La Argentina, hoy
10/04/2026 | 20:20
Redacción Cadena 3
Lejos de construir personajes desde la pura invención, Bajo reconoce que gran parte de sus figuras literarias nacen de personas reales, al tiempo que menciona a su propio entorno familiar como fuente de inspiración. Hermanos, conocidos e incluso figuras de la sociedad cordobesa aparecen, transformados, en sus novelas. Esa capacidad de observación generó un fenómeno curioso: muchos lectores creyeron reconocerse —o reconocer a otros— en sus historias.
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¿Tus personajes están inspirados en personas reales que conociste?
Sí, en alguna medida están basados en la vida real. Por ejemplo, el personaje de Fernando tiene rasgos de mi hermano Eduardo, especialmente en su personalidad. También otros personajes reflejan características de mis hermanas. Incluso los personajes más negativos están inspirados en personas que conocí.
¿La gente se reconoce en tus personajes?
Sí, muchas personas, incluso de la alta sociedad cordobesa, se veían reflejadas en ellos. Identificaban rasgos de familiares o conocidos, lo que les resultaba llamativo, sobre todo porque yo no tenía un vínculo cercano con ese ambiente.
¿A qué atribuís esa capacidad de retratar personalidades tan reconocibles?
Creo que a mis lecturas desde muy joven. A los 10 o 12 años ya leía autores como Cronin, y eso me formó mucho.
También mencionaste la influencia del cine en tu escritura. ¿Cómo fue eso?
El cine me marcó profundamente. Íbamos casi todos los días. Veía mucho cine norteamericano e inglés, con grandes directores y actores. Eso influyó en mi forma de escribir, porque imagino las escenas de manera cinematográfica, con planos y detalles.
¿Ese recurso lo usás conscientemente al escribir?
Sí, imagino las escenas como si fueran películas. Creo que eso se debe a esa formación visual tan fuerte que tuve desde chica.
¿Qué tipo de películas te gustaban?
Me gustaban mucho las de cowboys y las históricas. También el cine clásico de Hollywood, con actores como Barbara Stanwyck, Humphrey Bogart o Lauren Bacall. Era un cine con grandes figuras y mucha calidad.
¿Cuando veías películas imaginabas cómo seguirían las historias?
Sí, antes de dormirme siempre imaginaba escenas. Es algo que sigo haciendo hasta hoy: me duermo pensando en lo que escribo o en lo que quiero escribir.
¿Cuándo surgió tu vocación por la escritura?
Una monja me dijo cuando era chica que iba a ser escritora porque escribía muy bien. Yo tenía muy buenas notas en redacción.
¿Alguna vez tu imaginación te jugó en contra?
Sí, una vez me castigaron porque escribí una historia que creyeron inventada, pero en realidad era algo que me había pasado, una experiencia muy impactante con una creciente de un río.
¿Por qué publicaste tan tarde?
Porque lo hice cuando mis hijos ya eran grandes. Además, estuve al borde de la muerte y me dijeron que tenía pocos años de vida. Eso me llevó a decidir publicar.
¿Cómo fue la publicación de tu primera novela?
Fue un éxito inmediato. Una persona cercana leyó el manuscrito y me dijo que era un best seller. A partir de ahí se impulsó la publicación.
¿Por qué creés que tuvo tanto éxito?
Creo que influyó el contexto social del momento y el título del libro, que conectaba con lo que estaba pasando en Córdoba. Hubo una sincronía entre la obra y la realidad.
¿También era difícil publicar en esa época?
Sí, en Córdoba era muy difícil publicar. Eso también influyó en que demorara tanto en hacerlo.
Para cerrar, ¿podés recomendar un libro?
Recomiendo a Elizabeth Gaskell. Su obra “Norte y Sur” es extraordinaria. Escribe con una modernidad sorprendente para su época y aborda temas sociales con gran profundidad.
Entrevista de Sergio Suppo.
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