Arte en la Plaza Rubén Darío
21/09/2026 | 00:47
Redacción Cadena 3
Buenos Aires, 21 de septiembre (NA) - La primavera ha sido durante siglos una de las grandes imágenes de la literatura y la poesía. Esta estación simboliza el renacer, lo que vuelve a la vida tras el frío invierno, además de ser una metáfora de comienzos, juventud y esperanza. El poeta mexicano Octavio Paz la imaginó avanzando "con pies de agua", mientras que Gustavo Adolfo Bécquer la asoció con el regreso de las golondrinas y Pablo Neruda convirtió su nombre en una imagen de resistencia y renovación. También en la música ha sido un tema recurrente: desde Nina Simone, Jobim, Frank Sinatra, Santana y Tanguito hasta Teresa Parodi, Manu Chao, Soda Stereo, Palito Ortega e Ismael Serrano han dedicado canciones a la estación que para muchos representa el florecer del amor. En la música clásica, resalta La primavera, parte de Las cuatro estaciones de Vivaldi.
Esa idea de resurrección de la naturaleza también encontró una expresión en las artes plásticas, donde flores, luz, cuerpos jóvenes y referencias a la mitología clásica han construido diversas representaciones de una estación asociada con la vida. Ejemplos son La primavera, de Botticelli; la versión de Monet; Almendro en flor, de Van Gogh; o la escultura Eterna primavera de Auguste Rodin, entre muchas otras.
En Buenos Aires, una de esas representaciones ha tomado forma en mármol de Carrara. La Primavera, del escultor francés León Ernest Drivier, se concibió como un grupo escultórico compuesto por tres figuras femeninas desnudas. La obra propone una composición en la que los cuerpos se presentan en una actitud armoniosa y clásica, vinculada con la idea de renovación que históricamente se asocia con la estación.
La escultura forma parte del patrimonio escultórico gestionado por Monumentos y Obras de Arte (MOA) de la Ciudad de Buenos Aires y fue adquirida por la ex Municipalidad de la Ciudad. Su ubicación es la Plaza Rubén Darío, uno de los espacios porteños donde se han incorporado obras escultóricas de artistas europeos.
La estación primaveral también ha permitido, a través de las artes plásticas, trabajar con el color, la luz y las formas de la naturaleza, además de recuperar tradiciones mitológicas vinculadas con figuras como Flora, asociada a las flores y la fertilidad. En el caso de Drivier, esta sensibilidad se traduce al lenguaje escultórico y al cuerpo humano, sin recurrir a una representación literal del paisaje primaveral.
El material seleccionado refuerza esa búsqueda. La Primavera fue esculpida completamente en un bloque de mármol de Carrara, una piedra que permite construir superficies y volúmenes con una notable presencia formal. Las tres figuras femeninas concentran la composición y convierten al cuerpo en el principal vehículo para expresar el concepto de la obra.
La pieza lleva la firma de Drivier (1878-1938), originario de Grenoble-Isère. Su trayectoria estuvo vinculada a Rodin, una de las figuras fundamentales de la escultura moderna francesa. Según los antecedentes sobre el artista, Drivier llegó a trabajar en su estudio. Se destacó por su capacidad para abordar obras importantes y su maestría lo comparó con otro gran nombre de la escultura francesa, Émile-Antoine Bourdelle.
La presencia de Drivier en Buenos Aires forma parte de un fenómeno más amplio en la cultura porteña de aquella época. La incorporación de numerosas obras de artistas franceses evidencia la voluntad de ciertos sectores del paisajismo y la arquitectura de la ciudad de reproducir modelos relacionados con París. En este contexto, esculturas y espacios públicos establecieron un vínculo directo con las tendencias artísticas europeas.
Drivier dejó varias obras en Buenos Aires, entre ellas El hombre parlante, situada en la Plaza Intendente Alvear; y los monumentos dedicados a Francisco Alcobendas y Miguel Cané, emplazados en el Palacio Municipal, además de La Primavera.
La obra tiene una historia que reúne una antigua asociación entre la estación y la renovación de la vida, una tradición artística de raíz clásica y la huella que dejaron en Buenos Aires los escultores franceses vinculados con la escuela de Rodin.
¿Qué representa la escultura 'La Primavera'?
La escultura simboliza el renacer de la vida y la renovación asociada a la estación primaveral.
¿Quién es el autor de la obra?
La obra fue realizada por el escultor francés León Ernest Drivier.
¿Dónde se encuentra ubicada la escultura?
"La Primavera" se encuentra en la Plaza Rubén Darío, en Buenos Aires.
¿Qué material se utilizó para la escultura?
La escultura fue esculpida completamente en mármol de Carrara.
¿Cuándo fue adquirida la obra?
La escultura fue adquirida por la ex Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
[Fuente: Noticias Argentinas]
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