La Argentina, hoy
09/04/2026 | 20:28
Redacción Cadena 3
La conmoción que provocó la tragedia ocurrida en San Cristóbal, donde un adolescente atacó y mató a otro en una escuela, reabrió un debate profundo y urgente sobre la salud mental, la violencia y los vínculos entre jóvenes en la Argentina. En ese contexto, las voces de Paz Juárez y Jimena Zurschmitten emergen con claridad: ambas, desde sus propias experiencias, vienen trabajando en iniciativas que buscan reconstruir el diálogo en una generación atravesada por el ruido, la sobreinformación y la desconexión.
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¿Cómo surgieron sus iniciativas para promover la conversación entre adolescentes y abordar problemáticas actuales?
Durante mis años en el secundario detecté un consumo problemático de pornografía entre compañeros. A partir de eso organicé charlas con profesionales, pero luego entendí que hacía falta algo más amplio. Así nació el Programa Altavoz, que busca formar jóvenes de todo el país para que generen espacios de conversación sobre salud mental y sexual.
¿Cómo evolucionó ese proyecto y qué alcance tiene hoy?
El programa tuvo una gran convocatoria, incluso internacional, con jóvenes de distintos países interesados. Actualmente estamos en proceso de selección para formar a un grupo reducido, priorizando el acompañamiento personalizado.
¿Qué te llevó a desarrollar una herramienta vinculada a la conversación en el ámbito educativo?
Detecté una fuerte desconexión entre los estudiantes y la escuela, una falta de motivación generalizada. A partir de eso comencé a generar espacios de diálogo y luego creé un juego de cartas con preguntas disparadoras para fomentar conversaciones profundas sobre la experiencia educativa.
¿Cómo funciona ese juego y qué recepción tuvo?
Es un juego físico con 60 preguntas que invitan a hablar cara a cara, alejados de la tecnología. Puede utilizarse en escuelas, familias o grupos de amigos. La recepción ha sido muy positiva y ha llegado a distintas provincias e incluso a otros países.
En un contexto de hiperconectividad, ¿por qué consideran que falta diálogo entre adolescentes?
No es que no hablemos, pero muchas veces las conversaciones son superficiales. Falta profundizar, comprender al otro y generar espacios donde podamos expresarnos con mayor honestidad.
¿Coincidís con esa mirada?
En parte sí, pero también creo que los jóvenes hablan y expresan lo que les pasa. El problema es que muchas veces no hay espacios reales de escucha o esas expresiones quedan invisibilizadas por la sobreinformación.
¿Cómo impactó en ustedes la tragedia ocurrida en San Cristóbal?
Fue una situación muy movilizante. Creo que no se puede simplificar en una sola causa. Hay múltiples factores, desde la violencia en redes hasta la falta de acompañamiento adecuado en las instituciones.
¿Qué reflexión hacés sobre ese hecho?
Vivimos en un entorno lleno de ruido. Después de un hecho así aparece el silencio, y es importante escucharlo. En mi escuela generamos espacios de diálogo donde surgieron necesidades claras, como mayor escucha y contención.
¿Creen que estos hechos pueden repetirse?
Sí, pueden repetirse. Muchas veces pensamos que son problemáticas de otros países, pero también pueden darse en Argentina. Es necesario fortalecer las instituciones educativas y el acompañamiento.
¿Cuál es tu visión al respecto?
También creo que puede volver a ocurrir, pero eso no debe paralizarnos. Es necesario reforzar los espacios de escucha y volver a poner el foco en el bienestar de los estudiantes.
¿Cómo evalúan el vínculo entre adolescentes y adultos en términos de comunicación?
Falta ejercitar la conversación profunda. No siempre estamos acostumbrados a hablar con honestidad ni a sentirnos realmente escuchados.
¿Y desde la mirada generacional?
Muchas veces los adultos no comprenden la realidad que vivimos. Se tiende a descalificar a los jóvenes y eso dificulta el diálogo genuino. Además, nuestras problemáticas suelen ser utilizadas más con fines discursivos que para generar soluciones reales.
Para cerrar, ¿podrían recomendar un libro?
Recomiendo “Diarios de un delfín”, de Delfina Pignatiello, que aborda la salud mental en el deporte y la frustración juvenil. En mi caso, “El cuaderno de Nippur”, una obra que reflexiona sobre la vida, la vulnerabilidad y la importancia de expresar lo que sentimos.
Entrevista de Sergio Suppo.
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