Fuera de foco
29/08/2026 | 13:29
Redacción Cadena 3
*Por Pancho Marchiaro.
Susana Lescano es de esas artistas cuya obra podemos encontrar en una colección privada, una galería o una feria, pero que, sobre todo, forma parte del espacio público. Sus esculturas están ahí, integradas a la ciudad, atravesadas por el movimiento cotidiano de quienes pasan, se detienen, las recorren y, muchas veces, se apropian de ellas.
Nacida en Córdoba en 1948, se formó en la Escuela de Artes Dr. Figueroa Alcorta, hoy parte de la Universidad Provincial de Córdoba. Sus primeros pasos estuvieron ligados especialmente a la cerámica, al contacto directo con la materia, a amasar y modelar las formas. Una búsqueda por el volumen que con los años fue creciendo hasta alcanzar otra escala: la de la propia ciudad.
Recorrer Córdoba siguiendo las esculturas de Lescano permite descubrir algunas de esas huellas.
En el CPC de Argüello, por ejemplo, encontramos uno de sus grandes nidos, una estructura que dialoga con la arquitectura y con el movimiento cotidiano de los vecinos de la zona norte de la ciudad.
Décadas después, esa búsqueda volvió a expresarse a gran escala con “La negación de lo perfecto”, obra ganadora del Concurso Nacional de Escultura de Gran Escala e instalada en 2024 en el campus de la Universidad Siglo 21.
Hay algo que se repite incluso cuando cambian los materiales, las dimensiones y los lugares: las obras de Lescano parecen contener. Nidos, entramados, círculos y estructuras que envuelven el espacio y que, a pesar de estar construidos con materiales pesados, consiguen cierta ligereza.
Pero hay una obra en particular en la que me interesa detenerme.
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Frente a Plaza España, en uno de los ingresos al Parque Sarmiento, se encuentra el Paseo del Bicentenario, realizado en 2010. Para muchos cordobeses son, simplemente, los Aros del Bicentenario.
Se trata de 201 grandes anillos que construyen un recorrido por el tiempo. Cada uno representa un año y lleva grabado un acontecimiento significativo de la historia de Córdoba, Argentina o el mundo. Los hechos fueron seleccionados a partir de la participación de lectores de distintos medios de comunicación con motivo del Bicentenario argentino.
Pero lo interesante es que Lescano no construyó una cronología para observar a la distancia sino que construyó un lugar para atravesarla.
Entre los aros la gente camina, juega, se encuentra, toma mate, conversa o simplemente descansa. La historia deja así de ser una sucesión de fechas para convertirse en territorio, un lugar para estar, casi un hogar. Podemos entrar en ella, recorrerla y habitarla.
Dentro del conjunto hay, además, 16 aros blancos que recuerdan a mujeres protagonistas de la historia de Córdoba, vinculados con “Las nuestras, mujeres que hicieron historia por Córdoba”, con edición de Reyna Carranza.
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/Fin Código Embebido/Hay algo profundamente circular en el universo de Susana Lescano. Y no solamente por las formas que aparecen en sus esculturas.
El círculo une un final con un comienzo. Habla de ciclos, de continuidad, de encuentro. En los Aros del Bicentenario esa geometría adquiere además una dimensión histórica: cada pieza representa un momento diferente, pero todas terminan formando parte de una misma constelación.
Por eso me gusta pensar que Lescano produce esculturas, pero también produce ritmo en una trama poética.
Susana Lescano, dio a luz mucha música, con ritmo, color, ciclos y una mirada poderosamente femenina. Esa musicalidad en la repetición de las formas, en los espacios que quedan entre ellas, en la manera en que el cuerpo puede atravesarlas es un paisaje que aparece y desaparece mientras caminamos.
Y hay también algo maternal en muchas de sus obras. Una voluntad de contener, envolver y reunir. La fecundidad y la “maternalidad” pueden ayudarnos a pensar esa combinación de fragilidad y fortaleza que aparece una y otra vez en su producción.
Quizás allí esté una de las mayores virtudes de su trabajo: lograr que el metal pesado parezca ligero, que una forma geométrica pueda respirar y que una escultura monumental no se imponga sobre el espacio sino que dialogue con él.
Los Aros del Bicentenario llevan más de una década en uno de los lugares más transitados de Córdoba. Ya no son solamente una obra instalada en el Parque Sarmiento. Son parte de su paisaje y también de la memoria de quienes lo recorren.
Y quizá esa sea una de las formas más interesantes que puede alcanzar el arte público: dejar de ser algo que simplemente miramos para convertirse en un lugar que habitamos.
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¿Quién es Susana Lescano?
Es una artista nacida en Córdoba en 1948, formada en la Escuela de Artes Dr. Figueroa Alcorta, vinculada a la escultura y la cerámica.
¿Qué son los Aros del Bicentenario?
Son 201 grandes anillos en el Paseo del Bicentenario, que representan un año y un acontecimiento significativo de la historia.
¿Cuándo se realizó el Paseo del Bicentenario?
Se realizó en 2010 y está ubicado frente a Plaza España, en el Parque Sarmiento de Córdoba.
¿Cómo se relacionan las obras de Lescano con el espacio público?
Las esculturas de Lescano están integradas al espacio público, permitiendo que la gente interactúe y habite el arte.
¿Por qué son importantes las obras de Lescano?
Logran que el metal pesado parezca ligero y que las esculturas dialoguen con el espacio, convirtiéndose en parte del paisaje y de la memoria colectiva.
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