidas antidumping que garantizaban márgenes elevados sin demasiada presión competitiva.
Del otro lado está la realidad de los costos argentinos: impuestos altos, cargas laborales pesadas y un sistema que encarece cualquier proceso productivo. Muchos empresarios se defienden con ese argumento, y no sin razón. El problema es que esas distorsiones atraviesan a toda la economía, y no todos los sectores lograron trasladar esa ineficiencia a precios finales tan despegados del resto del mundo como ocurrió con la ropa, el calzado, la electrónica o los juguetes.
La apertura expone esas contradicciones. Sectores que estuvieron durante décadas protegidos hoy enfrentan una reconversión profunda y dolorosa. Algunos dirán que eran industrias "artificiales"; otros, que eran industrias reales sostenidas por un Estado que nunca resolvió sus problemas estructurales.
Las "pilchas de Toto", al final, no hablan de ropa. Hablan de quién pagó durante años los costos de un modelo cerrado, de quién se benefició de él y de qué precio social tiene desarmarlo de golpe. La discusión ya no es si el debate existe: es cómo se atraviesa sin que, una vez más, los costos terminen cayendo siempre sobre los mismos.
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/-
Te puede Interesar
Eliminación de subsidios
El ministro de Economía dijo que las subas serán graduales y sin saltos bruscos, y sostuvo que buscan reducir subsidios y "dar previsibilidad" a los usuarios.
Davos
El encuentro se dio en el marco del Foro Económico Mundial que se llevó a cabo en la ciudad suiza de Davos.
Fuerte polémica
El rosarino Sergio Colatti descalificó al jefe de Gabinete y criticó al ministro de Economía, que manifestó que nunca compró ropa en Argentina. "Creen que el mundo termina en José Ignacio", apuntó.
Congreso
El bloque libertario se reunirá este miércoles en el Salón de Honor del Congreso para definir su estrategia ante los proyectos del Gobierno. Se espera una alta participación de legisladores en el cónclave.