Opinión
06/05/2026 | 13:03
Redacción Cadena 3
Rodolfo Barili
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Paulina Lebbos y Nora Dalmasso: a la Justicia le importó un corno las víctimas
Paulina Lebbos y Nora Dalmasso. En ambos casos, la Justicia investigó mal. En ambos, los responsables de investigar hicieron las cosas mal. En los dos debería haber condena, y en los dos hay impunidad. Impunidad. En los dos, a la Justicia le importó un corno la víctima. Y si no fue así y es por inutilidad, también son responsables.
Son dos casos, el mismo día, que permiten entender que cuando se dice que la Justicia no solo es el poder más permanente de la Argentina, sino también el reinado del "siga, siga" donde nunca pasa nada, no es una exageración. Es, además, uno de los mayores problemas del país y perpetúa el dolor de las familias de las víctimas, que queda ahí para siempre.
Estamos acostumbrados a hablar, a 20 años, de funcionarios inútiles o corruptos —como mínimo, inútiles— que no hacen lo que tienen que hacer. Y no se trata solo de personas, sino de todo un sistema que, por lo general, no acostumbra a dar explicaciones.
En el caso de Nora Dalmasso, por ejemplo, se argumenta que no puede decirse que hubo errores porque no está probado quién es el asesino. Pero si no está probado es justamente por la investigación. Se apela a tecnicismos cuando el problema es que no se hizo lo que había que hacer. Se siguieron pistas equivocadas y se desviaron responsabilidades.
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/Fin Código Embebido/Durante años, la investigación avanzó con hipótesis inconsistentes. Se llegó incluso a plantear teorías sin sustento, como un supuesto viaje clandestino del principal acusado, sin pruebas ni testigos. A pesar de contar con recursos inéditos —incluida la intervención del FBI—, la causa no logró resultados. Ya en 2012 existían elementos que podrían haberse cotejado para avanzar, pero no se hizo.
Algo similar ocurrió en el caso de Paulina Lebbos, en Tucumán. Allí, el primer fiscal a cargo, Carlos Albaca, mantuvo la causa prácticamente paralizada durante siete años y terminó condenado por encubrimiento. Ese accionar fue señalado como determinante para que, hasta hoy, no se haya podido establecer quién fue el responsable del crimen.
En ambos casos, las causas llegaron a juicio con debilidades estructurales. Así, en instancia oral, los procesos se derrumbaron, consolidando la impunidad.
El problema no es solo la Justicia federal que investiga a la política, sino también la "Justicia de a pie", la que impacta directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos y que, cuando falla, deja consecuencias irreparables.
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/Fin Código Embebido/Los datos muestran la magnitud del problema: en las últimas tres décadas, apenas el 12% de las causas por corrupción llegó a juicio oral, según la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia. Ese porcentaje no implica condenas, sino solo la instancia de juzgamiento.
En este contexto, el funcionamiento deficiente del sistema judicial permite que muchos delitos queden impunes. "Si las hace, las paga" es una consigna que, en la práctica, no se cumple en la mayoría de los casos, especialmente cuando hay poder involucrado.
La falta de responsabilidad dentro del sistema judicial profundiza el daño a las víctimas y sus familias, ya que quienes investigan no enfrentan consecuencias por su desempeño.
El desarrollo del juicio vinculado al caso Dalmasso, particularmente sobre el accionar de los fiscales, es una instancia clave para observar si el sistema judicial responde o si, una vez más, prevalece la impunidad.
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