Agustín Neme, intendente de Mar del Plata.

La Argentina, hoy

Agustín Neme: "Buscamos romper la lógica de una Mar del Plata que se piensa de diciembre a marzo"

19/08/2026 | 20:14

En un nuevo episodio de "La Argentina Hoy", por Cadena 3, Sergio Suppo habló con el intendente de Mar del Plata sobre su visión y los desafíos que su cargo conlleva.

Redacción Cadena 3

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Agustín Neme: "Buscamos romper la lógica de una Mar del Plata que se piensa de diciembre a marzo"

Sergio Suppo: Agradecidos de que haya hecho un lugar en su agenda, que imagino debe ser muy complicada y nutrida, porque gobierna una ciudad de 700.000 u 800.000 personas en forma permanente. Es una ciudad grande de la Argentina, con todos los problemas y las oportunidades que las ciudades grandes tienen. Si usted me tuviera que decir a qué se dedica hoy prioritariamente como intendente, ¿qué me diría? 

Agustín Neme: A servir a la gente. Yo lo tomo así. Es un sueño para uno y una responsabilidad enorme. Soy el intendente más joven de la historia de la ciudad. Tengo 41 años y soy cuarta generación de marplatense. Toda una vida acá: desde mis abuelos, mis padres, mis hermanos, yo y mis hijas. Es una responsabilidad enorme, pero se trata de servir a la gente y seguir siendo como soy. A mí la gente me ve yendo a hacer las compras, llevando a mis hijas al colegio o estando en un acto como ayer en el colegio con las nenas. Lógicamente, con la actividad diaria y la responsabilidad, pero me prometí a mí mismo y le prometí a la gente no dejar de ser yo, más allá del cargo que ocupo. Es estar al servicio de la gente, tratando de dar lo mejor todos los días. 

Te tocó reemplazar en diciembre a Guillermo Montenegro, que era el intendente en funciones y se fue como senador provincial. Vos eras concejal y asumiste. No puedes decir que sea una pesada herencia porque formas parte del mismo gobierno. 

Claro. Ya es casi automático. El rol es distinto, pero desde 2019 venimos con un equipo. Algunos ya no están, pero la mayoría sí, nos conocemos y eso fluye mucho mejor.

Hay una Mar del Plata que conocemos todos los argentinos, que es la de la temporada veraniega, una ciudad muy importante y significativa no solo por lo turístico. Si hoy tuvieras que explicar a alguien que ni siquiera es argentino qué es Mar del Plata, ¿cómo la definirías en un par de frases? 

Mar del Plata es la ciudad más hermosa del mundo. Para nosotros es así. Estamos convencidos de que es una ciudad con una riqueza natural enorme. Pero también, como bien decís, con un crecimiento en los últimos años. Intentamos hacer un quiebre en la lógica que Mar del Plata arrastraba durante décadas. Se la pensaba siempre de diciembre a marzo y nosotros nos abocamos a pensar una ciudad durante todo el año. No somos solo una ciudad turística. Hoy Mar del Plata es una ciudad industrial, una realidad que hasta el propio marplatense a veces no conoce. Tiene un puerto productivo por excelencia, un parque industrial que ya no tiene lugar —estamos construyendo un segundo con firmas internacionales y nacionales de primer nivel—, un cordón frutihortícola de los más grandes de la provincia de Buenos Aires y somos, por ejemplo, los principales exportadores de kiwi. Ya tenemos cuatro viñedos, uno en funcionamiento hace tiempo y tres que comienzan a operar. Hay un movimiento importante. Ni hablar de la construcción: aún en pandemia, cuando arrancó lo que se conoció como la “huelga a la japonesa” que comenzó en Mar del Plata, tenemos pleno empleo en la construcción. 

Hoy Mar del Plata tiene pleno empleo.

Hoy tiene pleno empleo. Con las tensiones que genera la economía a nivel nacional, se observa que una construcción que iba a un determinado volumen empieza a ir un poco más lento. Pero lo que hemos logrado no lo hicimos solos desde la política. Lo hicimos con el sector privado y con el gremio. Esa concepción de trabajar lo público y lo privado para hacer las cosas más fáciles es lo que ha puesto la mirada en Mar del Plata desde lo nacional e incluso desde lo internacional. Haber recuperado el turismo joven, que Mar del Plata había perdido hace décadas, hizo que a través de los jóvenes volvieran los padres y los abuelos. Hay un movimiento en la ciudad durante todo el año, que es el que nosotros queremos llevar adelante.

Déjame detenerte en eso que parece un detalle. ¿Cómo hicieron para atraer a los jóvenes que en otras épocas no venían necesariamente a Mar del Plata o venían solo como parte de la familia? Antes se había perdido y se iban a localidades de la costa como Gesell. 

Trabajamos con el sector privado para ver cómo recuperar ese sector tan importante. Hoy en Mar del Plata, en la temporada de verano pero también en distintas fechas del año, tenés la misma programación que termina en España, en Ibiza o en las grandes ciudades. Eso volcó a un montón de jóvenes a nuestra ciudad, no solo con la música electrónica, sino con diversificaciones de música de playa y culturales. Eso hizo que esos jóvenes vengan, y en verano los ves con su familia. Haber recuperado eso le dio un movimiento muy importante a la ciudad y también cambió la lógica de las obras de teatro que vienen a Mar del Plata, porque saben que hay muchos grupos de jóvenes y empezó a haber una apuesta para que vayan al teatro. 

Al principio me decías que siempre se pensó a Mar del Plata como una ciudad de fuerte actividad en los meses del verano. Pero el turismo ha cambiado en la Argentina: ya no vienen las familias a quedarse tres o cuatro meses, sino que vienen antes, después pasaron a una quincena y ahora vienen cinco o seis días. Al mismo tiempo hay una serie de feriados largos que son una oportunidad para los destinos turísticos. ¿Cómo encaran ustedes ese desafío para que venga gente fuera de la temporada de verano? 

Por un lado, nosotros no pensamos ya solo con la lógica del turismo. Pensamos la ciudad durante todo el año, tengamos feriados, estemos en verano o no. Lógicamente trabajamos una estrategia de nicho y de segmentación, siempre con el privado. La gastronomía de Mar del Plata es una de las mejores del país, no porque lo digamos nosotros, sino porque así está catalogada. Hay una camada de chefs de importancia nacional e internacional que llevan adelante sus proyectos. Eso nos ha permitido una recepción distinta. Las vacaciones que conocíamos ya no son de un mes ni de quince días, son cortas o escapadas. Pero más allá de la estrategia turística, apuntamos a una ciudad industrial por sus firmas, su parque industrial, su volumen, sus pymes, su comercio, su cordón frutihortícola, su puerto, el crecimiento de la construcción y el crecimiento del esparcimiento hacia la zona sur, que tiene un potencial enorme, como Chapadmalal. Hay una diversificación económica que nos permite eso. Estamos convencidos de que así debe ser y así lo recepcionó la ciudadanía, el sector privado y los sindicatos: pensar Mar del Plata desde otra concepción, durante todo el año.

¿Cómo se hace para gobernar una ciudad de casi 800.000 habitantes permanentes —a veces un millón o dos en el verano— con un gobierno provincial que está en las antípodas políticas de ustedes?

Mar del Plata es más grande que nueve provincias. En extensión es siete veces más grande que la Capital Federal. Si bien el último censo dio algo de 670.000 habitantes, somos más, y ni hablar durante la temporada. Más allá de lo ideológico, mi objetivo es defender a la ciudad. Cuando se toman decisiones en contra de la ciudad, ahí voy a estar levantando la voz. Vengo de una generación que cree que se pueden hacer las cosas de otra manera. A la gente ya no le interesan los grandes discursos ni esa política tan tradicional: quiere hechos, cercanía, que estés presente, no discusiones. En estos seis años hemos vivido de todo. Yo defiendo a Mar del Plata y todo lo que sea bueno para Mar del Plata, ahí voy a estar. 

En esa defensa, ¿hay puntos en común sobre los que se puede trabajar en cuestiones concretas con la provincia o es difícil la relación? 

En algunas cuestiones se han logrado avances, en otras lamentablemente no. Estamos en un proceso judicial con la provincia por Punta Mogotes, que inició Guillermo. Es provincial, aunque históricamente fue de la municipalidad. Nos dijeron que nos lo devolvían, pero quieren llamar a licitación de las concesiones por 20 años más. Es decir, los marplatenses no lo veríamos. Nosotros dijimos que no: Punta Mogotes es de los marplatenses. Es un gran espacio de playas, pasando el puerto, con kilómetros de playa y 24 balnearios. Primero porque siempre fue de los marplatenses y segundo para seguir construyendo esta lógica de ciudad que queremos. Es un lugar icónico. Son cuestiones que han quedado en la historia. La Rambla, por ejemplo: mucha gente no sabe que no es de Mar del Plata, es jurisdicción provincial. Ahí está el casino, el Hotel Provincial, etcétera. La obra que se está haciendo ahora la prometieron hace seis años y la empezaron hace poco. El verano pasado fue un caos. Esperemos que este verano ya esté. Lo mismo pasa con la Ruta 88 o con el Lobo Marino, que es un ícono de Mar del Plata y no depende de nosotros. Uno intenta trabajar porque hay cosas para hacer, pero son situaciones ilógicas que suceden.

¿Cómo está hoy la industria de la pesca, que siempre fue muy importante para Mar del Plata y que ha pasado por varias crisis?

Ni yo como intendente ni ningún intendente tiene injerencia en el puerto de su ciudad. Cero. Es provincial: un consorcio provincial con un cargo político puesto por la provincia. Es un sector económico que impacta de lleno socialmente, por supuesto. El contacto con el sector existe cuando hay situaciones complejas, para gestionar, pero el intendente no tiene decisión. Hoy estuve en el INIDEP recorriendo las instalaciones, que son un orgullo, y hablábamos de esto. Ellos ven un crecimiento muy grande en los últimos meses y en la comparación interanual de la actividad pesquera. La pesca tiene distintos eslabones: el fresquero, la lancha amarilla o el intermedio quizás están con mayor dificultad por costos o por el combustible. El procesamiento del pescado en algunos casos se hace en el mar, en la misma embarcación, y en otros se hace en tierra. Los volúmenes están bien: la temporada de calamar fue muy buena y ahora el langostino está muy bien. La actividad va en función del recurso y del valor económico, sobre todo de la exportación. Hoy muchos están dedicados al langostino y eso repercute en la mano de obra en tierra. Yo siempre digo que el puerto de Mar del Plata tiene que pensarse como un puerto logístico multipropósito. No podemos depender solo de la pesca. Hay que tratar de que todos los productos de la ciudad salgan por el puerto de nuestra ciudad, cosa que no está pasando. 

Nunca pude entender por qué en Mar del Plata no paran los cruceros.

Estamos trabajando en eso. Hacia fin de año creo que viene uno. Hay un montón de situaciones en cuanto al calado, al amarre, etcétera, que hay que trabajar. Eso quizás es un poco más fácil. Lo que a mí me interesa, no solo con la pesca sino con el cordón frutihortícola y el parque industrial —tenemos empresas de nivel internacional, algunas de las cuales hay una o dos en el mundo y una está acá—, es poder sacar toda la producción por Mar del Plata y no hacer Mar del Plata-Buenos Aires, volcar el contenedor en Buenos Aires y que salga desde ahí. Es sentido común. Hoy es una situación económica que estamos estudiando para que eso salga de nuestra ciudad, porque permite otra rama de trabajo que no va directamente con la pesca, sino con un puerto logístico.

Hay que explicar a quienes no son bonaerenses que las ciudades en la provincia de Buenos Aires, los partidos, pueden incluir varias localidades. Vos formalmente sos intendente de General Pueyrredon, que incluye otros pueblos más chiquitos. 

Exacto. Mar del Plata y Batán, y zona rural. Mar del Plata tiene el segundo cordón frutihortícola más grande de la provincia y creo que el tercero del país. Además, en cuatro años se convirtió en el tercer polo tecnológico del país, con el distrito tecnológico, empresas de primer nivel y empuje a los chicos que están estudiando tecnología. Eso fue un trabajo creando el Instituto Tecnológico, asociándonos a los privados y generando beneficios para que esas empresas se radiquen. Hoy tenemos firmas que de chico ni loco me hubiera imaginado que estarían en Mar del Plata.

El turismo debe ser, sin embargo, el tema más importante para la ciudad.

Es uno de los temas. Sí. Todo va con todo: la industria es muy fuerte, la construcción es muy fuerte, el turismo ni hablar, la pesca, el comercio… Todo está relacionado. Esa es la lógica que propusimos y proponemos: Mar del Plata todo el año. El turismo no solo de verano, sino también en invierno, buscando superar las dificultades climáticas. Hay muchas cosas para hacer en esta época. Tenemos paisajes que mucha gente no conoce porque se vuelca a la costa. Yo invito a que vayan a Sierra de los Padres o a la Laguna de los Padres. Son paisajes únicos. Quien viene a Mar del Plata, muy pocas personas van, y cuando conocen la Laguna de los Padres ven algo distinto a lo que uno imagina de la ciudad. Muy poca gente que visita nuestra ciudad sabe que eso lo tenemos acá.

El programa termina con un pedido: no te va a costar dinero. Simplemente un consejo. ¿Qué recomendarías? Un libro, una película o una serie.

Me gusta mucho leer. Recomiendo Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena. Lo leí hace mucho, me lo había recomendado mi tía. Es un hermoso libro. Después salió la película. Lo recomiendo mucho. 

Entrevista de Sergio Suppo.

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