La Argentina, Hoy
20/03/2026 | 20:29
Redacción Cadena 3
Audios
Ariel Ardit y el secreto del Himno: “Quise cantarles a los jugadores a la cara”
Para empezar por el origen, mucha gente sabe que sos cordobés, pero otros no. ¿Te sentís cordobés?
Sí, claro. Nací en Córdoba, viví allí hasta los ocho años y sigo yendo porque ahí vive mi padre. Toda mi vida la hice en Buenos Aires, pero me siento cordobés igual. La tonada queda siempre dando vueltas.
¿En qué barrio naciste en Córdoba?
Nací en barrio Los Paraísos.
Hay quienes te consideran, desde hace tiempo, el mejor cantor de tango de la Argentina. ¿Te sentís en ese lugar o creés que hay otros que cantan mejor que vos?
No creo mucho en los podios en el arte. A veces sirven para destacar el trabajo de uno, pero uno no sube al escenario para ganarse un premio. Sí siento el reconocimiento de la gente, de la prensa y del público, y eso te coloca en un lugar de preferencia. El gusto es subjetivo: si alguien dice que uno es el mejor, otro dirá que no. Pero me reconforta saber que lo que hago tiene aprobación.
Tenés una trayectoria muy larga, aunque sos joven. Yo te conocí como cantante de la Orquesta El Arranque. ¿Qué habías hecho antes de entrar allí?
Nada. Estudiaba canto lírico y El Arranque fue mi primer trabajo como cantor de tango. Llevo más de 27 años dedicados al género y siempre busqué marcar una diferencia en cómo producir mi carrera. Produje mis discos, armé mi propia orquesta típica con diez músicos cuando me decían que era una locura. Siempre traté de darle excelencia a todo, desde el sonido hasta la puesta en escena, y creo que esa dedicación también te distingue.
¿Te hubiera gustado nacer en la época de oro del tango?
No. Me hubiese gustado haber nacido en los años 30 solo para escuchar a Gardel en vivo, pero me siento feliz en la generación en la que nací. Elegí cantar lo que me representa, el paisaje que habito, que es Buenos Aires, y ahí aparece el tango. Probablemente no hubiese sido mejor cantante de rock o de folclore. El tango es lo que mejor me sale, aunque me gusta cantar otras cosas y siempre lo tomo como un desafío.
¿Cómo fue que el tango te encontró? Con tu edad podrías haber sido cantante de rock, de cumbia o de cualquier otro género.
Si me hubiese quedado en Córdoba, probablemente habría querido cantar cuarteto. De chico admiraba a los cantantes de Chébere. Pero en Buenos Aires empecé a estudiar canto lírico, para diferenciarme de lo que hacía mi familia y darle un marco más formal al canto. En ese camino apareció la voz de Gardel, y con él el tango. No fue una decisión consciente. Una vez entré a un boliche, me invitaron a cantar, sabía dos tangos y cuando los canté sentí algo muy fuerte, como si ese género me perteneciera. No fue que me resultara fácil, sino que me representaba en el cuerpo. Ahí supe que era lo mío.
Todos los cantores de tango, de todas las épocas, dicen que su referencia es Gardel. ¿Por qué pasa eso?
Porque Gardel está en un lugar supremo. Puede haber cantores que digan que su referente es Rivero o Goyeneche, pero si les preguntás a ellos, su referente era Gardel. Es la máxima aparición de la voz cantada. Técnicamente cantaba como un lírico, con una voz de barítono que podía ir al agudo, algo muy particular. Pero además hay un misterio en su sonido. Fue un adelantado en muchas cosas: en la construcción de su imagen, en el repertorio, en la forma de cantar. Inventó al cantor de tango y también fue el primero en transgredir su propio género, porque grabó foxtrot, canción napolitana, cantó en francés, en inglés, pero siempre siendo Gardel. Por eso sigue siendo incomparable.
Uno de tus trabajos más recordados es el disco dedicado a los grandes cantores de orquesta de la década del 40. ¿Cómo lograste ese homenaje sin caer en la imitación?
Cuando me fui de El Arranque empecé mi carrera solista con guitarras, pero tenía la obsesión de cantar los tangos con el sonido original de las grandes orquestas. Escuchaba esas introducciones con cuatro bandoneones y quería eso. Entonces decidí armar una orquesta típica y elegir un tema representativo de cada cantor: Podestá, Rufino, Fiorentino, Vargas, Castillo, entre otros. Incluso iba a las milongas a anotar qué temas bailaba la gente. Fue un trabajo muy pensado, con respeto por esos cantores, pero buscando una interpretación actual, no una copia.
Tu carrera muestra que siempre tomaste riesgos, como armar una orquesta grande o hacer homenajes conceptuales...
Sí, porque si no, me hubiese costado seguir dentro del género. Cantar tango solo por cumplir no me entusiasma. Me motiva hacer proyectos grandes, sostener una orquesta, presentar discos en teatros importantes, incluso en el Teatro Colón. Esas cosas son las que me mantienen con ganas de seguir.
Cantaste el himno en varios partidos de la Selección y tomaste una decisión particular: cantarlo de frente a los jugadores. ¿Por qué?
Fue una idea mía. Les propuse a dirigentes de AFA cantar el himno mirándolos a la cara. Muchas veces el himno se canta de espaldas y se pierde la emoción. La letra es muy fuerte y hay que transmitírsela a los jugadores. Lo propuse en 2018 y recién en 2021 me llamaron para hacerlo. Desde entonces lo canté varias veces así. Se genera una conexión muy grande; los jugadores se emocionan y uno también. Para mí es como una arenga emotiva.
Para cerrar, te pido que recomiendes un libro...
Recomiendo dos. Uno es una gran recopilación histórica sobre Gardel hecha por Varsky, muy completa. Y el otro es el "Zen aplicado al arte del tiro con arco”, un libro corto que habla de la conexión de la persona consigo misma y con lo que hace. A mí me ayudó mucho en distintos momentos, no solo en el canto, porque te hace volver a ese lugar interior donde todo tiene sentido.
Entrevista de Sergio Suppo.
Te puede Interesar
La Argentina, Hoy
El imitador santafesino habló sobre su relación con otros humoristas, el proceso para construir personajes y su presente en radio, televisión y teatro. Artículo
Amamos Argentina
El músico que participa del Festival Otoño Polifónico de Río Cuarto, habló de su emoción por tocar con la sinfónica, recordó su vínculo con España y contó que sueña con escribir un libro sobre su vida.
La Argentina, Hoy
El cineasta cordobés Santiago Fillol vive un momento singular en su carrera. La película Sirat, de la que es co-guionista, está nominada en la categoría de Mejor Película Internacional en los Premios Oscar.