La Asociación Madres Territoriales contra las adicciones y una historia conmovedora.

Lo urgente e importante

"Un adicto que llega desde la calle está desolado, sin dignidad y con vergüenza"

17/11/2022 | 22:36 | Gabriel hoy puede hablar “libre de consumo” y, junto a Betina, hacen un trabajo encomiable en la Asociación Madres Territoriales Contra Adicciones de barrio Cabin 9. Su testimonio en Cadena 3 Rosario.  

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La Asociación Civil Madres Territoriales Contra las Adicciones realiza un intenso trabajo en Cabin 9, el periférico barrio de Pérez ubicado casi en el límite con Rosario. Allí se asiste a personas adictas, así como a sus familiares y amigos.

“Soy una persona en rehabilitación, que hoy esté en una institución no quiere decir que esta enfermedad, con la que se lucha todos los días, haya pasado. Se trata de poder ayudar y contener a un montón de chicos que acuden por nuestra ayuda”, dijo Gabriel Tirabasso, acompañante y operador socio-terapéutico de la Asociación, en diálogo con Rodrigo Ipolitti en Informados al Regreso por Cadena 3 Rosario.

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“Llegué por la problemática de mi hijo mayor, que lamentablemente está pasando un mal momento con las adicciones, más que nada para que le den apoyo a mi mujer, la madre, y yo justo me había recibido de operador técnico en adicciones, se dio todo para empezar a trabajar, para contener a los chicos que están intentando un camino, voy hablando desde mi experiencia”, explicó.

El hombre de 47 años contó que empezó a consumir los 14 y lo hizo “sin parar” hasta los 26, tras lo cual pasó 14 años sin consumir y tuvo una recaída hace 4 años. 

“Dios me dio la bendición de poder mirarme al espejo y preguntarme si quería morir o al menos intentar cambiar mi vida, lo hice. Un adicto que está en la calle, viene prácticamente desolado, sin dignidad, con mucha angustia tristeza y mucha vergüenza, lo primero que les digo es que hay que correrla porque llegar hasta aquí es algo para ponerse orgulloso”, resaltó.

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Tirabaso sostuvo que día a día intenta devolver “el amor” que le brindaron. “Desde mi lucha, a todo aquel que este padeciendo la angustia de las adicciones: que pida ayuda porque se puede salir, no hay nada más lindo que vivir libre, poder decidir uno mismo formar una familia o un microemprendimiento”, expresó.

Desde la Asociación vienen advirtiendo especialmente por el avance del paco, una droga considerada muy agresiva, por la feroz dependencia que genera y veloz deterioro que produce.

Funciona actualmente en un club con anclaje en Cabin 9, pero también trabajan en otras zonas como los barrios más vulnerables de Rosario, entre ellos Tablada, La Sexta, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria. Estarían necesitando lugares interdisciplinarios de rehabilitación terapéutica y residenciales para chicos y chicas con sus hijos.

Alerta por "patología dual"

Por su parte, la titular de la Asociación Civil, Betina Zubeldía, afirmó que las personas llegan allí “rotos, no esperanzados ni de ninguna otra forma positiva”.

Lamentablemente no tenemos prevención y al no tenerla lo único que nos abraza es la desesperación. Tener un hijo o un familiar adicto es una bomba atómica entre tus cuatro paredes sin embargo al otro día tenés que salir con una sonrisa a cumplir con trabajo, tareas”, advirtió.

En esa línea, la mujer enfatizó en la necesidad de contar con políticas públicas en torno a estas problemáticas, sobre todo preventivas y orientadas a la salud mental.

“Es muy injusto, en el siglo de los derechos de las personas, planteamos el derecho a la salud, luchando por una ley de salud mental. Eso de que tienen que tocar fondo, estar destrozados y haya que juntarlos con cucharita para nosotros no está bueno. Hay chicos y chicas que estamos viendo con patología dual, un problema psiquiátrico junto con el problema de consumo. En muchos casos, eso significa no volver más a lo que era. Se desarrollan patologías donde tenemos una persona parecida a un vegetal, o esperar que delincan, maten o provoquen una situación extrema, poniendo vidas en riesgo, no solo la del adicto. No queremos eso para nuestra juventud”, cerró Zubeldía.