"Raptor", el perro que salvó a un corderito de morir de frío

La Mesa de Café

"Raptor", el perro que salvó a un corderito de morir de frío

21/07/2021 | 12:44 | En el día en que el mundo celebra al mejor amigo de los humanos, Miguel Clariá entrevistó a la dueña del ovejero que se quedó cuidando a un recién nacido cuando su madre regresó al corral con el resto del rebaño.

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Erica y Matías viven desde hace más de 20 años en la localidad entrerriana de Irazusta. Allí, se desempeñan en la ganadería ovina, algo que ella define como “una pasión” y que los ha llevado a ganar numerosos premios en la Expo de Palermo.

Pero la tarea no se limita al trabajo de ellos dos, sino que tienen un ayudante especial. Se trata de "Raptor", un perro de la raza maremmano que convive con ellos desde hace dos años y que se encarga de cuidar a las ovejas.

Recientemente, la familia fue testigo de un tierno episodio que demostró, una vez más, la calidad y el instinto protector que tienen estos animales.

“Todos los días, cerca de las 18, las ovejas regresan al hogar con los perros para el encierro nocturno”, comenzó narrando Erica en La Mesa de Café. Sin embargo, el pasado lunes, notaron que "Raptor" no acompañaba al rebaño.

“Era raro. Esperamos un rato más, pero cada vez se hacía más de noche y no aparecía, entonces mi esposo decidió ir a buscarlo”, continuó.

Fue entonces cuando Matías presenció una escena digna de estar en una película de Disney. “Lo encontró cerca de un arroyo y empezó a llamarlo, pero él no se acercaba, sólo le movía la cola”, contó.

Cuando caminó unos pasos más para ver qué ocurría y alumbró con su linterna, vio a un corderito recién nacido tendido al lado de "Raptor". La madre había parido en el campo y, cuando la majada volvió, regresó sola al corral. Pero el perro decidió quedarse a cuidarlo y así lo salvó.

“Si no hubiese sido por ese instinto protector, el cordero se hubiera muerto”, resaltó Erica, haciendo referencia a la vulnerabilidad del recién nacido en medio de las heladas de la noche.

Al explicar la situación, Erica dijo que “las ovejas tienen su horario incorporado y, cuando la mamá vio que las otras se volvían, ella también volvió”. Sin embargo, desde el corral, llamaba a su cría con un intenso balido.

Además, contó que, cuando Matías halló al recién nacido, “el perro ya lo había lamido para limpiarlo y también le había sacado el cordón umbilical”.

Según describió Erica, este ejemplar de canino tiene de por sí un instinto genético para realizar su labor, pero también es necesario llevar adelante un adiestramiento.

“Apenas se desteta de la madre, pasa a un corral con dos o tres ovejas mansas”, comenzó explicando Erica y continuó: “Se lo deja ahí un cierto tiempo, sin contacto con personas, y luego pasa a un corral más grande, donde se van agregando ovejas”.

De esta manera, va generando un vínculo familiar con las ovejas, hasta que se le suelta al campo donde prácticamente es parte de la majada. “Son su familia, nunca más salen de ahí”, detalló.

La historia es otra de las tantas pruebas de que los perros no sólo son la mejor compañía para los humanos, sino que también son capaces de demostrar amor hacia otras especies.

Entrevista de Miguel Clariá.