Caso Agostina Vega
01/06/2026 | 12:12
Redacción Cadena 3
Rodolfo Barili
Todo mal. Hicieron todo mal. Y terminó como solo puede terminar algo cuando se hace todo mal. Terminó mal. No lo decimos hoy, he! Lo venimos marcando desde la semana pasada, cuando nos olvidamos de las risas iniciales, habituales de este programa, y las cambiamos por la obsesión de buscar entender qué pasaba y porque sentíamos que no se estaba buscando a esta menor desaparecida como debía buscársela. Y es más, se lo dijimos al fiscal el viernes: Habrá tiempo de analizar, solo nos ocupa saber dónde está Agostina, le dijimos.
Bien. Ya sabemos penosamente qué pasó con la nena de 14 años.
Es asombrosa la capacidad de los seres humanos de ver un mismo hecho de distintas formas. Resulta asombroso y hasta desagradable escuchar a los responsables de la búsqueda de Agostina asegurar que nada tienen que cuestionarse sobre su accionar. Por momentos, confieso, provocan vergüenza ajena. Y bronca. Mucha bronca. Prejuzgaron. Sí. Ojo, no lo van a aceptar jamás. Minimizaron. No valoraron la gravedad de los hechos desde el primer minuto como debieron hacerlo. Subestimaron la desaparición. No investigaron rápido. ¿Que habrán pensado? Inconfesables son esos pensamientos ante los hechos que todos conocemos hoy. Tardaron varios días en comenzar algo parecido a una búsqueda seria. Fue cuando los medios pusimos voz e imagen a esa familia desesperada. No sé si hubiera cambiado el destino de Agostina. No lo sé. Pero hubiera evitado dolor. Si hubieran escuchado el relato del remisero cuando la mamá de la nena fue a dar su versión a la justicia el domingo a la noche, el asesino no hubiera tenido tiempo de hacer lo que hizo con el cuerpo de Agostina. De llevarlo luego a un descampado, el lunes, un horror infinito que se suma al dolor inconmensurable de su asesinato. Si hubieran creído, si hubieran actuado como indican los protocolos ante la desaparición de un menor, todo se hubiera resuelto más rápido. Pero no lo hicieron así. El Alerta Sofía que dice el fiscal que no sirve o en el que no cree, como si un fiscal pudiera estar sobre la ley misma, no solo busca que un menor no salga de una provincia o un país en caso de ser raptado. Lo que hace es obligar al Estado TODO a poner todo su arsenal de recursos en alerta. El músculo de la búsqueda es ese alerta. Es el principio de dar importancia a que hay un menor que no se sabe dónde está. Un pibe que no está en su casa. Eso. Pero eso no ocurrió. Es más: le mintieron a la familia sobre el Alerta Sofía, algo que reveló Juan Federico en este programa. ¿Por qué? Permítanme desde lo más profundo de mi alma esta reflexión: es como si dependiera de donde nacen los pibes, su condición social y su barrio, los protocolos y urgencias que maneja la justicia. ¿No? También van a negarlo. Son de manual.
El manual de ensuciar a las víctimas y a sus familias, lo conocemos los periodistas que tenemos algunos años observando cómo el poder busca sacarse las responsabilidades que le caben. No será acá donde nos haremos eco de esas porquerías. Porque aunque exista algún elemento que deba investigarse, nada nos hará desviar de marcar las responsabilidades de aquello que no se hizo, o que se hizo mal.
Agostina no volverá a su aula. Eso no podemos cambiarlo. Dejará una ausencia irremediable en la vida de sus papás y sus abuelos. Dejará un pupitre vacío para siempre en sus amigos del cole. Nada cambiará eso. Pero nos urgen las verdades que faltan. Saber qué pasó. Saber cómo pasó. Saber el móvil. Saber los hechos, las circunstancias. También nos urgen las autocríticas despojadas de intereses políticos. Porque siempre habrá un depravado dispuesto a joderle la vida a un pibe. Siempre habrá un menor en riesgo. Lo que no se puede tolerar es que siga habiendo funcionarios que no lo busquen con la celeridad y responsabilidad que la ley indica que deben buscarlos. Sin importar en qué barrio nacieron o el poder adquisitivo o social de sus padres. Sin importar si se gana un campeonato o hay un feriado en el medio. Porque nada puede ser más importante que un pibe perdido en un país que suma rostros y nombres de criaturas que desaparecen y nadie sabe dónde están. Y en el medio, sobran las irregularidades.
Ustedes creen que el entramado de complicidades políticas los mantiene a salvo, ¿no? Que este caso ya pasará, como pasaron otros, ¿no? Que los medios en algún momento dejaremos de hablar, ¿no?
Algún día la justicia llega. Y para todos. Algún día el que vive haciendo en el Estado lo que no debe hacer, paga. Les aseguro. Porque el pasado, un día te alcanza. Y la verdad, tarde o temprano, a todos nos alcanza. A ustedes también.
¿Qué ocurrió con Agostina?
Se confirmó el trágico destino de Agostina, una menor de 14 años que había desaparecido.
¿Quién es responsable de la búsqueda?
Los responsables de la búsqueda de Agostina han sido criticados por su accionar y falta de celeridad.
¿Cuándo se dieron cuenta de la situación?
La preocupación por la falta de acción se manifestó desde la semana pasada, antes de que se confirmara el desenlace.
¿Dónde ocurrió la desaparición?
La desaparición de Agostina ocurrió en un contexto que no fue atendido adecuadamente por las autoridades.
¿Por qué es importante el Alerta Sofía?
El Alerta Sofía es crucial para movilizar recursos del Estado ante la desaparición de un menor.
Te puede Interesar
Búsqueda desesperada
Los investigadores siguen el rastro de un vehículo oscuro que habría pasado por la vivienda donde estuvo Claudio Barrelier. Las cámaras permitieron reconstruir un recorrido que desemboca en el descampado.
Causa de muerte y hallazgo en Bariloche
La mujer fue vista por última vez el 8 de mayo en el barrio Melipal, donde se tomó un colectivo de la línea 51 y se bajó en pleno centro de la ciudad.