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18/05/2026 | 12:11
Redacción Cadena 3
Federico Albarenque
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Pantallas: cada vez más chicos tienen problemas para correr, saltar y coordinar
Cada vez más docentes, pediatras y especialistas en actividad física advierten una pérdida de habilidades motrices en niños y adolescentes. La dificultad para correr, saltar, frenar, mantener el equilibrio o coordinar movimientos básicos empieza a repetirse en plazas, clubes y escuelitas deportivas.
El problema, según coinciden los profesionales, está vinculado al avance del sedentarismo, el uso excesivo de pantallas y la reducción del juego libre al aire libre. También señalan que la pandemia aceleró una tendencia que ya venía en crecimiento y que podría tener consecuencias físicas, sociales y de salud a futuro.
"Estamos enseñando ejercicios que chicos de ocho o nueve años antes ya tenían incorporados naturalmente", explicó Mario Bordón, profesor con más de tres décadas de experiencia en el trabajo con niños. Para el docente, muchos menores presentan inseguridad corporal y dificultades para coordinar movimientos simples.
Bordón resumió el fenómeno con una frase concreta: "Se mueven mal porque se mueven menos". Según sostuvo, la combinación de menos juego espontáneo, más tiempo en interiores y una presencia constante de dispositivos electrónicos modificó la relación de los chicos con el movimiento. "Antes quedarse en casa era un castigo. Hoy muchos chicos prefieren estar quietos porque el estímulo digital les genera satisfacción inmediata", señaló.
El pediatra Sergio Snieg, integrante del Comité Nacional de Pediatría Ambulatoria de la Sociedad Argentina de Pediatría, explicó que entre los especialistas comenzó a utilizarse el concepto de "analfabetos motrices" para describir a niños que tienen dificultades para realizar movimientos básicos.
El profesional remarcó que entre los 7 y los 12 años se desarrolla una etapa clave, conocida como "la edad de oro del aprendizaje motor", en la que el cerebro aprende a coordinar movimientos a través del juego, la actividad física y la exploración del cuerpo.
Sin embargo, advirtió que durante y después de la pandemia muchos chicos reemplazaron esas experiencias por largas horas frente a celulares, computadoras y tablets. "Hay una pérdida de la noción de la propiocepción, que es la capacidad del cerebro para percibir la posición y el movimiento del cuerpo sin necesidad de mirar", explicó.
Según Snieg, esa alteración puede derivar en torpeza, inestabilidad, dependencia visual para moverse y mayor riesgo de lesiones.
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/Fin Código Embebido/Los especialistas remarcan que el sedentarismo infantil no sólo impacta en la coordinación o en la postura. También está asociado al aumento de casos de obesidad, hipertensión y enfermedades metabólicas en edades cada vez más tempranas.
Para Mariano Ferro, especialista en fisiología del ejercicio y autor del libro Analfabetos motrices, la situación representa una emergencia pediátrica silenciosa. "El tiempo que los chicos pasan frente a un celular cuadruplica el destinado al movimiento", afirmó.
Ferro sostuvo que muchos niños crecieron en un contexto de encierro, sobreestimulación digital y falta de juego espontáneo. "A los chicos se les murió la capacidad de autogestionar su propia recreación", señaló, al advertir que gran parte de las actividades infantiles actuales están organizadas y controladas por adultos.
El especialista también alertó sobre el efecto del estímulo constante que generan las pantallas. "El cerebro está acostumbrado al estímulo constante del scrolleo y eso genera más placer inmediato que salir a correr o andar en bicicleta", explicó.
En la misma línea, el preparador físico Mario Mouche consideró que el movimiento debe entenderse como una necesidad básica durante la infancia. "El movimiento es salud y es vida", afirmó.
Mouche señaló que algunos padres, por temor a lesiones o accidentes, limitan las actividades físicas de sus hijos y terminan favoreciendo hábitos sedentarios. Por eso, insistió en recuperar el juego libre, las actividades al aire libre y el contacto cotidiano con el movimiento.
"Todo vale: correr, andar en bicicleta, jugar en la plaza, nadar o practicar algún deporte", sostuvo. También aclaró que cierta torpeza puede ser normal en edades tempranas, aunque remarcó que la preocupación aparece cuando los chicos eligen de manera permanente la quietud y pierden interés por moverse.
Los especialistas coinciden en que la situación todavía puede revertirse con hábitos saludables, actividad física diaria y límites en el uso de dispositivos electrónicos. La recomendación principal es que niños y adolescentes realicen al menos una hora de movimiento por día, ya sea a través de deportes, juegos o actividades recreativas.
Además del impacto físico, advierten que el exceso de pantallas también puede profundizar problemas vinculados al aislamiento, la socialización y la salud emocional. Mientras tanto, en clubes, escuelas y plazas, la escena se repite con mayor frecuencia: chicos con dificultades para correr, saltar o coordinar movimientos básicos en una etapa en la que el cuerpo debería estar aprendiendo justamente a moverse.
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¿Qué problema están enfrentando los niños y adolescentes? Están enfrentando una pérdida de habilidades motrices debido al sedentarismo y el uso excesivo de pantallas.
¿Quiénes advierten sobre esta situación? Docentes, pediatras y especialistas en actividad física están advirtiendo sobre este problema.
¿Cuándo se agudizó el problema? La situación se agudizó durante y después de la pandemia.
¿Dónde se observan estas dificultades? Se observan en plazas, clubes y escuelitas deportivas.
¿Por qué es importante abordar esta situación? Es importante porque puede tener consecuencias físicas, sociales y de salud a futuro, incluyendo obesidad y lesiones.
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