Messi, amo y señor del sueño mundialista de Argentina. (Foto: AFA)

Opinión

Ancelotti creyó en la intensidad; el Mundial volvió a creer en los cracks

08/07/2026 | 00:38

El entrenador de Brasil aseguró que las estrellas no serían determinantes en esta Copa del Mundo. Sin embargo, cuando los partidos comenzaron a cerrarse, fueron Messi, Neymar, Mbappé, Haaland y Kane quienes volvieron a marcar la diferencia. 

Redacción Cadena 3

Ignacio García Iturriza

"He visto equipos no favoritos que juegan muy bien al fútbol que jugaron al fútbol de intensidad", lanzó Carlo Ancelotti tras el triunfo de Brasil sobre Haití. Y agregó: "Creo que va a ser un fútbol mundial de intensidad. Teniendo en cuenta, por ejemplo, que Argentina no juega un fútbol de alta intensidad. Yo creo que las estrellas no van a determinar este Mundial", finalizó el DT. Su frase no pasó desapercibida y los acontecimientos terminaron de sepultarla.

Faltan veinte minutos para el final del partido. Neymar mira al cielo y sabe que esa puede ser una de sus últimas oportunidades para conducir a Brasil hacia un título mundial. El mismo entrenador que lo había dejado afuera durante gran parte de las Eliminatorias y esperó hasta último momento para incluirlo en la lista decide mandarlo a la cancha para intentar torcer una historia que se le escapaba ante la disciplinada Noruega.

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Poco antes también había apostado por Endrick. El joven delantero tuvo el empate en sus pies, pero desperdició un mano a mano inmejorable. Del otro lado apareció la diferencia que suele existir entre una promesa y una realidad. Erling Haaland aprovechó dos desatenciones defensivas y castigó con la naturalidad de los grandes goleadores. El "androide" llegó a siete tantos en cinco partidos. Apenas los celebró. Pareciera que el gol, para él, forma parte de una rutina.

Brasil comenzaba a despedirse del Mundial sin rebeldía. Vinicius no encontraba espacios, la circulación de la pelota era estéril y el equipo parecía resignado. Hasta que apareció Neymar. Primero desde el enojo, con una infracción sobre Martin Ødegaard que terminó despertando a sus compañeros. Después desde el fútbol. Brasil adelantó sus líneas, empujó a Noruega contra su arco y el partido cambió de dueño. Nyland evitó el descuento con una atajada extraordinaria, pero minutos más tarde Neymar transformó un penal en gol y lo gritó con furia, mirándolo al arquero y desafiándolo con una frase que recorrió el mundo: "Conmigo, no".

No alcanzó. Brasil terminó eliminada y la imagen que quedó fue la de Neymar desconsolado, llorando sobre el césped. Otra frustración para un futbolista que pertenece a esa estirpe de talentos brasileños capaces de cambiar un partido con una sola acción, como Pelé, Zico, Romário o Ronaldinho. Su historia con la selección probablemente merecía un final diferente.

¿Por qué volver sobre ese partido? Porque apenas unos días después Argentina terminó reforzando la misma idea. Cuando el encuentro frente a Egipto parecía escaparse y Lionel Messi cargaba incluso con el peso de un penal desperdiciado, apareció donde aparecen los distintos. La pelota quedó viva dentro del área y resolvió con una volea imposible para el arquero. Fue su octavo gol en el Mundial y, una vez más, el talento terminó inclinando una historia que el desarrollo había complicado.

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Quizá ahí resida el principal error de diagnóstico de Ancelotti. Nadie discute que el fútbol actual exige intensidad, recorridos físicos cada vez más largos y una disciplina táctica casi perfecta. Todos los equipos que siguen en carrera cumplen con esos requisitos. Pero cuando los partidos se cierran, cuando los espacios desaparecen y las defensas parecen infranqueables, el orden deja de alcanzar. Es entonces cuando aparecen las figuras.

Los números ayudan a explicarlo. Entre los diez máximos goleadores del Mundial aparecen Lionel Messi (8), Kylian Mbappé (7), Erling Haaland (7), Harry Kane (6), Ousmane Dembélé (4), Vinicius Júnior (4) y Cristiano Ronaldo (3). Entre todos suman 40 goles, muchos de ellos decisivos para romper planteos defensivos impecables o rescatar a sus selecciones en los momentos de mayor dificultad. No es casualidad. Los sistemas acercan a los equipos; los cracks suelen separarlos.

La reflexión también llegó desde Brasil. Después de la clasificación argentina, Felipe Melo encontró en el equipo de Lionel Scaloni un espejo incómodo para el pentacampeón del mundo. "Argentina es un equipo que no se da por vencido en ningún momento. Aunque técnicamente al inicio del partido estuviera muy mal, nunca dejó de competir. Que sea un ejemplo para nosotros. Cuando volvamos a tener esas ganas, esa garra y ese poder de competir, volveremos a ser fuertes nuevamente", sostuvo. Y, naturalmente, volvió a destacar a Messi como "uno de los mayores jugadores de la historia del fútbol".

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Curiosamente, el mensaje del exvolante brasileño termina complementando el debate. No alcanza únicamente con tener figuras. Tampoco basta con correr más que el rival. Los equipos que sobreviven en un Mundial necesitan competir con intensidad durante noventa minutos y, al mismo tiempo, contar con futbolistas capaces de resolver aquello que el funcionamiento colectivo no puede.

A esta altura del torneo, el mapa también habla por sí solo. Inglaterra sigue por Harry Kane. Francia continúa de la mano de Mbappé y Dembélé. Noruega encontró en Haaland un goleador implacable. Argentina volvió a sostenerse sobre la genialidad de Messi. Solo Suiza y Marruecos permanecen entre los ocho mejores sin una superestrella capaz de monopolizar las portadas.

Ancelotti tenía razón en una cosa: la intensidad domina el fútbol moderno. Pero este Mundial está recordando otra verdad igual de vigente. Cuando el margen de error desaparece y los partidos se definen en un detalle, son las figuras las que siguen escribiendo la historia.

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Lectura rápida

¿Qué destacó Carlo Ancelotti tras el triunfo de Brasil sobre Haití? La intensidad del fútbol en el Mundial y que Argentina no juega a alta intensidad.

¿Quién es el entrenador de Brasil? Carlo Ancelotti.

¿Cuándo se mencionó que el Mundial se definirá por la intensidad? Tras el triunfo de Brasil sobre Haití.

¿Dónde se dio el partido entre Brasil y Noruega? En el Mundial.

¿Por qué se menciona la importancia de las figuras en el Mundial? Porque cuando los partidos se cierran, las figuras pueden resolver lo que el funcionamiento colectivo no puede.

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