Una opinión calificada. Cid elogió los rápidos avances en materia de sensores.

Expoagro 2026

Los sensores de malezas marcan el rumbo de la pulverización agrícola

13/03/2026 | 09:27

El Ing. Ramiro Cid, especialista en pulverizaciones agrícolas, compartió con El Campo Hoy sus impresiones sobre las novedades tecnológicas que se exhiben en Expoagro.  

Redacción Cadena 3

Audios

Ramiro Cid

En las calles de Expoagro, la innovación tecnológica vuelve a ser protagonista. Entre máquinas cada vez más inteligentes y sistemas digitales aplicados al manejo agronómico, una de las tendencias que más llama la atención de los especialistas es la rápida expansión de los sensores de malezas. 

Así lo señaló el Ingeniero Ramiro Cid, especialista en pulverizaciones agrícolas, en diálogo con El Campo Hoy, donde analizó el impacto que estas herramientas están teniendo en el manejo de fitosanitarios.

Según explicó Cid, el cambio más evidente en la muestra es la diversidad de tecnologías disponibles. “Lo primero que me llamó la atención es cómo se están difundiendo los sensores de malezas”, señaló. Durante años el mercado estuvo dominado por pocas soluciones, pero la situación cambió rápidamente. “Antes era solamente uno o dos sistemas conocidos. Ahora no: prácticamente todas las empresas que trabajan con tecnología en fitosanitarios tienen su propio sensor”.

El especialista estima que actualmente al menos seis o siete sistemas diferentes compiten en el mercado, cada uno incorporando mejoras en precisión y capacidad de detección. El avance más importante está en el salto tecnológico que permitió ir más allá del clásico reconocimiento de “verde sobre verde”.

Hoy, varios de estos sensores incorporan cámaras capaces de diferenciar cultivo de maleza, lo que amplía enormemente el campo de aplicación. “Antes básicamente pensábamos en barbechos. Ahora estamos trabajando también con sensores dentro de los cultivos”, explicó Cid. Esta posibilidad abre un nuevo escenario para cultivos extensivos donde el control selectivo de malezas puede realizarse en pleno desarrollo del cultivo.

Ahorro y sustentabilidad

La adopción de estas herramientas implica un cambio profundo en la lógica de las pulverizaciones. Para Cid, el impacto principal es doble: económico y ambiental.

“Es un cambio total”, afirmó. Por un lado, la aplicación selectiva permite un ahorro muy importante de herbicidas, ya que el equipo solo pulveriza donde detecta malezas. Por otro, la reducción del volumen aplicado se traduce en menor impacto ambiental.

En sistemas como el maíz, donde históricamente el control químico fue intensivo, esta tecnología podría modificar el paradigma productivo. “Venimos de muchos años con esquemas bastante poco eficientes en ese sentido, y ahora eso está cambiando”, señaló.

El futuro: automatización y robótica

El ritmo de innovación en este campo es vertiginoso. Aunque evita hacer predicciones categóricas, Cid considera que el camino apunta hacia procesos cada vez más automatizados.

“Esto viene avanzando muy rápido. En los próximos años la tendencia va hacia sistemas cada vez más automatizados, incluso robotizados”, adelantó.

A la par de los sensores, también aparecen mejoras en los equipos autopropulsados, especialmente en los sistemas hidráulicos y de pulverización. Entre ellas se destacan tecnologías que permiten que las líneas de aplicación permanezcan cargadas, evitando retrasos cuando se activan los picos.

Esto mejora la precisión de la aplicación y abre la puerta a un manejo más avanzado: la pulverización por secciones o manejo sitio específico, donde cada parte del lote recibe exactamente la dosis necesaria.

Adopción tecnológica: el factor económico

La velocidad con la que estas tecnologías se expandan dependerá, en gran medida, de la respuesta económica que obtengan los productores.

Cid explica que la adopción tecnológica en el agro suele seguir un patrón bastante claro: primero aparece un grupo pequeño de productores innovadores que prueban las herramientas. Si los resultados son positivos, el resto del sector comienza a sumarse hasta que la tecnología se vuelve masiva.

“En el caso de los sensores de malezas, al cabo de uno o dos años los productores ven claramente las diferencias económicas”, aseguró.

Un cambio que ya empezó

Aunque todavía quedan desafíos técnicos —como la integración de mapas de aplicación y el perfeccionamiento del manejo sitio específico— el especialista cree que el avance es inevitable.

“Quizás falta un poco para que todo eso esté plenamente integrado, pero creo que muy pronto lo vamos a tener”, concluyó.

En Expoagro, mientras tanto, la señal es clara: la pulverización agrícola está entrando en una nueva era, donde sensores, inteligencia artificial y automatización prometen transformar la manera en que se manejan los cultivos en el campo.

Federico Aguer

Te puede Interesar

© Copyright 2026 Cadena 3 Argentina